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Alimentación saludable después del cáncer

Mantener una dieta saludable es fundamental para prevenir el cáncer. Aunque todas las personas deben desarrollar hábitos alimenticios que reduzcan el riesgo de tener cáncer en el futuro, esto es de suma importancia para los sobrevivientes del cáncer. Los hábitos de alimentación saludable pueden ayudar a reducir el riesgo de obesidad y de algunos tipos de cáncer en los adultos.

Las recomendaciones para dieta, peso y actividad física incluyen las siguientes:

  • Coma más alimentos de origen vegetal, como granos, verduras, frutas y frijoles.
  • Coma menos carne roja y evite la carne procesada.
  • Evite los alimentos muy calóricos y las bebidas azucaradas.
  • Evite los conservantes y consuma menos sal.
  • Limite la ingesta de alcohol.
  • Mantenga el peso dentro de un rango saludable.
  • Realice actividad física de manera regular.

Los profesionales en nutrición recomiendan mantener una dieta saludable, en especial el consumo de frutas, verduras y granos integrales. Además, controlar la ingesta de calorías puede ayudar a mantener un peso saludable.

Un trabajador de una cafetería coloca manzanas en un mostrador.

Una dieta saludable es fundamental para prevenir el cáncer.

Los alimentos de origen vegetal tienen productos químicos naturales que pueden tener efectos contra el cáncer.

Coma más:

  • Frutas y verduras
    • Coma al menos 2 ½ tazas de frutas y verduras por día.
    • Incluya frutas y verduras en todas las comidas y como bocadillos.
    • Reduzca el consumo de salsas y aderezos para evitar agregar calorías.
    • Coma las frutas y verduras enteras.
    • Beba jugo que sea 100 % de frutas o verduras.
  • Granos integrales. Incluya pastas y panes integrales, y cereales compuestos de cebada y avena, y arroz integral.
  • Proteínas. Coma alimentos proteicos variados, que incluyan carnes rojas magras y aves de corral, mariscos y pescados, huevos, frijoles y frutos secos.

Coma menos:

  • Carbohidratos refinados. Los productos de pastelería, los caramelos, los cereales endulzados para el desayuno, las galletas y otros alimentos dulces pueden contener grandes cantidades de azúcar.
  • Grasa alimenticia. Distintos tipos de cáncer en adultos se han relacionado con una ingesta alta de grasas saturadas y grasas trans que se encuentran en la carne de vaca y cerdo, manteca, mantequilla y margarina. Las dietas con alto contenido de grasa pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de colon, mama y próstata, y están relacionadas con la obesidad, las cardiopatías y otros problemas de salud. La grasa saturada se debe limitar a un máximo del 10 % de las calorías diarias totales.
  • Carne procesada y carne roja. Limite los alimentos como el tocino, las salchichas, los fiambres y los hot dogs o panchos. Cuando coma carne roja, elija los cortes magros. Cocine en el horno, a la parrilla o hervido en lugar de freír o asar con carbón. Considere alternativas saludables como el pescado, la carne de ave o los frijoles.
  • Conservantes. Algunos alimentos, como los productos en escabeche y curados en sal, y los fiambres contienen conservantes como nitritos, que son productos químicos que se utilizan para conservar alimentos. Estos alimentos pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer del estómago y esófago cuando se consumen en grandes cantidades.

Preste mucha atención a los tamaños de las porciones y las calorías. 

  • Lea las etiquetas de los alimentos para informarse sobre los tamaños de las porciones y las calorías. 
  • Escoja alimentos de bajas calorías como frutas y verduras enteras. 
  • Coma porciones más pequeñas de alimentos altos en calorías, como papas fritas, helado, rosquillas y otros dulces.
  • Limite el consumo de bebidas azucaradas, como refrescos endulzados y bebidas deportivas o con sabor a frutas.

