En un entorno médico, la radiación se usa para diagnosticar y tratar enfermedades como el cáncer. La radiación es la energía que viaja en ondas o partículas que el ojo no puede ver. En medicina, la radiación se usa de 2 formas diferentes:
Su equipo de atención médica dará pasos para mantener la dosis de radiación tan baja como sea posible. Cuanto mayor sea la frecuencia y la duración de la radiación, mayores serán sus riesgos. En la mayoría de los casos, los beneficios de la radiación superan los riesgos.
Los niños son más sensibles a la radiación que los adultos. Esto se debe a que tienen un tamaño corporal más pequeño, aún están en fase de crecimiento y tienen una mayor expectativa de vida. El equipo de atención ajustará las dosis de radiación según la edad y el tamaño de su hijo(a).
Hable con su equipo de atención médica antes de las pruebas y los tratamientos si tiene alguna pregunta.
Las pruebas por imágenes aportan información para diagnosticar problemas de salud, planificar tratamientos y monitorear la recuperación. Algunas pruebas, como los rayos X, las exploraciones por TC, la fluoroscopia y las exploraciones de medicina nuclear, usan una pequeña cantidad de radiación. La cantidad de radiación que se usa en las pruebas por imágenes generalmente es baja, pero puede aumentar levemente las probabilidades de cáncer más adelante en la vida.
Si le preocupa la radiación de las pruebas por imágenes, hable con el equipo de atención de su hijo(a). Pregunte si hay otra prueba que no use radiación, como un ultrasonido o una IRM. También puede preguntar si es posible limitar la cantidad de exploraciones.
Asegúrese de informar a todos los proveedores de atención médica si su hijo(a) ha recibido tratamientos que impliquen radiación, para que puedan planificar las pruebas con seguridad.
La radiación, o radioterapia, también se usa como tratamiento para el cáncer y algunas otras afecciones médicas. A veces se usa junto con otros tratamientos, como cirugía o quimioterapia. Su funcionamiento consiste en dañar el ADN, o el material genético, dentro de las células. Esto impide que las células se dividan y se reproduzcan.
La radiación de fondo promedio en las personas que viven en los Estados Unidos es de 320 milirems (mRem) por año.
| Fuentes de radiación | Dosis típica en milirem (mRem) |
|---|---|
| Rayos X dentales | 0.4 por procedimiento |
| Radiografía de tórax | 10 por procedimiento |
| Rayos X de la cabeza o el cuello | 20 por procedimiento |
| Mamografía | 42 por procedimiento |
| Exploración por TC de la cabeza | 200 por procedimiento |
| Exploración por TC de cuerpo entero | 1,000 por procedimiento |
| Exploración por TEP | 1,400 por procedimiento |
| Vuelo en avión | 1 por 1,000 millas |
| Vivir en elevación baja | 80 por año |
| Vivir en elevación alta | 30 por año |
Cada prueba o tratamiento se personaliza en función de las necesidades médicas del paciente. Su hijo(a) recibe la dosis de radiación más alta y más eficaz que pueda recibir de manera segura para destruir el cáncer. Los hospitales y las clínicas siguen guías de seguridad radiológica estrictas según el tipo de prueba o tratamiento.
El equipo de atención sigue ALARA: Tan bajo como razonablemente alcanzable (As Low As Reasonably Achievable). Esto implica tomar medidas de seguridad para limitar la exposición a la radiación en pacientes, familias y personal médico.
Los principios de seguridad radiológica principales son los siguientes:
Existen diferentes guías para diferentes tipos de radiación. Estas pueden depender de la edad la salud y la exposición previa de su hijo(a). El personal médico también puede tener diferentes normas debido a la posible exposición a largo plazo a la radiación como parte de su trabajo.
Si su hijo(a) tiene un síndrome hereditario de predisposición al cáncer, como síndrome de Li-Fraumeni (LFS) o síndrome DICER1, puede ser más sensible a la radiación y tener mayor riesgo de cáncer relacionado con la radiación. Informe a todos los proveedores de atención médica de su hijo(a) sobre la afección. Esto ayuda a los proveedores a planificar pruebas y tratamientos para limitar o reducir la exposición a la radiación cuando sea posible.
La radiación puede ser nociva para un bebé no nacido. Las pacientes y cuidadoras siempre deben informar al equipo de atención si están embarazadas o creen que podrían estarlo.
Los hospitales siguen normas de seguridad estrictas para asegurarse de que la radiación se use adecuadamente. Estas normas protegen a los pacientes, las familias y el personal. Los especialistas en radiación capacitados monitorean los niveles de radiación y se aseguran de que el equipo se verifique con regularidad. El objetivo es usar la menor cantidad de radiación necesaria para la atención médica y mantener a todos lo más seguros posible.
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El recurso en línea de Juntos by St. Jude™ no avala ninguna de las marcas mencionadas en este artículo.
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Revisado: Diciembre de 2025
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