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Cómo dejar de fumar

Mujer sostiene un cartel de prohibido fumar y vapear

Los cigarrillos y el vapeo son perjudiciales para la salud. Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar.

Fumar puede dañar su cuerpo ahora y en el futuro. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, enfermedades pulmonares y otros problemas de salud.

Dejar de fumar —o nunca comenzar a hacerlo— es una de las mejores decisiones que puede tomar para cuidar su salud.

  • Si no fuma, no empiece.
  • Si fuma, deje de hacerlo.

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar y existen recursos de ayuda disponibles. Tenga presente que vapear no es una alternativa segura al tabaquismo.

A continuación, se presentan algunas medidas que pueden ayudarle a dejar de fumar.

Elabore un plan para dejar de fumar

Dejar de fumar puede resultar difícil. Los cigarrillos y muchos dispositivos de vapeo contienen nicotina, una droga adictiva. La nicotina puede generar deseos intensos de fumar, incluso cuando usted quiere dejar de hacerlo.

Para algunas personas, fumar es una actividad social. Otras temen aumentar de peso si dejan de fumar. Muchas personas fuman para manejar el estrés y la ansiedad o para mejorar su estado de ánimo. Sin embargo, fumar puede, en realidad, empeorar los síntomas relacionados con el estado de ánimo.

Dejar de fumar comienza con un plan. Dedique algunas semanas a prepararse. Las siguientes medidas pueden ayudarle a dejar de fumar:

  1. Fije una fecha para dejar de fumar. Márquela en el calendario.
  2. Anote sus motivos para dejar de fumar. Esto le ayudará a mantener la motivación.
  3. Busque maneras de mantenerse ocupado y distraerse cuando aparezcan las ganas de fumar.
  4. Informe a sus familiares y amigos sobre su plan para que puedan brindarle apoyo.
  5. Utilice recursos gratuitos. Si vive en los Estados Unidos, puede acceder a los siguientes recursos de apoyo:
    • Llame a la línea gratuita 1-800-QUIT-NOW de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para hablar con un orientador.
    • Inscríbase para recibir mensajes de texto gratuitos a través de SmokefreeTXT. Este servicio gratuito del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute, NCI) ofrece apoyo por mensajes de texto las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
    • Utilice una aplicación para dejar de fumar. QuitGuide, del NCI, le permite registrar las ganas de fumar y los episodios de recaída según la hora y el lugar.

Identifique los desencadenantes del consumo de tabaco

Reconozca qué provoca sus ganas de fumar. Haga una lista de los factores que desencadenan el deseo de fumar. Estas son las personas, los lugares y las situaciones que lo impulsan a fumar. Pueden ser:

  • Emocionales: algunas personas fuman cuando están de buen humor. Otras fuman para afrontar el estrés, el aburrimiento o los sentimientos negativos.
  • Rutinas: fumar puede estar asociado con actividades como mirar televisión, hablar por teléfono o consumir alcohol.
  • Sociales: una fiesta, un evento, un concierto o un bar pueden despertar las ganas de fumar.

Evite los desencadenantes en la medida de lo posible. Planifique cómo afrontarlos si se presentan.

Prepárese para controlar las ganas de fumar

La nicotina es adictiva, y pasar un tiempo sin fumar puede provocar síntomas físicos de abstinencia. Estos síntomas desaparecerán con el tiempo.

Las ganas de fumar suelen ser más intensas entre 2 y 3 días después de dejar el tabaco. Sin embargo, por lo general desaparecen por completo entre 4 y 6 semanas después de dejar de fumar. Aunque pueden ser intensas, las ganas de fumar suelen durar solo entre 3 y 5 minutos.

Planifique estrategias para controlar las ganas de fumar. Esto puede incluir recibir apoyo de familiares y amigos, hablar con un consejero o utilizar medicamentos para ayudar a controlar los síntomas de abstinencia a la nicotina.

Algunos consejos para controlar las ganas de fumar incluyen:

  • Salir a caminar o realizar alguna actividad física.
  • Dedicarse a pasatiempos o actividades que disfrute.
  • Masticar goma de mascar sin azúcar.
  • Utilizar un palillo o una pajita para mantener ocupada la boca.
  • Mantener las manos ocupadas con pelotas antiestrés, juguetes manipulables, armado de maquetas, manualidades, escritura, dibujo, jardinería, rompecabezas, tejido, videojuegos u otras actividades.
  • Beber agua.
  • Respirar profundamente o practicar meditación u otras técnicas de relajación.
  • Utilizar técnicas de atención plena, como yoga o meditación, para conectar con el cuerpo.
  • Pasar tiempo con familiares y amigos que no fumen.