Alimentos que pueden proteger contra el cáncer

Los investigadores han estudiado cómo determinados tipos de alimentos y sus partes podrían impactar sobre el desarrollo del cáncer. Existe evidencia que indica que determinadas sustancias de los alimentos podrían disminuir el crecimiento de las células cancerosas y prevenir el cáncer:

  • Los alimentos de origen vegetal tienen productos químicos naturales que pueden tener efectos contra el cáncer. Estos incluyen los siguientes:
    • Las fotoquímicos, que se encuentran en verduras de color rojo, naranja, amarillo y en algunos vegetales de color verde oscuro.
    • Los polifenoles, que se encuentran en hierbas, especias, verduras, té verde, manzanas y bayas.
    • Los compuestos allium, que se encuentran en cebollinos, ajos, puerros y cebollas.
    • Los glucosinolatos, que se encuentran en los vegetales crucíferos, como el repollo, los repollitos de Bruselas, el brócoli y la coliflor.
  • Los antioxidantes, como los betacarotenos, los licopenos y las vitaminas A, C y E, pueden reducir el riesgo de daño celular.
  • La fibra alimentaria ayuda a que los alimentos se desplacen más rápido por el sistema digestivo.
    • Las semillas y los granos integrales, como la cebada, la avena, el bulgur, el maíz y el centeno.
    • Las pastas y los panes integrales
    • Las legumbres y leguminosas, como los frijoles negros, los garbanzos, las lentejas y las arvejas partidas
    • Frutas y verduras

Obesidad

Ingerir más calorías de lo necesario para el cuerpo puede provocar el aumento de peso.

Tener sobrepeso o ser obeso está relacionado con un mayor riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer, que incluyen los siguientes:

  • Cáncer de mama (especialmente en mujeres que pasaron la menopausia)
  • Cáncer de colon y recto
  • Cáncer de endometrio (revestimiento del útero)
  • Cáncer de esófago
  • Cáncer de riñón
  • Cáncer de páncreas
  • Cáncer de ovarios
  • Cáncer de hígado
  • Cáncer de próstata

Realizar actividad física de forma regular puede ayudar a prevenir la obesidad. Además de ayudar a combatir la obesidad, la actividad física también puede reducir el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer.

Los adultos deben realizar al menos 75 minutos de actividad física de alta intensidad o 150 minutos de actividad física de intensidad moderada por semana. Una actividad física de intensidad moderada puede ser una caminata a paso ligero.

Los niños y los adolescentes deben realizar aún más actividad física:

  • Hacer al menos una hora de actividad de intensidad entre moderada y alta por día, lo que incluye actividad de alta intensidad al menos tres días a la semana.
  • Realizar actividades de fortalecimiento óseo y muscular al menos 3 días a la semana.
  • Limitar las conductas sedentarias, como estar sentado, recostado, mirar televisión o el "tiempo frente a la pantalla" con tabletas o teléfonos inteligentes.

Aprenda más sobre las formas en que las familias pueden comer bien, estar activas y reducir el tiempo frente a la pantalla.

El alcohol y el riesgo de cáncer

Beber alcohol, como vino, cerveza y licor, aumenta el riesgo de padecer cáncer. El alcohol está relacionado directamente con el riesgo de padecer cáncer de cuello y cabeza, de hígado, de esófago, de mama y de colon y recto.

Aunque los investigadores no conocen el motivo exacto por el cual el alcohol aumenta el riesgo de padecer cáncer, las posibilidades son las siguientes:

  • El alcohol contiene productos químicos que pueden dañar el ADN y las proteínas de las células sanas.
  • El alcohol puede aumentar la cantidad de estrógeno en la sangre y el riesgo de padecer cáncer de mama, cáncer de ovario y cáncer de útero.
  • El alcohol puede reducir la capacidad del cuerpo para procesar y absorber nutrientes importantes, que incluyen las vitaminas A, C, D y E, al igual que folato y carotenoides.

Si los adultos beben alcohol, la ingesta se debe limitar a un máximo de dos bebidas por día para los hombres y hasta una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino y 1.5 onzas de licor de 40º de graduación alcohólica (80 proof) (alcohol destilado).

Otras sugerencias para limitar el consumo de alcohol incluyen las siguientes:

  • No se embriague o ni beba en exceso.
  • No considere el vino tinto como una excepción.
  • No beba alcohol en combinación con productos derivados del tabaco, ya que esto aumenta aún más los riesgos de presentar determinados tipos de cáncer.

Hable con un proveedor sobre el riesgo de cáncer. Los médicos pueden recomendar limitar o evitar el consumo de alcohol por completo para ayudar a reducir el riesgo de padecer un cáncer secundario.

También es importante que los pacientes le pregunten a un médico si es seguro beber alcohol durante la enfermedad o mientras toman determinados medicamentos.


Revisado: Junio de 2018