También conocido como trasplante alógeno de células hematopoyéticas, TCH alógeno o TMO alógeno.
¿Qué es un trasplante alógeno?
Un trasplante alógeno de células madre utiliza células sanas formadoras de sangre provenientes de un donante. Las células madre se producen en la parte esponjosa de los huesos, llamada médula ósea. Estas células producen todos los tipos de células sanguíneas en el cuerpo de su hijo(a).
Un trasplante alógeno reemplaza las células formadoras de sangre (células madre) dañadas o destruidas de un paciente (receptor) por células sanas de otra persona. Esa persona se llama donante. Las células del donante pueden obtenerse de la sangre, la médula ósea o la sangre de cordón umbilical donada.
Las células madre del donante se desplazan hacia la médula ósea de su hijo(a). Allí crecen y producen células sanguíneas sanas, entre ellas: glóbulos rojos,plaquetas,yglóbulos blancos.
Cuidados médicos de apoyo para controlar los efectos secundarios
Encontrar un donante
El primer paso de un trasplante alógeno es encontrar una persona que pueda donar células madre sanas. El equipo de trasplante ayudará en la búsqueda de un donante para encontrar uno compatible. La compatibilidad del donante consiste en encontrar un donante cuyas células sean similares a las de su hijo(a). Esto se conoce como compatibilidad HLA.
Compatibilidad HLA: HLA es la sigla en inglés de antígenos leucocitarios humanos. Los antígenos leucocitarios humanos son marcadores proteicos presentes en la superficie de la mayoría de las células. Ayudan al sistema inmunitario a reconocer lo que pertenece al cuerpo y lo que no. Si las células del donante no son suficientemente compatibles con el tipo HLA de su hijo(a), las células de su hijo(a) y las del donante pueden atacarse entre sí. Esto puede provocar problemas, como el rechazo del injerto o la enfermedad de injerto contra huésped (EICH).
El donante puede ser un familiar o una persona sin parentesco con su hijo(a).
Dado que los marcadores HLA se heredan de los padres, un hermano o una hermana biológicos pueden ser la mejor opción si heredaron de sus padres los mismos marcadores HLA que el paciente. Uno de los padres biológicos será compatible en un 50 % con el paciente.
Si ningún familiar es una buena opción, las células pueden provenir de un donante voluntario que presente una alta compatibilidad con su hijo(a). Los donantes sin parentesco se identifican a través del Registro Be the Match del Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea.
Los médicos también revisarán la salud y los antecedentes médicos del donante para asegurarse de que sea un donante adecuado.
Existen 3 tipos diferentes de compatibilidad HLA para un trasplante:
Compatibilidad completa: el paciente y el donante tienen los mismos marcadores HLA. Esta es la mejor compatibilidad, aunque puede ser difícil de encontrar.
Compatibilidad parcial (no compatible): el donante coincide con la mayoría de los marcadores HLA del paciente, pero no con todos.
Compatibilidad haploidéntica (compatibilidad del 50%): cuando el paciente y el donante comparten la mitad de los mismos marcadores HLA, se considera una compatibilidad haploidéntica o “haplo”. Los padres biológicos presentan una compatibilidad del 50 % con su hijo(a).
Se prefiere un donante con una compatibilidad más alta para aumentar las probabilidades de éxito del trasplante y reducir el riesgo de complicaciones. Sin embargo, gracias a los avances en los métodos de trasplante, los trasplantes con donantes incompatibles son bastante frecuentes y muchos tienen resultados satisfactorios.
Se les solicitará a su hijo(a) y a los posibles donantes una muestra de sangre o un hisopado de la mejilla para obtener células destinadas a la tipificación HLA. Una vez identificado el donante, se recolectarán las células madre y se prepararán para el trasplante.
Pruebas y evaluación antes del trasplante
El equipo de atención médica evaluará a su hijo(a) antes del trasplante. Recibir un trasplante y recuperarse de él representa un desafío tanto físico como emocional.
El equipo médico realizará pruebas para asegurarse de que su hijo(a) esté preparado para un trasplante. El equipo de atención médica tendrá en cuenta factores como:
El diagnóstico de su hijo(a)
La edad de su hijo(a)
Los antecedentes médicos y la salud del corazón, los pulmones y otros órganos de su hijo(a)
Los tratamientos previos
La disponibilidad de un donante adecuado
Las pruebas previas al trasplante pueden incluir un examen médico completo, análisis de sangre y estudios de diagnóstico por imágenes, como TC, IRM o rayos X.
Su hijo(a) también tendrá una línea central para la quimioterapia y los medicamentos durante el proceso del trasplante.