Considere el uso de medicamentos para ayudarle a dejar de fumar

Existen varios tipos de medicamentos que pueden ayudar a reducir las ganas de fumar y los síntomas de abstinencia. Algunos requieren receta de un proveedor de atención médica. Hable con su proveedor de atención médica antes de utilizar cualquier medicamento.

Terapia de reemplazo de nicotina

La terapia de reemplazo de nicotina (TRN) ayuda a dejar de fumar mediante la administración de pequeñas dosis de nicotina. Algunas formas están disponibles sin receta médica, incluidos los parches, los chicles y las pastillas de nicotina.

Su proveedor de atención médica puede recetarle terapia de reemplazo de nicotina en dosis más altas o en forma de inhalador o aerosol nasal.

Otros medicamentos con receta para ayudar a dejar de fumar

También existen medicamentos con receta que no contienen nicotina, entre ellos:

  • Bupropión SR (Zyban®)
  • Vareniclina (Chantix®)

Estos medicamentos pueden ayudar a reducir las ganas de fumar y facilitar el abandono del tabaquismo.

Un proveedor de atención médica puede ayudarle a comprender las opciones disponibles. Los medicamentos ofrecen mejores resultados cuando se utilizan junto con otros recursos de apoyo y un plan para dejar de fumar.

Consulte a un proveedor de atención médica

Un proveedor de atención médica puede brindarle apoyo adicional para ayudarle a dejar de fumar. También puede ayudarle a monitorear y controlar los problemas de salud asociados con el tabaquismo. Si usted fuma o fumó en el pasado, es importante que conozca el riesgo de presentar problemas de salud relacionados con el tabaquismo.

Determinadas afecciones o tratamientos pueden aumentar los riesgos para la salud asociados con el tabaquismo.

  • Cáncer infantil: los sobrevivientes de cáncer infantil presentan riesgo de desarrollar numerosos problemas de salud a largo plazo. Fumar cigarrillos aumenta estos riesgos. A los 50 años de edad, más de la mitad de los sobrevivientes de cáncer infantil ha presentado un problema de salud grave, como segundos cánceres, enfermedades cardíacas y problemas pulmonares.
  • Enfermedad de células falciformes: las personas con enfermedad de células falciformes presentan un riesgo más elevado de sufrir problemas cardíacos y pulmonares. Fumar cigarrillos aumenta la presión arterial y eleva el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. El tabaquismo también se ha asociado con el síndrome torácico agudo.
  • Trasplante de células madre: fumar puede causar problemas graves en las personas que han recibido un trasplante de células madre (médula ósea). Los pacientes que fuman presentan un mayor riesgo de muerte y de desarrollar afecciones médicas graves, como problemas cardíacos y pulmonares.

Consulte periódicamente a su proveedor de atención médica y sea sincero respecto de sus factores de riesgo y hábitos de vida, incluidos el tabaquismo, el vapeo y el consumo de alcohol.

El vapeo NO es seguro

Muchas personas creen que el vapeo es una alternativa segura al consumo de cigarrillos. Esto no es cierto.Fumar y vapear son perjudiciales para la salud y pueden provocar adicción a la nicotina.

No utilice el vapeo para dejar de fumar. No utilice el tabaquismo para dejar de vapear.  

Dejar de fumar puede requerir más de un intento. Es posible que deba intentarlo varias veces antes de lograrlo de manera definitiva. Pero usted puede hacerlo. Elabore un plan y utilice las herramientas y los recursos que mejor se adapten a sus necesidades.

Puntos clave sobre cómo dejar de fumar

  • No fumar es una de las mejores formas de proteger su salud, ahora y en el futuro.
  • Fumar aumenta el riesgo de cáncer, problemas pulmonares, enfermedades cardíacas y otros problemas de salud.
  • Algunas afecciones médicas, como el cáncer infantil y la enfermedad de células falciformes, pueden hacer que fumar resulte aún más perjudicial para el cuerpo.
  • Elabore un plan para dejar de fumar y utilice herramientas de apoyo, como aplicaciones, programas de mensajes de texto y medicamentos.
  • Muchas personas intentan dejar de fumar más de una vez. No se rinda: cada intento lo acerca un paso más al éxito.

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Revisado: marzo de 2026

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