La pubertad es una etapa normal del desarrollo durante la cual el cuerpo de un niño cambia y madura hasta convertirse en un cuerpo adulto. Las señales químicas del cerebro desencadenan cambios hormonales que afectan a todo el cuerpo. Esto da lugar a períodos de crecimiento acelerado, maduración de los órganos reproductores y otros cambios, como el desarrollo mamario en las mujeres y la aparición de vello facial y cambios en los genitales en los hombres. Además de los cambios físicos, la pubertad suele implicar cambios en las emociones, el sueño y el comportamiento.
La pubertad normalmente comienza entre los 8 y los 13 años en las mujeres y entre los 9 y los 14 años en los hombres. Por lo general, dura entre 2 y 5 años. El momento de inicio y el ritmo de la pubertad varían de una persona a otra.
La pubertad comienza cuando el cerebro envía señales químicas que indican al cuerpo que debe comenzar a producir determinadas hormonas. Estas hormonas le indican al cuerpo cómo crecer y desarrollarse.
Una región del cerebro llamada hipotálamo inicia este proceso. Libera una hormona denominada hormona liberadora de gonadotropina (GnRH).
La GnRH indica a otra parte del cerebro, la hipófisis, que libere 2 hormonas: la hormona luteinizante (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH).
Las hormonas ayudan a regular los cambios propios de la pubertad.
La LH y la FSH indican a las gónadas (ovarios en las mujeres y testículos en los hombres) que maduren y produzcan hormonas sexuales.
Estas hormonas sexuales preparan el cuerpo para que pueda tener hijos. También causan cambios físicos, tales como:
Los ovarios y los testículos continúan produciendo estas hormonas, que controlan los cambios de la pubertad.
La pubertad provoca cambios tanto en las mujeres como en los hombres. Algunos cambios son comunes a ambos sexos, mientras que otros dependen del sexo biológico. Además de los cambios físicos, la pubertad suele traer cambios en el estado de ánimo y en los patrones de sueño, así como un mayor interés por las relaciones sociales y la independencia.
En las mujeres, los signos más frecuentes incluyen:
En los hombres, los signos más frecuentes incluyen:
Con frecuencia, las afecciones médicas y los tratamientos no afectan la pubertad. Sin embargo, en algunos casos pueden influir en cuándo y cómo se produce la pubertad. Los problemas de la pubertad suelen ocurrir debido a cambios en la producción de hormonas o en sus efectos sobre el cuerpo.
La pubertad precoz consiste en la aparición de signos de pubertad a una edad más temprana de la esperada (antes de los 8 años en las niñas y antes de los 9 años en los niños). Esto también se conoce como pubertad precoz.
Se produce cuando el hipotálamo y la hipófisis envían señales a los ovarios (en las mujeres) o a los testículos (en los hombres) para que produzcan hormonas sexuales antes de lo normal. En algunos casos, ciertos tipos de tumores pueden producir hormonas adicionales que desencadenan la pubertad de forma temprana. La pubertad precoz o una pubertad que progresa más rápido de lo esperado pueden afectar el crecimiento y reducir la estatura final en la adultez.
El retraso de la pubertad consiste en la aparición de signos de pubertad a una edad mayor de la esperada (ausencia de tejido mamario a los 13 años en las niñas y ausencia de cambios en los genitales a los 14 años en los niños). Muchos niños con pubertad retrasada atravesarán la pubertad de forma normal, solo que más tarde. En algunos casos, una afección médica puede hacer que la pubertad comience tarde.
La pubertad detenida significa que la pubertad ya ha comenzado, pero luego se detiene.
Los factores de riesgo de problemas de la pubertad incluyen:
Medicamentos que pueden afectar la pubertad
Todos los niños y adolescentes deben someterse a un examen médico anual o a una visita de control del niño sano para evaluar su crecimiento y desarrollo. Esto incluye medir la estatura y el peso de su hijo(a), así como observar los cambios que se producen en su cuerpo. Es importante hablar con su proveedor de atención médica sobre cualquier inquietud que tenga acerca del desarrollo o la pubertad de su hijo(a) durante estas consultas de control.
Si su hijo(a) presenta riesgo de tener problemas de la pubertad, el equipo de atención médica puede derivarlo a un especialista en hormonas llamado endocrinólogo. Este especialista puede brindar atención especializada para los problemas relacionados con la pubertad.
Las pruebas para diagnosticar problemas de la pubertad pueden incluir:
El tratamiento de los trastornos o problemas de la pubertad depende de la causa. El equipo de atención médica trabajará con usted y con su hijo(a) para desarrollar un plan de atención destinado a controlar los problemas relacionados con la pubertad.
En los casos de pubertad precoz, pueden utilizarse medicamentos para interrumpir temporalmente la pubertad. Esto ayuda a ralentizar los cambios físicos y el crecimiento óseo, lo que permite un desarrollo más normal.
En los casos de pubertad retrasada, el proveedor de atención médica puede recetar terapia de reemplazo hormonal (TRH). La TRH proporciona al cuerpo las hormonas que necesita para crecer y desarrollarse.
En los hombres, el tratamiento puede incluir:
En las mujeres, el tratamiento puede incluir:
El equipo de atención médica hablará con usted sobre las mejores opciones para su hijo(a) y le explicará los beneficios y los riesgos de estos tratamientos. Las consultas periódicas son importantes para monitorear la evolución y ajustar el plan de atención según sea necesario.
La pubertad puede ser una etapa difícil para muchos niños. Atravesar la pubertad antes o después que otros niños puede resultar especialmente complicado. Su hijo(a) puede sentirse cohibido(a), avergonzado(a) o inseguro(a) respecto de los cambios que están ocurriendo en su cuerpo. Estas son algunas formas de apoyar a su hijo(a):
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Revisado: abril del 2026
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