Los opioides son medicamentos potentes que se utilizan para tratar el dolor. Pueden administrarse por vía oral, mediante una inyección, mediante un parche sobre la piel o por vía intravenosa (IV). Entre los opioides más comunes se incluyen la hidrocodona (Vicodin®), la morfina, la hidromorfona (Dilaudid®), la oxicodona, el fentanilo y la metadona.
Algunos medicamentos opioides son más potentes que otros. Si el médico de su hijo(a) le receta un opioide, siga todas las instrucciones para ayudar a que utilice el medicamento de forma segura y eficaz.
Su hijo(a) puede tener dolor debido a una enfermedad, una cirugía, una lesión o un tratamiento. Los médicos pueden recetar opioides cuando el dolor es moderado a grave o cuando otros medicamentos para el dolor no resultan eficaces.
Es posible que los opioides no eliminen por completo el dolor. No funcionan para todos los tipos de dolor. Su equipo de atención médica puede hablar con usted sobre los tipos de dolor y las opciones de manejo del dolor para su hijo(a).
Los opioides pueden causar muchos efectos secundarios. Entre ellos, se incluyen los siguientes:
Los opioides también pueden conllevar otros riesgos o complicaciones potenciales, entre ellos:
Los opioides pueden causar daño al bebé en gestación. El uso de opioides durante el embarazo puede hacer que el bebé nazca con dependencia a los opioides y también puede ocasionar otros problemas de salud.
Si su hijo(a) tiene actividad sexual, es importante que tome medidas para evitar un embarazo mientras utiliza opioides. Las pacientes deben comunicarse con su médico de inmediato si quedan embarazadas mientras toman un medicamento opioide.
El manejo del dolor es una parte importante del tratamiento de su hijo(a). El dolor que no está controlado puede retrasar la curación y la recuperación, interferir con el sueño y las actividades diarias, y causar estrés. Los medicamentos opioides pueden ser una herramienta importante para ayudar a tratar de manera eficaz el dolor moderado a grave. Su equipo de atención médica trabajará con usted para elaborar un plan seguro que permita controlar el dolor de su hijo(a).
Si a su hijo(a) se le recetan opioides para el dolor, es posible que le pidan que firme un formulario de consentimiento informado o un acuerdo para el manejo del dolor. Esto ayuda al equipo de atención médica a confirmar que usted comprende los riesgos y beneficios de los opioides y que se los administrará a su hijo(a) según las indicaciones. Estas medidas ayudan a garantizar que los opioides se utilicen de forma segura.
Su equipo de atención médica utiliza la información que usted proporciona para comprender qué tan bien están funcionando los medicamentos y otras estrategias para el manejo del dolor en su hijo(a). Prepárese para informar a su equipo de atención médica lo siguiente:
Su equipo de atención médica puede supervisar el uso que hace su hijo(a) de los medicamentos opioides para ayudar a mantener su seguridad. Estas medidas pueden incluir:
Cualquier persona que tome opioides puede desarrollar problemas como uso indebido, tolerancia o adicción. El riesgo de su hijo(a) puede ser mayor si:
La naloxona (Narcan®) es un medicamento que puede salvar vidas al revertir una sobredosis de opioides cuando se administra rápidamente. Por lo general, se administra en forma de aerosol o atomizador nasal.
La naloxona es segura para usar en una emergencia. Puede administrarse incluso si no está seguro de que una persona haya consumido opioides. No funciona para otros tipos de sobredosis.
Los pacientes y los cuidadores familiares pueden tener a mano un aerosol nasal de naloxona para utilizarlo en caso de emergencia. Está disponible con receta médica y como medicamento de venta libreen farmacias minoristas.
Cualquier persona que tome opioides puede estar en riesgo de sufrir una sobredosis. El riesgo de su hijo(a) puede ser mayor si:
Guarde siempre los opioides y otros medicamentos fuera del alcance de los niños. Siempre que sea posible, guárdelos en una caja de seguridad, una caja con llave o un armario cerrado con llave. También puede colocarlos en un lugar donde los niños no puedan encontrarlos fácilmente.
Cuando no esté en casa, puede ser conveniente llevar los opioides con usted.
Elimine de forma segura los medicamentos que no se utilizan mediante una caja para la devolución de medicamentos.
No guarde los medicamentos opioides sobrantes. Si su hijo(a) necesita medicamentos para el dolor nuevamente en el futuro, el médico podrá recetarlos en ese momento.
No entregue medicamentos opioides a ninguna otra persona. Esto es ilegal y podría causar daño a quien los tome.
Si su hijo(a) participa en un ensayo clínico, consulte con su equipo de atención médica o con el farmacéutico dónde debe devolver el medicamento.
Elimine los medicamentos opioides que no se utilizan colocándolos en una caja MedSafe™ u otra caja para la devolución de medicamentos. Estas cajas suelen encontrarse en hospitales, clínicas médicas, farmacias y estaciones de policía.
Lleve los medicamentos que no se utilicen a un sitio de recolección de medicamentos de su comunidad. Obtenga más información o busque un sitio público de recolección.
Si necesita desechar medicamentos opioides:
Si tiene preguntas sobre los opioides, hable con el médico, el enfermero o el farmacéutico de su hijo(a).
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Revisado: abril del 2026
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