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Técnicas de relajación

Las técnicas de relajación —como la respiración profunda, las imágenes guiadas y la relajación progresiva de los músculos— están entre las distintas terapias complementarias que pueden ayudar a los pacientes a sobrellevar los efectos del cáncer. Las estrategias de relajación pueden adaptarse a niños de distintas edades, y la mayoría de las estrategias pueden utilizarse prácticamente en cualquier entorno. Estas técnicas pueden reducir la angustia y ayudar a los pacientes a manejar los efectos secundarios, como el dolor, la fatiga y las náuseas.

El sol brilla a través de las copas de los árboles en las hojas marrones y amarillas.

Las técnicas de relajación —como la respiración profunda, las imágenes guiadas y la relajación progresiva de los músculos— pueden reducir la angustia y ayudar a los pacientes a manejar los efectos secundarios, como el dolor, la fatiga y las náuseas.

Beneficios de las técnicas de relajación durante el cáncer

La respuesta natural del cuerpo a la relajación incluye una frecuencia cardíaca más baja, un patrón de respiración más lento, menor presión arterial y sentimientos de mayor bienestar. Las investigaciones han demostrado que estas técnicas pueden ser útiles para distintos problemas comunes que se experimentan durante el tratamiento oncológico, incluidos los siguientes:

  • Dolor
  • Estrés y ansiedad
  • Depresión
  • Náuseas
  • Fatiga
  • Problemas para dormir

Tipos de técnicas de relajación

La relajación es un término general que se utiliza para describir distintas estrategias que pueden reducir los efectos del estrés en la mente y el cuerpo. Algunas técnicas específicas incluyen los ejercicios de respiración, las imágenes guiadas, la relajación progresiva de los músculos y entrenamiento autógeno.

  1. Los ejercicios de respiración hacen hincapié en patrones de respiración profunda, lenta y regular. En momentos de estrés, a menudo la respiración es rápida y superficial. La frecuencia cardíaca y la presión arterial también aumentan. Cuando la respiración es lenta y profunda, esto cambia las señales del cerebro, lo que conduce a la relajación mental y física.

    Los ejercicios de respiración son fáciles de aprender y se pueden hacer en cualquier lugar. Algunas técnicas incluyen inhalar y exhalar contando hasta un determinado número. Otras se enfocan en el movimiento del vientre y el tórax. Los pacientes pueden probar distintos ejercicios de respiración para ver cuál funciona mejor en su caso.

    La respiración profunda puede usarse sola o junto con otros tipos de métodos de relajación.

  2. Las imágenes guiadas hacen uso de la imaginación de la persona para crear imágenes mentales agradables con el mayor grado de detalle posible y haciendo uso de todos los sentidos. A menudo, esta imagen mental incluye la imagen de algún lugar o paisaje preferido.

    Usar la imaginación puede provocar cambios físicos en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración. Las imágenes positivas también pueden reducir los sentimientos de estrés y ansiedad mediante la creación de una distracción o un escape mental.

    En el caso de los niños con cáncer, las imágenes guiadas pueden ayudarlos con la preocupación, el miedo, el estrés y el enojo, así como con los efectos secundarios, como el dolor y las náuseas. Además, puede ser una manera útil de sobrellevar los procedimientos médicos o de manejar los problemas del sueño.

    Las imágenes guiadas pueden ser guiadas por un profesional o autoguiadas. Algunas herramientas, como la grabación de un instructor o un esquema guionado, pueden ayudar a la práctica de imágenes guiadas del paciente. Los sonidos de fondo, como la música u otros sonidos grabados que coincidan con las imágenes —pájaros piando en el bosque u olas del océano— pueden mejorar la experiencia y fomentar una conexión más profunda con las escenas imaginadas.

  3. El entrenamiento autógeno es una técnica de relajación que incluye una serie de ejercicios o fórmulas diseñados para liberarse del estrés del cuerpo y la mente. En general, las sesiones duran hasta 15 minutos y se realizan en una postura relajada mientras la persona está sentada o acostada. Al concentrarse en las sensaciones del cuerpo, como el calor y el peso de los músculos, y disminuir la frecuencia cardíaca y la respiración, la persona puede volver a concentrarse y lograr un estado de mayor relajación.

  4. La relajación progresiva de los músculos incluye la tensión y relajación controladas de pequeños grupos de músculos, uno a la vez. Se hace lentamente, con un orden específico y a menudo se combina con la respiración profunda o las imágenes. Al tensar y relajar los músculos sistemáticamente, la persona es más consciente del cuerpo y puede relajarse más completamente.

Una forma de hacer que la relajación muscular progresiva sea más práctica para los niños es asignarles un color a los músculos. Los músculos tensos pueden ser de color rojo; la meta es cambiarlos a un color tranquilo y relajante. Los niños pueden elegir el color que les parezca relevante e imaginar cómo los músculos cambian de color a medida que liberan la tensión.

Dr. Jenn Allen, psicologo pediatrico

Las técnicas de relajación son seguras para la mayoría de las personas, y los efectos secundarios de estas estrategias son poco frecuentes. Sin embargo, algunas técnicas de relajación podrían provocar emociones negativas o profundizar los problemas de salud mental existentes. También es probable que algunas técnicas funcionen mejor para determinadas personas. Pida asesoramiento al equipo de atención antes de probar cualquier terapia complementaria.

  • La relajación y las técnicas de meditación no reemplazan los tratamientos convencionales. Si bien estas estrategias pueden reducir los síntomas, nunca deben realizarse en reemplazo de las terapias recomendadas por el proveedor de su hijo.
  • En primer lugar, siempre consulte a un proveedor. Pregunte qué técnicas podrían ser adecuadas. Asegúrese de brindar un panorama general de qué terapias pueden tenerse en cuenta.
  • Encuentre un profesional capacitado. El proveedor de cualquier terapia debería tener una capacitación y certificación adecuada. También es importante que tenga experiencia con pacientes con cáncer pediátrico para garantizar que los pacientes estén seguros y reciban la mejor atención posible.

Las técnicas de relajación y meditación pueden tener muchos beneficios para los niños con cáncer, cuando se utilizan junto con los tratamientos estándar. Muchas de estas estrategias pueden adaptarse a las distintas edades y utilizarse en cualquier momento. Debido a que los niños pueden aprender estas técnicas y practicarlas sin ayuda cuando sea necesario, pueden tener más control y confianza en el afrontamiento de los síntomas y los desafíos de salud.

Estas estrategias también pueden ser útiles para padres y cuidadores. Las investigaciones demuestran que la disminución de los niveles de estrés de los padres puede beneficiar a los niños. En otras palabras, si los padres están calmados y relajados, es más probable que los niños estén calmados y relajados. Los niños también aprenden las estrategias de afrontamiento al observar a sus padres. Si los padres utilizan estrategias adaptativas para lidiar con el estrés y los miedos relacionados con el cáncer, los niños pueden encontrar maneras positivas de manejar su propio estrés.


Revisado: Junio de 2018