La protonterapia es un tipo de radioterapia que utiliza haces de protones para reducir el tamaño de los tumores y destruir las células cancerosas. Los haces de protones pueden controlarse de manera que la mayor parte de la radiación se detenga dentro del tumor. Esto ayuda a proteger el tejido sano que lo rodea.
La protonterapia puede utilizarse para muchos tipos de tumores. Puede ser especialmente beneficiosa en los niños porque su precisión permite reducir la exposición a la radiación de los tejidos sanos en desarrollo.
La protonterapia utiliza haces de protones para tratar tumores. El haz se detiene en el tumor, lo que permite a los médicos administrar dosis altas de radiación sin dañar el tejido sano cercano.
La radiación es un tipo de energía que se utiliza para tratar el cáncer. El tipo más común se conoce como radiación con fotones, que utiliza rayos X de alta energía. Estos rayos atraviesan todo el cuerpo y pueden dañar el tejido sano que rodea al tumor.
La protonterapia utiliza protones para administrar la mayor parte de su energía directamente al tumor. Esto ayuda al equipo de atención médica a dirigir dosis altas de radiación a los tumores con menos daño a los tejidos y órganos cercanos.
La protonterapia puede ayudar a:
La protonterapia puede recomendarse para:
La protonterapia puede costar más que la radioterapia convencional. No siempre está cubierta por el seguro médico. Consulte con su compañía de seguros para verificar la cobertura. El equipo de atención médica puede ponerlo en contacto con recursos que podrían ser de ayuda.
No todos los centros médicos ofrecen protonterapia.
Antes de comenzar el tratamiento, su hijo(a) se someterá a una simulación de radiación. Esto ayuda al equipo de atención médica a preparar y planificar el tratamiento. El equipo de atención médica puede:
El equipo de atención médica hablará con usted sobre cómo prepararse para cada sesión de protonterapia. Es posible que le pidan que su hijo(a):
El equipo de atención médica colocará a su hijo(a) sobre la mesa de la misma manera en que fue posicionado(a) durante la simulación. Utilizarán las almohadillas, máscaras o moldes elaborados durante la simulación para ayudar a que permanezca inmóvil. Utilizarán pruebas por imágenes para asegurarse de que su hijo(a) se encuentre en la posición correcta.
El equipo de atención médica saldrá de la sala justo antes de que comience el tratamiento. Utilizarán cámaras de video, micrófonos o sistemas de intercomunicación para monitorear a su hijo(a). Podrán darle instrucciones y brindarle apoyo. Su hijo(a) podrá comunicarse con el equipo de atención médica si es necesario.
La máquina de protonterapia utiliza una parte llamada gantry para dirigir los haces de protones. Puede producir zumbidos o chasquidos mientras se mueve. La radiación no duele.
Cada sesión dura entre 20 y 30 minutos. La mayor parte de ese tiempo se utiliza para colocar a su hijo(a) en la posición correcta. La administración de la radiación dura solo unos minutos. Si su hijo(a) necesita anestesia o sedación para ayudarle a permanecer inmóvil, la sesión puede durar más tiempo.
Si su hijo(a) recibió anestesia, permanecerá en el área de tratamiento o en una sala de recuperación hasta que despierte. Una vez que esté completamente despierto(a) y alerta, el equipo le dará instrucciones para regresar a casa.
Después de finalizar todos los tratamientos, su hijo(a) tendrá controles periódicos para monitorear el crecimiento y la función de los órganos. El equipo de atención médica también vigilará la aparición de posibles efectos a largo plazo de la radiación.
Puede ayudar a cuidar a su hijo(a) en el hogar de las siguientes maneras:
Toda radioterapia conlleva ciertos riesgos. Estos pueden incluir:
El equipo de atención médica planifica cuidadosamente el tratamiento para limitar estos riesgos. Su hijo(a) tendrá controles periódicos para vigilar cualquier cambio.
La protonterapia puede tener menos efectos secundarios a corto plazo que la radiación con fotones. Los efectos secundarios dependen de la parte del cuerpo que se esté tratando. Pueden aparecer durante el tratamiento o después de que este finalice.
Los posibles efectos secundarios incluyen los siguientes síntomas:
Algunos efectos secundarios de la protonterapia pueden aparecer meses o incluso años después de finalizar el tratamiento. Son los llamados efectos tardíos. Entre ellos, se incluyen los siguientes:
Llame a su equipo de atención médica si su hijo(a) tiene los siguientes síntomas:
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Revisado: febrero de 2026
La radioterapia puede causar irritación de la piel, incluido enrojecimiento, descamación, sequedad y comezón. Obtenga información sobre cómo cuidar la piel de su hijo(a) durante la radioterapia.
Es posible que su hijo(a) deba dejar de comer y beber líquidos antes de someterse a ciertas pruebas o procedimientos. Obtenga más información sobre las pautas de ayuno, también llamadas instrucciones NPO.