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Segundo cáncer

Aunque es poco común, el tratamiento que le salva la vida a un niño puede provocar que se presente un segundo cáncer en el futuro.

Todos tienen algún riesgo de presentar cáncer en el futuro. Diversos estudios han demostrado que, a medida que los sobrevivientes de cáncer infantil crecen, tienen un riesgo ligeramente mayor de presentar un segundo cáncer que el público en general. Determinados tipos de tratamientos de cáncer infantil o antecedentes familiares de cáncer pueden aumentar el riesgo.

Tratamientos que aumentan el riesgo de un segundo cáncer

Determinados medicamentos de quimioterapia

Algunos sobrevivientes que fueron tratados con quimioterapia pueden llegar a padecer leucemia mieloide aguda (LMA). La LMA aparece comúnmente durante los 10 primeros años después de haber completado el tratamiento para el cáncer. El riesgo de padecer una leucemia secundaria aumenta para las personas que recibieron tratamientos con los siguientes medicamentos:

Radioterapia

La radioterapia, en especial a una edad temprana y en dosis altas, aumenta el riesgo de padecer cáncer de tejidos blandos o de huesos en el futuro. Los lugares más comunes incluyen la piel, el tórax, el sistema nervioso central, la glándula tiroides y los huesos.

Este segundo cáncer aparece con mayor frecuencia después de los 10 años del tratamiento para el cáncer original.

Otros factores de riesgo

  • Antecedentes familiares de cáncer.
  • Cambios genéticos hereditarios que predisponen al cáncer. Son relativamente muy poco frecuentes. En un estudio realizado por el Proyecto del Genoma del Cáncer Pediátrico de St. Jude y Washington University, se descubrió que solo en el 8.5 % de los casos, el cáncer infantil es hereditario. Los proveedores sospecharán de un síndrome de cáncer heredado si tiene antecedentes familiares de cáncer que ocurren repetidamente en niños y adultos jóvenes. Otro indicio es un cáncer que se presenta en ambos lados de los órganos pares: riñones, ojos o pulmones.
  • Envejecimiento. Las probabilidades de desarrollar cáncer aumentan al envejecer.

¿Qué pueden hacer los sobrevivientes?

  1. Hable con su oncólogo sobre sus riesgos de salud. Informe a su proveedor de atención primaria. Comparta una copia de su plan de atención del sobreviviente, que incluye un resumen del tratamiento.

    En algunos casos, es posible que su médico le recomiende que se realice exámenes antes de lo previsto o con mayor frecuencia.

    Hágase un examen físico anual. Realícese todos los las pruebas de detección del cáncer correspondientes para su edad, antecedentes familiares y tratamiento.

    Preste atención a su salud e infórmele a su proveedor de atención primaria sobre ciertos síntomas, entre ellos:

    • Formación rápida de moretones y sangrado
    • Palidez de la piel
    • Fatiga excesiva
    • Dolor en los huesos
    • Cambios en los lunares
    • Llagas que no cicatrizan
    • Bultos
    • Dificultad para tragar
    • Cambios en los hábitos intestinales
    • Dolor abdominal persistente
    • Sangre en la materia fecal
    • Sangre en la orina
    • Dolor al orinar o defecar
    • Tos o ronquera persistente
    • Dificultad para respirar
    • Esputo con sangre
    • Áreas manchadas o llagas en la boca que no cicatrizan
    • Dolor de cabeza persistente
    • Cambios en la vista
    • Vómitos matutinos persistentes
  2. Determinados hábitos del estilo de vida pueden disminuir el riesgo de padecer cáncer:

    No fume.

    Fumar es la causa de cáncer más evitable. No comience a fumar. Si fuma actualmente, deje de hacerlo. Muchos sitios web y aplicaciones tienen herramientas para ayudarlo. El Instituto Nacional del Cáncer, los Centros para el Control de Enfermedades y la American Lung Association cuentan con recursos confiables.

    Limite el consumo de alcohol.

    Los estudios muestran que el consumo excesivo de alcohol puede contribuir al desarrollo de cáncer en boca, garganta y esófago. 

    Proteja su piel de la exposición solar.

    Los rayos UV del sol pueden causar cáncer de piel. Existen muchas maneras de proteger su piel:

    • Use ropa protectora.
    • Aplíquese con frecuencia protector solar con un FPS 30 o mayor.
    • Evite estar al sol entre las 10 a. m. y las 2 p.m.

    Aliméntese de forma saludable y haga ejercicio.

    • Lleve una dieta saludable. Limite el consumo de grasas. Las calorías de las grasas solo deben constituir el 30 % o menos de la dieta total diaria.
    • Aumente el consumo de fibras. Coma granos integrales y frutas y verduras ricas en fibras.
    • Evite los alimentos procesados, como las verduras en salmuera y en escabeche.
    • Consuma mucha vitamina C y A. En estudios con animales, se ha demostrado que las dietas ricas en estas vitaminas reducen el cáncer.
    • Haga ejercicio regularmente.

    Vacúnese.

    Determinados cánceres se asocian con virus. Dos de los más comunes son el virus del papiloma humano (VPH) y el de la hepatitis B. Están disponibles las vacunas para protegerse contra ambos virus. 

    Consulte con su proveedor para corroborar si le recomienda alguna de estas vacunas.

    Todos deben llevar un estilo de vida saludable, pero esto es de suma importancia para los sobrevivientes del cáncer.


Revisado: Junio de 2018