Le damos la bienvenida a

Together es un nuevo recurso para personas afectadas por cáncer pediátrico, ya sean pacientes, padres, familiares y amigos.

Obtenga más información

Efectos tardíos en la tiroides

A veces, determinados tratamientos para el cáncer infantil pueden causar problemas con la función de la glándula tiroides.

El sistema endocrino

La glándula tiroides es parte del sistema endocrino, una red compleja de glándulas ubicadas en todo el cuerpo que producen hormonas. El sistema endocrino controla la mayoría de las funciones corporales, como el crecimiento, la pubertad, el nivel de energía, la producción de orina y la respuesta al estrés.

La glándula tiroides está controlada por la hipófisis. La hipófisis está ubicada en el cerebro y, a veces, se la llama “la glándula maestra” ya que también controla otras glándulas, como las suprarrenales, los ovarios (en las mujeres) y los testes (en los hombres).

Un gráfico de la glándula tiroides en tres versiones. La imagen superior muestra la glándula tiroides en la tráquea. En la parte inferior, hay dos vistas que muestran la parte frontal (con etiquetas para el lóbulo izquierdo, lóbulo derecho e istmo) y la parte posterior (con etiquetas para las cuatro glándulas paratiroideas).

¿Cómo funciona la glándula tiroides?

La tiroides se ubica en la parte inferior del cuello, al frente de la tráquea. La glándula produce una hormona, la tiroxina (T4). Esta hormona cumple una función importante en el crecimiento y desarrollo mental. También ayuda a regular la temperatura del cuerpo y el metabolismo.

La hipófisis produce la tirotropina (thyroid stimulating hormone, TSH). La hipófisis libera la tirotropina (thyroid stimulating hormone, TSH) en respuesta a los niveles de T4 en la sangre. Si los niveles de T4 son bajos, la hipófisis produce más TSH para indicarle a la tiroides que aumente la producción de T4. Si los niveles de T4 son altos, la hipófisis produce menos TSH para indicarle a la tiroides que disminuya la producción.

¿Qué problemas pueden ocurrir?

Se pueden presentar diversos tipos de problemas de la tiroides, que incluyen los siguientes:

  • Hipotiroidismo: una tiroides poco activa.
  • Hipertiroidismo: una tiroides hiperactiva.
  • Nódulos en la tiroides: neoplasias benignas en la tiroides
  • Cáncer de tiroides: neoplasias malignas en la tiroides
  1. El hipotiroidismo ocurre cuando la tiroides no está lo suficientemente activa. Este es el problema de tiroides más común en los sobrevivientes del cáncer infantil. Cuando la tiroides tiene poca actividad, los niveles de la hormona tiroidea son bajos y el metabolismo del cuerpo disminuye.

    Pueden presentarse tres tipos de hipotiroidismo en los sobrevivientes del cáncer infantil:

    • El hipotiroidismo primario es causado por un daño directo o extirpación quirúrgica de la tiroides. Los análisis de sangre en las personas con hipotiroidismo primario muestran un nivel de TSH alto, ya que la hipófisis responde a los niveles de T4 más bajos de lo normal que produce la tiroides dañada.
    • El hipotiroidismo central es causado por un daño al hipotálamo o la hipófisis en el cerebro. Los análisis de sangre en las personas con hipotiroidismo central muestran niveles bajos de T4 sin aumento de TSH, debido a que la hipófisis no produce suficiente cantidad de esta hormona.

    Signos y síntomas del hipotiroidismo

    Los signos y síntomas incluyen los siguientes:

    • Sensación de cansancio y decaimiento
    • Voz ronca
    • Problemas de concentración
    • Sensación de tristeza o depresión
    • Cambios de humor
    • Estreñimiento
    • Debilidad
    • Sensación constante de frio
    • Inflamación alrededor de los ojos
    • Retraso del crecimiento normal
    • Retraso en el inicio de la pubertad
    • Inflamación en la cara y manos
    • Aumento de peso
    • Piel seca
    • Cabello quebradizo
    • Dolor muscular y articular
    • Disminución de la frecuencia cardíaca
    • Presión arterial baja
    • Nivel de colesterol alto
    • Poca tolerancia al ejercicio
  2. El hipertiroidismo se presenta cuando la tiroides está muy activa. Los niveles de la hormona tiroidea son altos y el metabolismo del cuerpo aumenta.

    Signos y síntomas del hipertiroidismo

    • Nerviosismo
    • Ansiedad
    • Problemas de concentración
    • Sensación de cansancio
    • Debilidad muscular
    • Temblores
    • Latido irregular o rápido
    • Aumento de la sudoración
    • Sensación constante de calor
    • Diarrea
    • Pérdida de peso
    • Períodos menstruales irregulares
    • Ojos protuberantes o sobresalientes
    • Sensibilidad e inflamación del cuello
    • Poca tolerancia al ejercicio
  3. Los nódulos en la tiroides y el cáncer de tiroides son neoplasias que pueden ocurrir muchos años después de la radiación en la glándula tiroides. Por lo general, ambos inician como bultos de crecimiento lento e indoloros en el cuello. La mayoría de las neoplasias de la tiroides no generan síntomas.

