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Transfusión de componentes sanguíneos

Los pacientes de cáncer infantil a veces necesitan una transfusión de sangre cuando no pueden producir glóbulos sanguíneos suficientes.

Los cánceres de la sangre, como leucemia y linfoma, pueden afectar la médula ósea, la parte blanda interna de los huesos, donde se forman los glóbulos sanguíneos Los diferentes tratamientos para el cáncer también pueden afectar la sangre y la médula ósea.

  • Muchos medicamentos de quimioterapia pueden afectar cómo funciona la médula ósea.
  • La radioterapia aplicada a una gran parte del hueso puede dañar la médula ósea.
  • La cirugía puede provocar pérdida de sangre.
  • Los pacientes que reciben un trasplante de células hematopoyéticas (también conocido como trasplante de médula ósea o trasplante de células madre) reciben dosis grandes de quimioterapia o radioterapia que destruye la médula ósea.

Función de la sangre

El corazón bombea sangre a través de una red de arterias y venas en todo el cuerpo. La sangre transporta oxígeno y nutrientes a los órganos y tejidos del cuerpo.

La sangre está compuesta por diferentes componentes o partes:

  • Glóbulos rojos: estas células transportan oxígeno desde los pulmones hasta los órganos y tejidos del cuerpo. También ayudan al cuerpo a eliminar el dióxido de carbono y otros productos de desecho.
  • Plaquetas: estas células evitan el sangrado en el cuerpo al ayudar a la sangre a coagular.
  • Glóbulos blancos: estas células ayudan a combatir infecciones del cuerpo.
  • Plasma: es el componente líquido de la sangre. Contiene proteínas, como la albúmina y globulina, además de los factores de la coagulación que ayudan a la sangre a coagular.

Tipo de transfusiones de productos sanguíneos

Los productos que más se transfunden son los glóbulos rojos y las plaquetas. En muy pocas ocasiones se usa la sangre entera. Cuando los donantes donan sangre entera, por lo general, se separa en diferentes partes.

Transfusiones de glóbulos rojos

Los pacientes con cáncer infantil con anemia grave pueden necesitar la transfusión de glóbulos rojos. La anemia ocurre cuando el cuerpo tiene una cantidad de glóbulos rojos menor de lo normal. También puede ocurrir cuando los glóbulos rojos no tienen suficiente hemoglobina, una proteína rica en hierro de los glóbulos rojos que transporta oxígeno.

Una transfusión de glóbulos rojos puede llevar entre 2 y 2 horas y media. El tiempo necesario para realizar el procedimiento depende del peso del paciente y del volumen de producto sanguíneo que necesita el paciente.

Transfusión de plaquetas

Los pacientes con cáncer infantil a veces necesitan transfusiones de plaquetas si tienen un conteo bajo de plaquetas, una afección denominada trombocitopenia.

Una transfusión de plaquetas puede llevar entre 1 y 1 hora y media. Depende del peso del paciente y del volumen de transfusión.

Glóbulos blancos (granulocitos)

Las transfusiones de glóbulos blancos son muy poco frecuentes. Se utilizan en pacientes con infecciones graves que no responden a los antibióticos. Los granulocitos son el tipo de glóbulos blancos que se transfunden.

Transfusión de plasma

Las transfusiones de plasma se realizan en pacientes con cáncer infantil que pueden tener problemas de sangrado excesivo. El plasma contiene factores de la coagulación que ayudan a la sangre a coagular.

Una mano enguantada que conecta una transfusión de sangre

Recibir una transfusión de sangre

La mayoría de las transfusiones se realizan en un ámbito hospitalario, generalmente, en una sala de quimioterapia del hospital, durante un procedimiento quirúrgico o en la habitación del paciente.

Los pacientes deben prepararse para esperar algunas horas antes de que comience su transfusión de sangre. Una vez que los médicos realizan un pedido de productos sanguíneos, el personal del banco de sangre debe realizar un proceso para asegurarse de que el paciente reciba el producto adecuado. El producto sanguíneo debe entregarse en el área del procedimiento. El proceso puede llevar 2 horas o más. Si el paciente es un paciente ambulatorio, la familia puede realizar otras actividades en el hospital durante este periodo.

La transfusión en sí misma puede llevar 1 o 2 horas o más. La duración depende del tipo de transfusión, el volumen de producto y el peso del paciente. El equipo de atención médica le puede brindar a las familias información específica para su hijo.