Otros miembros del equipo de atención médica pueden trabajar con su hijo(a), entre ellos especialistas en vida infantil, trabajadores sociales, psicólogos y especialistas en cuidados paliativos.
Acondicionamiento o régimen preparatorio
Para prepararse para el trasplante, se someterá a su hijo(a) a un proceso llamado acondicionamiento o régimen preparatorio. El acondicionamiento aumenta las probabilidades de que el trasplante tenga éxito. El acondicionamiento dura alrededor de 1 a 2 semanas.
Radioterapia, como irradiación linfoide total (ILT) o irradiación corporal total (ICT).
Terapia con anticuerpos para debilitar el sistema inmunitario del paciente, de modo que el cuerpo de su hijo(a) no rechace las nuevas células del donante y se reduzca el riesgo de enfermedad de injerto contra huésped (EICH)
Los objetivos del acondicionamiento son los siguientes:
Generar espacio en la médula ósea para que las nuevas células del donante puedan crecer.
Reducir la respuesta inmunitaria del cuerpo para ayudar al sistema inmunitario a aceptar las nuevas células del donante.
Eliminar cualquier célula formadora de sangre anormal que permanezca en el cuerpo.
Problemas en el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado u otros órganos
Pérdida de la fertilidad
El equipo de trasplante vigilará los efectos secundarios. Su hijo(a) puede recibir tratamientos para prevenirlos o manejarlos.
Infusión de células madre
Después del acondicionamiento, las células del donante se administran a su hijo(a) mediante una infusión en el torrente sanguíneo. Es similar a recibir una transfusión de sangre. Las células del donante se encuentran en una bolsa o jeringa conectada por una sonda a la línea central de su hijo(a). Su hijo(a) permanecerá despierto(a) durante la infusión. Solo tarda entre unos pocos minutos y unas pocas horas, y no causa dolor.
Su hijo(a) recibirá las células madre del donante mediante una infusión. Las células madre se desplazarán por el torrente sanguíneo hacia la médula ósea, donde comenzarán a producir glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas sanos.
Incorporación del injerto
El objetivo del trasplante alógeno es que las células madre formadoras de sangre del donante se desplacen hacia la médula ósea y comiencen a producir más células madre. Estas células madre darán origen a glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. Esto se llama incorporación del injerto.
La incorporación del injerto generalmente demora entre 2 y 4 semanas, aunque el tiempo puede variar. Los neutrófilos (un tipo de glóbulo blanco que combate las infecciones) son los primeros en crecer e incorporarse, seguidos por las plaquetas y, luego, por los glóbulos rojos. Su hijo(a) puede recibir medicamentos que contribuyan al proceso de incorporación del injerto.
Durante este período, se realizarán análisis de sangre frecuentes, como un hemograma completo, para evaluar la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. También puede realizarse una aspiración de médula ósea y biopsia para determinar qué tan eficazmente la médula ósea produce células nuevas.
Su hijo(a) también podría necesitar transfusiones de productos sanguíneos hasta que produzca una cantidad suficiente de sus propias células sanguíneas.
Cuidados médicos de apoyo después del trasplante
Su hijo(a) recibirá cuidados de apoyo durante el proceso de trasplante de médula ósea para ayudar a controlar los efectos secundarios. Estos pueden incluir:
Transfusiones de plaquetas y glóbulos rojos
Medicamentos para prevenir o combatir infecciones, como antibióticos, antivirales o antifúngicos
Medicamentos para prevenir las náuseas y los vómitos
Medicamentos para el dolor
Soporte nutricional
Medicamentos para prevenir la enfermedad de injerto contra huésped (EICH)
Riesgos de un trasplante alógeno
Los efectos secundarios pueden variar. Algunos pacientes presentan pocos efectos secundarios, mientras que otros pueden experimentar complicaciones graves que requieren hospitalizaciones prolongadas. Algunos problemas incluso pueden poner en peligro la vida.
Los efectos secundarios que pueden presentarse poco después de un trasplante alógeno incluyen:
Efectos secundarios de la quimioterapia o la radioterapia utilizadas durante el acondicionamiento o como parte del tratamiento
Infecciones causadas por un bajo recuento de glóbulos blancos (neutropenia)
Debilidad o fatiga causadas por una cantidad reducida de glóbulos rojos (anemia)
Mayor riesgo de sangrado o hematomas debido a una cantidad baja de plaquetas (trombocitopenia)
Falla o rechazo del injerto si las células no crecen adecuadamente o son destruidas
Problemas en el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado u otros órganos
Después de que las nuevas células del donante se hayan desarrollado, pueden presentarse otros riesgos:
La enfermedad de injerto contra huésped (EICH) puede producirse si las células del donante reconocen las células normales del paciente como diferentes y las atacan. También pueden presentarse otros problemas del sistema inmunitario.
