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El respaldo en el matrimonio mientras los hijos están en tratamiento

Las relaciones matrimoniales pueden verse afectadas cuando un hijo recibe un diagnóstico de cáncer. El cáncer agrega estrés al matrimonio en un momento en que el apoyo del cónyuge es más importante que nunca. Las demandas del cuidador hacen que a los padres les resulte difícil tener tiempo para dedicar a su relación. Puede que se aíslen cuando están tristes o preocupados. En general, los problemas que afectaban al matrimonio antes del cáncer siguen estando allí e incluso pueden empeorar.

Sin embargo, no hay evidencia de que un diagnóstico de cáncer pediátrico aumente las posibilidades de divorcio. Si bien algunas parejas ven cómo sus matrimonios sufren después del diagnóstico de un hijo, muchas se fortalecen al compartir el proceso.

Matrimonios saludables, un beneficio para los niños

Es comprensible que los padres sientan que deben poner toda su energía en el cuidado de su hijo enfermo. Puede que se sientan culpables o egoístas por destinar tiempo a cualquier otra actividad. Sin embargo, una relación amorosa entre los cónyuges o las parejas tiene numerosos beneficios:

  • La buena comunicación permite que los padres sean mejores cuidadores.
  • Los niños se sienten menos culpables por cómo su enfermedad está afectando a la familia.
  • Los hermanos que reciben el apoyo de sus padres pueden sentirse más seguros y adaptarse más fácilmente.
  • Un entorno más abierto permite que los amigos y los familiares brinden ayuda y respaldo.
Mamá y papá parados mientras sostienen a su hijo en la habitación de un hospital.

A veces, es más importante ayudar a la pareja a enfrentarse a las emociones difíciles que resolver un problema. 

Pasos para lograr un mejor matrimonio

Las relaciones nunca son perfectas. Habrá momentos buenos y malos. La mayoría de los matrimonios experimenta cierta tensión cuando uno de sus hijos se enferma. Pero los padres pueden tomar medidas para mantener una relación sólida, incluso cuando su familia se enfrenta al cáncer.

  1. Una de las maneras más importantes en que los padres pueden conectarse entre sí es tener conversaciones significativas. Durante el cáncer, muchos padres descubren que las conversaciones giran en torno a las tareas diarias y las necesidades médicas. Las decisiones sobre el tratamiento, las responsabilidades del hogar y las rutinas diarias se llevan la mayor parte de la atención. Es natural caer en estos patrones. Estas son algunas opciones que pueden ayudar a promover una mejor comunicación.

    • Charlar los dos solos. Destinen, al menos, 15 minutos por día para hablar entre los dos. Si fuera necesario, usen videollamadas o llamadas telefónicas. La clave es tomarse el tiempo para estar conectados.
    • Minimizar las distracciones. Cuando sea posible, hablen en privado. A menudo, los padres evitan algunos temas o hablan “en código” delante de los niños. Cuando estén en persona, dejen el teléfono y apaguen la televisión.
    • Tener contacto físico. Tomarse de la mano o sentarse cerca puede crear una conexión emocional más profunda.
    • Hablar acerca de lo que sienten. Hablen menos sobre lo que hicieron o debe hacer cada uno, y más sobre cómo se sienten. Cuanto más tiempo pasan las personas sin compartir sus sentimientos, más difícil les resulta hablar sobre ellos. Asegúrense de brindar espacio y apoyo para las emociones negativas.

    Formas simples de mostrar respaldo

    Durante el cáncer, muchas conversaciones requieren que los padres tomen decisiones sobre el tratamiento u otros cursos de acción clave. Otras veces, los padres pueden sentirse abrumados. No es fácil dar respaldo a la pareja en los momentos difíciles. Los padres pueden hacerlo de manera más efectiva mediante las siguientes opciones:

    • Saber cuándo escuchar. A veces, es más importante ayudar a la pareja a enfrentarse a las emociones difíciles que resolver un problema. Tal vez solo necesita un espacio seguro para compartir sus emociones. Si un padre o una madre expresa lo que siente, es posible que piense con más claridad y se enfoque en las decisiones.
    • Repetir, no responder. Repita lo que la otra persona compartió. Esto demuestra que está escuchando a su pareja, lo que puede aumentar la comprensión mutua.
    • Centrarse en las soluciones, no en los problemas. En situaciones de estrés, es fácil que las conversaciones se conviertan en discusiones. Evite asignar culpas y hablar sobre quién tiene la responsabilidad, o quién tiene la razón o no. Durante el cáncer infantil, muchas decisiones son confusas, desde las opciones de tratamiento hasta las preocupaciones financieras. Enfóquese en abordar los problemas directamente para reducir la tensión innecesaria.
    • Ofrecerse a hacer más. Cuando su pareja se siente abrumada, ofrecerse a ayudar es una excelente manera de demostrar apoyo y comprensión. Ofrezca maneras específicas de ayudar con las responsabilidades familiares. Anime a su cónyuge a pasar un tiempo fuera de la casa o el hospital. Incluso si no acepta la oferta, es una señal importante de preocupación y amor.
  2. A pesar de que hay mucho menos tiempo cuando debe atenderse a un hijo enfermo, las parejas necesitan tiempo para estar a solas. El tiempo juntos brinda la oportunidad de renovarse y profundizar una conexión emocional como pareja, en lugar de como padres y cuidadores.