  • Llegado el momento de la trasfusión, el personal controlará la presión arterial, el pulso y la temperatura corporal del paciente.
  • Si todo está bien, el personal realizará el pedido del producto sanguíneo.
  • Cuando llegue el producto, el personal se asegurará de que el número de registro médico, el número del brazalete y el grupo sanguíneo del paciente sean los correspondientes. También controlarán la fecha de vencimiento del producto sanguíneo.
  • Si el paciente tiene un dispositivo de acceso venoso central, es muy probable que reciba la transfusión de sangre a través del dispositivo. De lo contrario, el paciente recibirá la sangre a través de un IV periférico.
  • Se colgará la bolsa del producto sanguíneo hacia abajo desde una bomba IV que controla la velocidad del flujo.
  • Durante la transfusión, el personal monitoreará al paciente cuidadosamente para controlar los signos y síntomas de una reacción al producto sanguíneo.
  • Después de la transfusión, el enfermero controlará nuevamente los signos vitales del paciente. Si el paciente tiene una IV, se la quitará.
  • El enfermero le hará saber a la familia los signos y síntomas que se deben observar e informar.

Riesgos de las transfusiones de sangre

La mayoría de las transfusiones de sangre se realizan sin problemas. Sin embargo, algunos pacientes pueden tener reacciones a las transfusiones. En algunos casos, la reacción puede tratarse y la transfusión puede continuar. En otros casos, el equipo de atención médica detendrá la transfusión.

Los síntomas de una reacción pueden incluir los siguientes:

  • Picazón
  • Urticaria
  • Enrojecimiento de la piel
  • Hinchazón en la cara, cerca de los ojos y la boca
  • Problemas para respirar
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Náuseas (malestar estomacal)
  • Cambios en el pulso o la presión arterial

En pocos casos, puede ocurrir una reacción grave denominada reacción hemolítica a la transfusión. Esto ocurre si el grupo sanguíneo que se le administra al paciente durante una transfusión no coincide o no funciona con el grupo sanguíneo del paciente. El cuerpo ataca las nuevas células sanguíneas, que luego producen sustancias que pueden dañar a los riñones.

Los síntomas incluyen los siguientes:

  • Fiebre 
  • Escalofríos
  • Dolor de espalda o lateral
  • Presión arterial baja
  • Orina oscura

El enfermero detendrá la transfusión ante el primer signo de esta reacción.

Los padres deben asegurarse de informar cualquiera de estos signos y síntomas al equipo de atención médica.

De dónde provienen los productos sanguíneos

Los hospitales reciben productos sanguíneos de los hemocentros, que son centros que recolectan, preparan, almacenan y distribuyen sangre para transfusión. Algunos hemocentros son independientes. Otros son parte de un hospital.

Los productos sanguíneos son donados generalmente por donantes de sangre voluntarios. A veces, las familias donan sangre para un paciente específico. En algunos casos, se puede usar la propia sangre del paciente. Pero, por lo general, esto no es posible para los pacientes con cáncer infantil.

Un paciente debe recibir un producto sanguíneo que funcione con su grupo sanguíneo. Si el producto sanguíneo no es compatible, los anticuerpos de la sangre atacarán la sangre del donante y hará que el paciente se enferme.

Todas las personas tienen un grupo sanguíneo: O, A, B o AB. Es Rh positivo o Rh negativo. Los grupos sanguíneos son:

  • O negativo u O positivo
  • A negativo o A positivo
  • B negativo o B positivo
  • AB negativo o AB positivo

Los bancos de sangre clasifican en grupos y emparejan los productos sanguíneos para asegurarse de que sean compatibles con la sangre del receptor.

Seguridad de los productos sanguíneos

La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) regula las donaciones de sangre. Los bancos de sangre toman muchas precauciones para garantizar la seguridad del suministro de sangre.

  • Se les realizan preguntas específicas a los donantes de sangre sobre los factores de riesgo que pueden afectar la seguridad de la donación. No se les permite donar si se encuentran factores de riesgo.
  • Se les realizan pruebas a los donantes de sangre calificados y a la sangre donada para detectar diversos agentes infecciosos, entre ellos el VIH, virus de hepatitis B y C, virus del Zika, virus linfotrópico de células T humanas (human T-lymphotropic virus, HTLV), virus del Nilo occidental, sífilis y Trypanosoma cruzi, el agente infeccioso que causa la enfermedad de Chagas. Estas pruebas se realizan independientemente de si se encontraron factores de riesgo durante la entrevista. Si la sangre es positiva para una de estas infecciones, se desecha.
  • También se puede examinar la sangre para detectar determinados anticuerpos.

Debido a los rigurosos exámenes que se realizan, los productos sanguíneos son muy seguros en los Estados Unidos. Las probabilidades de contraer alguna enfermedad debido a una transfusión de sangre son muy poco frecuentes. 

Para obtener más información sobre la seguridad de la sangre, visite Aspectos fundamentales de la seguridad de la sangre de los CDC.


Revisado: Junio de 2018