Una vía CIPP es una sonda larga y delgada (catéter) que proporciona acceso intravenoso a largo plazo. Se inserta por una vena ubicada en la cara interna de la parte superior del brazo o en la parte superior de la pierna de su hijo(a). La vía se extiende hasta una vena grande cercana al corazón de su hijo(a).
Una vía CIPP es un tipo de catéter venoso central(línea central). CIPP significa catéter central de inserción periférica. La vía CIPP permite administrar medicamentos, nutrición, productos sanguíneos y líquidos a su hijo(a). También se pueden tomar muestras de sangre.
Si se implementa un buen cuidado, la vía puede mantenerse en su lugar durante varios meses antes de que sea necesario retirarla y reemplazarla. Es importante cuidar bien la vía CIPP y seguir todas las instrucciones para prevenir infecciones y mantener su funcionamiento adecuado.
Una vía CIPP se inserta en una vena ubicada en la cara interna de la parte superior del brazo y se extiende hasta una vena más grande que conduce al corazón. Uno de los extremos del catéter permanece fuera de la piel y tiene uno o dos tubos llamados lúmenes.
El equipo de atención médica inserta la vía CIPP en una vena del brazo. Guían la vía hasta que alcanza una vena grande cercana al corazón. El extremo de la sonda sale por una abertura en el brazo.
Uno de los extremos de la vía CIPP permanece fuera de la piel y tiene 1 o 2 tubos llamados lúmenes. Cada lumen tiene una tapa llamada conector sin aguja colocada en el extremo. Los conectores evitan que los lúmenes tengan fugas. También impiden la entrada de aire y bacterias. Los conectores permiten administrar medicamentos y líquidos sin necesidad de pinchazos de aguja. Por lo general, los conectores sin aguja se cambian cada 7 días o con mayor frecuencia si es necesario.
Su hijo(a) llevará un apósito (vendaje) sobre el área para protegerla contra las infecciones. El apósito también ayuda a mantener la vía en su lugar.
Los beneficios de una vía CIPP incluyen:
Saber qué esperar puede ayudar a que usted y su hijo(a) se sientan más cómodos antes y durante la colocación de una vía CIPP.
Todo procedimiento médico conlleva ciertos riesgos, incluidos aquellos relacionados con la anestesia y la cirugía. El equipo de atención médica de su hijo(a) toma medidas para mantener estos riesgos lo más bajos posible.
Mientras se coloca la vía CIPP, pueden presentarse los siguientes riesgos:
Después de la colocación de la vía CIPP, pueden presentarse las siguientes complicaciones:
Los problemas graves son poco frecuentes, pero pueden ocurrir. Haga siempre preguntas si tiene dudas sobre cualquier parte del procedimiento. Siga todas las instrucciones del equipo de atención médica de su hijo(a).
El equipo de atención médica le enseñará cómo cuidar la vía CIPP. Siga siempre las instrucciones de su equipo de atención médica para mantener el funcionamiento adecuado de la vía y tomar medidas para prevenir infecciones.
Las vías CIPP deben lavarse con heparina todos los días. La heparina es un medicamento que evita que la sangre se coagule y obstruya la vía. Su hijo(a) llevará un apósito sobre el área para prevenir infecciones y mantener la vía en su lugar. El apósito debe cambiarse una vez por semana. También debe cambiarse si se moja, se ensucia o se desprende. Es importante evitar que el apósito se moje durante el baño.
Puede tomar algunos días acostumbrarse a la vía CIPP. El brazo de su hijo(a) puede sentirse adolorido o rígido. Puede haber algunos moretones.
Es posible que sienta que la vía tira de la parte externa de la piel.
Su hijo(a) puede retomar la mayoría de sus actividades habituales tan pronto como se sienta en condiciones de hacerlo. Mientras tenga una vía CIPP, su hijo(a) debe evitar actividades extenuantes, como deportes de contacto, juegos bruscos y levantamiento de pesas.
Los medicamentos pueden administrarse mediante una jeringa o una bolsa intravenosa. Informe al equipo de atención médica si su hijo(a) siente dolor o malestar mientras recibe medicamentos.
Siga todas las instrucciones de cuidado para mantener el funcionamiento adecuado de la vía y prevenir infecciones. Lávese siempre las manos antes de tocar la vía CIPP. Limpie el conector sin aguja antes de cada conexión a la vía.
Su hijo(a) debe evitar actividades que puedan dañar la vía, como deportes de contacto o juegos bruscos. Su hijo(a) no debe nadar ni sumergirse en el agua mientras tenga una vía CIPP, ya que esto aumenta el riesgo de infección. Informe a los maestros, enfermeros escolares y otros cuidadores de su hijo(a) acerca de la vía CIPP.
Asegúrese de que la vía esté bien asegurada y mantenga un apósito limpio y seco sobre el lugar en todo momento. Esté atento(a) a la aparición de grietas u otros signos de daño en la vía.
Los pacientes con una línea central corren el riesgo de desarrollar una infección grave denominada infección del torrente sanguíneo asociada a la línea central (CLABSI), que puede poner en peligro la vida. Para ayudar a prevenir infecciones:
Llame a su equipo de atención médica si observa alguno de los siguientes síntomas:
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Revisado: febrero de 2026
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