    Algunas ideas para pasar más tiempo en pareja incluyen las siguientes:

    • Pedir la ayuda de amigos o familiares para organizar citas regulares. De ser posible, se puede incluir una noche fuera de la casa.
    • Pasar solo una parte del tiempo de la cita hablando sobre los hijos.
    • Destinar tiempo a estar juntos después de que los hijos se vayan a dormir. Organicen una actividad simple, desde mirar una película hasta disfrutar de un postre.
    • Planificar detalles cariñosos. Las pequeñas acciones, como dejar una nota bonita, hacer el café, encargarse de la lista de tareas de la pareja o comprar un pequeño obsequio demuestran que la relación es importante.
  3. Durante los momentos de estrés, los cónyuges a menudo se convierten en objeto de frustración y enojo. Esto puede pasar por distintos motivos. Algunas parejas pueden usar el conflicto como un canal emocional, en un intento por aliviar el estrés. Otras personas dirigen sus emociones negativas hacia el cónyuge en lugar de enfocarse en la causa real. A veces, los padres malinterpretan sus propias emociones y expresan la preocupación o el miedo en forma de enojo. Con el tiempo, recibir tantas emociones negativas puede alejar a las personas. Identificar los sentimientos subyacentes y expresarlos de manera más precisa puede ser una herramienta importante para reducir los conflictos y fomentar las interacciones positivas.

  4. Todos los padres reaccionan de una manera diferente ante la enfermedad de un hijo. Algunos se aíslan. Otros trabajan mucho para no pensar en la enfermedad. Otros parecen enojados o tristes. Estas respuestas son naturales. Sin embargo, a veces la reacción de un cónyuge puede ser inesperada e inquietante para su pareja. Cuando comprendemos y aceptamos que nos enfrentamos a los sentimientos de maneras diferentes, les damos a las personas el espacio necesario para adaptarse y superar las emociones difíciles y los problemas.

  5. La conexión física es importante en los matrimonios. Sin embargo, las relaciones románticas y la intimidad física suelen cambiar cuando un hijo está peleando contra el cáncer. Las demandas del cuidador pueden hacer que sea difícil pasar tiempo a solas. Algunos padres pueden verse menos atraídos por el sexo a causa de la tristeza o la fatiga. Otros quizás quieran más intimidad física para aliviar el estrés o conectarse emocionalmente con sus parejas. Son sentimientos naturales, pero la diferencia en el deseo puede provocar estrés en la relación. Es importante que los padres hablen sobre la intimidad física y analicen sus necesidades y expectativas. En la medida de lo posible, las parejas deben evitar pasar demasiado tiempo sin intimidad física.

    Las personas que tienen menos interés en el sexo pueden intentar lo siguiente:

    • Encontrar maneras de mostrarle a su pareja que todavía siente atracción. Elogiar a la otra persona, demostrar aprecio o decir “Te amo”.
    • Abrazar a su pareja con ternura, ya que esto puede aumentar la sensación de intimidad.
    • Encontrar un punto en común con respecto a las expectativas en torno al sexo.

    Las personas que tienen más interés en el sexo pueden intentar lo siguiente:

    • Tocar a su pareja con afecto, sin esperar tener relaciones sexuales. Esto incluye abrazarse, acurrucarse, tomarse de la mano y sentarse juntos.
    • Prestar atención a la amistad. Hacer actividades en pareja, ayudarse más en casa y hacer pequeñas cosas por el otro puede acercar a las personas tanto en el aspecto físico como emocional.
    • Tomarse un descanso del sexo por un tiempo. No siempre es fácil, pero a veces dejar de tener relaciones sexuales por un tiempo puede ayudar a reducir la tensión y la presión de tener intimidad.

Escuche cómo otras personas han brindado apoyo en sus matrimonios durante la enfermedad grave de un hijo.

En el caso de los matrimonios sólidos, la comunicación abierta y sincera es clave. Los conflictos no resueltos y la falta de intimidad (emocional o física) provocan estrés adicional en la familia y limitan el apoyo que los padres pueden brindarse. Sin embargo, no es necesario que algo vaya “mal” para buscar ayuda. El asesoramiento matrimonial y familiar puede ser una fuente importante de fortaleza durante el cáncer infantil. Los psicólogos y otros proveedores de salud mental pueden brindar habilidades y recursos prácticos que ayuden a las parejas a hablar sobre sus sentimientos, abordar las inquietudes y sobrellevar los momentos difíciles.


Revisado: Junio de 2018