¿Qué tratamientos del cáncer o afecciones pueden causar problemas en la tiroides?

Generalmente, el daño a la tiroides después del cáncer infantil es el resultado de la radiación en la cabeza, cerebro o cuello. Este daño, por lo general, es muy fácil de tratar. Puede no aparecer por años después del tratamiento.

La extirpación quirúrgica de la tiroides (tiroidectomía), los tratamientos con yodo radiactivo (ablación de tiroides con I-131 ) y las dosis altas de MIBG (terapia utilizada a veces en el tratamiento del neuroblastoma) también pueden tener como resultado un nivel bajo o la ausencia de hormonas tiroideas, lo cual depende de la cantidad de tejido de tiroides extirpado o destruido.

Las personas que recibieron radiación que pueda haber afectado la tiroides de forma directa corren el riesgo de padecer hipotiroidismo primario, nódulos en la tiroides o cáncer de tiroides. Las personas que recibieron radiación en la tiroides también corren el riesgo de padecer hipertiroidismo. La radiación en las siguientes áreas puede afectar la glándula tiroides:

  • Cabeza o cerebro (craneal)
  • Nariz, boca o garganta (nasofaríngeo, bucofaríngeo)
  • Cuello (cervical, supraclavicular, manto o minimanto)
  • Parte superior del tórax (pulmón completo, mediastino)
  • Columna vertebral (cervical o parte del cuello)
  • Irradiación corporal total (ICT)

Las personas que recibieron radiación en áreas que pueden haber afectado la hipófisis en el cerebro corren el riesgo de padecer hipotiroidismo central. Estas áreas son:

  • Cabeza o cerebro (craneal)
  • Ojo u órbita
  • Oreja o región infratemporal (parte media de la cara detrás de los pómulos)
  • Nariz, boca o garganta (nasofaríngeo, bucofaríngeo)

Se ha demostrado que otros factores que aumentan el riesgo de sufrir problemas de tiroides después del cáncer infantil incluyen los siguientes:

  • Ser mujer
  • Ser tratado con dosis más altas de radiación
  • Ser tratado a una edad temprana

Los problemas de tiroides pueden presentarse poco después de la radiación, pero, en general, no lo hacen hasta muchos años después. Si se tratan de inmediato, los problemas de tiroides se pueden controlar con facilidad.

¿Qué pueden hacer los sobrevivientes?

Controles periódicos

Los sobrevivientes deberían realizarse controles anuales. El control debe incluir una evaluación del crecimiento en los niños y adolescentes, un examen de la tiroides y un análisis de sangre para medir los niveles de TSH y T4. Durante los periodos de crecimiento rápido, los proveedores de atención médica pueden recomendar un monitoreo más frecuente de los niveles de la hormona tiroidea.

Preocupaciones relacionadas con el embarazo

Las mujeres sobrevivientes con riesgo de problemas de tiroides que están planificando quedar embarazadas deben controlar el funcionamiento de la tiroides antes de buscar un embarazo, ya que las embarazadas con enfermedad de tiroides tienen una mayor probabilidad de tener bebés con problemas de desarrollo. También es importante monitorear los niveles de la hormona tiroidea de forma periódica durante el embarazo.

Tratamiento de los problemas de tiroides

Si se identifican los problemas en los niveles de tiroides, los proveedores de atención médica pueden derivar a los sobrevivientes a un endocrinólogo (especialista en hormonas) para continuar con las evaluaciones y el control.

Tratamiento del hipotiroidismo

Todos los tipos de hipotiroidismo se tratan con píldoras diarias para la tiroides. Por lo general, el tratamiento es de por vida. En algunos casos de hipotiroidismo compensado, se puede detener el tratamiento si la glándula tiroides comienza a funcionar con normalidad.

Tratamiento para el hipertiroidismo

Se puede tratar el hipertiroidismo de diversas maneras:

  • A veces, se administran los medicamentos de forma temporaria para prevenir la producción de la hormona de tiroides.
  • Se puede realizar la ablación de la tiroides (destrucción de las células que producen la hormona en la glándula al ingerir yodo radiactivo líquido (I-131)).
  • Otro tratamiento es la cirugía para extirpar la glándula tiroides.

El tratamiento para el hipertiroidismo puede provocar hipotiroidismo, que luego se trata con una píldora diaria para la tiroides.

Tratamiento de nódulos en la tiroides

Los nódulos en la tiroides requieren pruebas adicionales Generalmente, se realiza con una ecografía y, de ser necesario, con una biopsia guiada por ultrasonido. Existen diferentes opciones de tratamientos para los nódulos en la tiroides y el cáncer de tiroides.


Revisado: Junio de 2018