La glándula tiroides se encuentra en la base de la garganta, en la parte delantera del cuello. Tiene dos lóbulos, uno a la derecha y otro a la izquierda. La glándula tiroides tiene células foliculares que producen hormonas. Las glándulas paratiroideas son pequeñas y se encuentran detrás de la tiroides.
El cáncer diferenciado de tiroides (CDT) es un tipo de cáncer de tiroides. La glándula tiroides se encuentra justo debajo de la garganta, en la parte delantera del cuello. Produce hormonas que controlan las funciones corporales.
Los CDT son el tipo más común de cáncer de tiroides en los niños.
Existen 2 tipos de CDT:
Cáncer papilar de tiroides: A menudo aparece en forma de pequeños bultos (llamados nódulos) en la glándula tiroides. Estos bultos están formados por células anormales y pueden crecer en una o ambas partes (lóbulos) de la tiroides. Cuando los médicos detectan este tipo de cáncer, a menudo ya se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos del cuello.
Cáncer folicular de tiroides: Comienza en las células foliculares de la glándula tiroides. Estas células producen hormonas para controlar el metabolismo. El cáncer folicular de tiroides suele permanecer en la zona del cuello. Pero a veces puede extenderse a los pulmones y los huesos.
Alrededor del 90% (9 de cada 10) de los casos de cáncer de tiroides en niños son cánceres papilares.
La glándula tiroides utiliza el yodo de los alimentos para producir hormonas. El yodo es un mineral que su cuerpo necesita para mantenerse sano. La glándula tiroides utiliza el yodo para producir hormonas que controlan el metabolismo, los niveles de energía y el crecimiento. El cáncer diferenciado de tiroides absorbe yodo. Esto es importante para la detección y el tratamiento con yodo radiactivo.
La cirugía para extirpar el cáncer es el tratamiento principal. Los pacientes con CDT de riesgo intermedio y alto pueden recibir tratamiento con una forma especial de yodo llamada yodo radiactivo I-131. Este tipo de yodo desprende una pequeña cantidad de energía. El tratamiento ayuda a localizar y destruir cualquier célula tiroidea restante.
El cáncer diferenciado de tiroides tiene un pronóstico excelente, con una tasa de supervivencia superior al 95%.
Entre los signos y síntomas de la CDT, se incluyen los siguientes:
El cáncer de tiroides no siempre causa síntomas. El médico puede detectarlo durante un examen físico de rutina.
El cáncer diferenciado de tiroides ocurre con más frecuencia en niños más grandes y adolescentes. Los adolescentes son 10 veces más propensos a desarrollarla que los niños más pequeños. Estos cánceres son más comunes en las mujeres que en los hombres.
Los pacientes con CDT suelen presentar una alteración genética (mutación) que puede provocar cáncer de tiroides. Un niño puede heredar la mutación de cualquiera de sus padres. O su hijo(a) puede ser la primera persona de su familia con este cambio genético.
Las familias pueden tener trastornos genéticos que aumentan su riesgo de padecer cáncer. Los padres pueden transmitir estas afecciones a sus hijos(as).
Los síndromes genéticos (trastornos) relacionados con los cánceres diferenciados de tiroides incluyen:
Su equipo de atención médica puede sugerirle asesoramiento genético y pruebas genéticas.
La exposición a altas dosis de radiación puede aumentar el riesgo de padecer cáncer. El riesgo de cáncer es mayor cuando:
Los médicos utilizan varios tipos de pruebas para diagnosticar el cáncer diferenciado de tiroides. Las pruebas pueden incluir:
El estadio del cáncer depende de las características del nódulo y de si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Las etapas son:
La estadificación ayuda a los médicos a clasificar a los pacientes en grupos de riesgo después de la cirugía.
| Grupo de riesgo | Diseminación de la enfermedad |
|---|---|
| Bajo riesgo | El cáncer se encuentra solo en la glándula tiroidea y presenta poca o nula diseminación hacia los ganglios linfáticos. |
| Riesgo intermedio | Algo de cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos. |
| Riesgo alto | El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, a tejidos fuera de la tiroides o a otras partes del cuerpo, como los pulmones. |
Un equipo de especialistas evaluará, tratará y monitoreará el cáncer de su hijo(a). El equipo sopesará la necesidad de atención y tratamiento con los posibles daños derivados de los efectos secundarios del tratamiento.
El tratamiento contra el cáncer diferenciado de tiroides casi siempre comienza con cirugía, pero también puede incluir terapia hormonal, tratamiento con yodo radiactivo, inhibidores de la tirosina cinasa, terapia de rediferenciación y/o ensayos clínicos.
El CDT tiene una tasa de supervivencia superior al 95% en pacientes pediátricos.
Es más probable que el cáncer reaparezca (recurra) en niños menores de 10 años y en pacientes cuyo cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos antes del diagnóstico. A pesar del riesgo de recurrencia, sus probabilidades de supervivencia son buenas.
Los factores que influyen en el pronóstico incluyen los siguientes:
El proveedor de atención médica de su hijo(a) es la mejor fuente de información sobre el caso de su hijo(a).
Después del tratamiento, su hijo(a) necesitará supervisión y cuidados de seguimiento de por vida por parte de un equipo de especialistas. Este cuidado es importante porque:
El equipo de atención médica recomendará la frecuencia y el tipo de pruebas para el seguimiento, que dependerán de las necesidades de su hijo(a).
La atención de seguimiento puede incluir:
El cáncer de tiroides puede reaparecer muchos años después del tratamiento. El monitoreo periódico ayuda a los médicos a detectar precozmente el cáncer de tiroides si reaparece.
Los miembros del equipo de atención médica especializados en psicología, trabajo social y otras áreas pueden ayudar a su hijo(a) a sobrellevar la situación y mejorar su calidad de vida. El personal de Vida infantil también puede ayudar con cuestiones tales como:
Asimilar el diagnóstico de cáncer de tiroides puede ser complicado para las familias. Aunque el pronóstico suele ser bueno, la enfermedad requiere un tratamiento con medicamentos y monitoreo de por vida. Es posible que su hijo(a) necesite más apoyo a medida que pasa de la adolescencia a la edad adulta y adquiere independencia. Los retos de adaptación también pueden ser mayores para los pacientes que padecen cáncer de tiroides como segundo cáncer.
Los médicos recomiendan que los pacientes que reciben terapia con yodo radiactivo sean controlados para detectar posibles efectos a largo plazo y tardíos del tratamiento. Los efectos a largo plazo son efectos secundarios que comienzan durante el tratamiento o poco después y continúan durante mucho tiempo. Los efectos tardíos son efectos secundarios que aparecen meses o incluso años después del tratamiento.
La atención de seguimiento puede incluir citas para revisar:
Todos los sobrevivientes de cáncer deben llevar un estilo de vida saludable y someterse a revisiones médicas y pruebas de detección periódicas realizadas por un proveedor de atención médica familiarizado con los problemas de supervivencia al cáncer.
Su equipo de atención médica puede preparar un plan de atención del sobreviviente. Este plan es un registro completo del tratamiento, los problemas médicos y los exámenes de salud que necesita su hijo(a).
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El recurso en línea Juntos by St. Jude™ no respalda a ninguna de las organizaciones mencionadas en este artículo.
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Revisado: mayo de 2025
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