La infección sigue siendo un riesgo durante varios meses mientras las nuevas células del donante se desarrollan y el nuevo sistema inmunitario madura.
La enfermedad de su hijo(a) puede reaparecer (recaída) o empeorar (progresión) si el trasplante no tiene éxito.
Pueden aparecer efectos a largo plazo o tardíos como consecuencia del trasplante o de cualquiera de los tratamientos que el paciente haya recibido antes del trasplante.
Cuidado de su hijo(a) después de un trasplante alógeno
Su hijo(a) permanecerá en el hospital hasta que se produzca la incorporación del injerto de neutrófilos. Un padre, madre o familiar adulto deberá permanecer con su hijo(a) mientras esté hospitalizado(a). Su hijo(a) permanecerá en una vivienda local o de larga estancia durante varios meses después de recibir el alta hospitalaria. Luego del alta, su hijo(a) acudirá a consultas ambulatorias periódicas y se le realizarán análisis de laboratorio varias veces por semana para evaluar su evolución.
El equipo de atención médica le enseñará cómo cuidar a su hijo(a) después del trasplante. Resulta útil contar con más de un miembro de la familia capacitado y disponible para colaborar en el cuidado de su hijo(a).
Para ayudar a su hijo(a) a recuperarse y mantenerse saludable después del trasplante:
Tome medidas para prevenir infecciones. Su hijo(a) tendrá el sistema inmunitario muy debilitado durante varias semanas después del trasplante. Evite las áreas públicas, lávese las manos con frecuencia, limite las visitas, manténgase alejado(a) de las personas enfermas y utilice una mascarilla según las indicaciones.
Esté atento(a) a los signos de infección o enfermedad. Comuníquese con el equipo de atención médica si su hijo(a) presenta fiebre o síntomas como erupciones cutáneas, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, llagas en la boca, hematomas o sangrado, dificultad para respirar, dolor de cabeza u otro cambio en su estado.
Administre los medicamentos según las indicaciones. Informe al equipo de atención médica si su hijo(a) tiene dificultades para tomar los medicamentos o para retenerlos.
Asegúrese de que su hijo(a) reciba un baño diario.
Mantenga su hogar limpio y prepare los alimentos de manera segura.
Motive a su hijo(a) para que se mantenga en actividad a lo largo del día si se siente suficientemente bien.
Evite la exposición al sol cuando sea posible. Proteja la piel de su hijo(a) del sol y utilice un protector solar con FPS de 30 o superior.
Asista a todas las citas médicas y comuníquese con el equipo de atención médica si tiene preguntas o inquietudes.
Preguntas para hacerle al equipo de atención médica
¿Cuáles son los beneficios y riesgos de un trasplante alógeno para mi hijo(a)?
¿Existen otras opciones de tratamiento?
¿Cómo funciona un trasplante alógeno?
¿Quiénes deberían considerarse como donantes?
¿Qué puedo esperar en cada etapa del trasplante?
¿Cuánto tiempo estará mi hijo(a) en el hospital y cómo debo prepararme?
¿Cuáles son los efectos secundarios a corto y largo plazo de un trasplante alógeno de médula ósea?
¿Qué monitoreo y atención de seguimiento necesitará mi hijo(a) después del trasplante?
Puntos clave sobre el trasplante alógeno
Un trasplante alógeno de células madre (trasplante de médula ósea) reemplaza las células madre formadoras de sangre de un paciente por células madre sanas provenientes de un donante.
Las etapas de un trasplante alógeno incluyen pruebas y evaluación previas al trasplante, acondicionamiento, infusión, incorporación del injerto, monitoreo y atención de seguimiento.
Después del tratamiento de acondicionamiento, las células madre se administran al paciente mediante una infusión. Las células madre infundidas del donante se desplazan hacia la médula ósea del paciente y comienzan a producir nuevas células madre.
Toma entre 2 y 4 semanas que las células nuevas comiencen a crecer. Esto se llama incorporación del injerto.
El equipo de atención médica puede ayudarle a determinar si un trasplante alógeno es una buena opción de tratamiento para su hijo(a) y a saber qué puede esperar.
Un trasplante de células madre (trasplante de médula ósea) puede usarse como tratamiento para algunos cánceres infantiles y trastornos de la sangre. Obtenga más información sobre el trasplante de células madre.
Se puede realizar una aféresis para obtener células madre hematopoyéticas (que forman sangre) para trasplante. Aprenda qué esperar durante la aféresis para la obtención de células madre.