La relajación es un término amplio que describe las estrategias utilizadas para ayudar a un niño, adolescente o adulto joven a relajarse durante el tratamiento médico. Determinadas técnicas de relajación pueden ayudarles a sobrellevar los efectos de la enfermedad. Entre estos métodos se incluyen la respiración profunda, las imágenes guiadas y la relajación muscular progresiva.
Los niños, los adolescentes y los adultos jóvenes pueden utilizar estos métodos casi en cualquier lugar. El enfoque puede variar según la edad. La relajación puede reducir el estrés y ayudar a aliviar efectos secundarios, como el dolor, el cansancio y el malestar de estómago.
Las técnicas de relajación, como la respiración profunda, pueden ayudar a aliviar el dolor, el estrés y los efectos secundarios del tratamiento.
Las técnicas de relajación ofrecen numerosos beneficios. La relajación puede ayudar a:
Las investigaciones muestran que la relajación puede ayudar a manejar muchos problemas frecuentes durante el tratamiento, entre ellos los siguientes:
Su hijo(a) puede aprender a utilizar estos métodos por sí mismo(a). Esto les brinda una mayor sensación de control y confianza.
Los métodos de relajación también pueden ayudarle a usted. Las investigaciones muestran que, si usted está tranquilo y relajado, es más probable que su hijo(a) también lo esté.
Los niños aprenden a sobrellevar las situaciones difíciles observando a sus cuidadores. Al verlo afrontar el estrés y el miedo de manera positiva, también pueden aprender a manejar esas situaciones.
Las técnicas de relajación incluyen la respiración profunda, las imágenes guiadas y la relajación muscular progresiva.
Los ejercicios de respiración ayudan a su hijo(a) a utilizar patrones de respiración profunda, lenta y regular. En momentos de estrés, la respiración es rápida y superficial. El ritmo cardíaco y la presión arterial aumentan. La respiración lenta y profunda modifica las señales del cerebro. Esto ayuda a que la mente y el cuerpo de su hijo(a) se relajen.
Las técnicas de respiración pueden consistir en inhalar y exhalar mientras se cuenta hasta un número determinado. Por ejemplo: inhale durante 4 tiempos, mantenga la respiración durante 4 tiempos y exhale durante 4 tiempos.
Otros métodos se enfocan en el movimiento del abdomen y del pecho. Por ejemplo, su hijo(a) puede colocar un peluche sobre el abdomen y observar cómo sube y baja. Pruebe diferentes ejercicios de respiración profunda para descubrir cuál funciona mejor.
Con las imágenes guiadas, su hijo(a) utiliza la imaginación para crear imágenes mentales agradables con la mayor cantidad posible de detalles, utilizando los cinco sentidos. Con frecuencia, esa imagen mental incluye un lugar favorito.
El uso de la imaginación puede modificar el ritmo cardíaco, la presión arterial y la respiración. Visualizar imágenes positivas reduce el estrés y la ansiedad al crear una vía de escape mental.
Las imágenes guiadas pueden ayudar a:
Un proveedor de atención puede ayudar a generar imágenes guiadas. Su hijo(a) también puede practicar la técnica de imágenes guiadas por su cuenta. Una grabación puede ayudar a guiar a su hijo(a). La música o los sonidos de la naturaleza pueden ayudarle a conectar con las escenas que imagina.
En la relajación muscular progresiva, su hijo(a) tensa y relaja pequeños grupos musculares, uno a la vez. Un proveedor de atención guiará a su hijo(a) para que lo haga lentamente y en un orden específico (de la cabeza a los pies, por ejemplo).
Esta técnica puede combinarse con la respiración profunda o las imágenes guiadas. La relajación muscular progresiva puede ayudar a que su hijo(a) sea más consciente de su cuerpo.
Una manera de hacer que la relajación muscular progresiva resulte más concreta para los niños es asignar un color a los músculos. A los músculos tensos se les puede asignar el color rojo, y el objetivo es cambiarlo por un color que transmita calma y relajación. Los niños pueden elegir el color que tenga sentido para ellos e imaginar que los músculos cambian de color a medida que liberan la tensión.
Las técnicas de relajación son seguras para la mayoría de las personas. Es poco frecuente que estas estrategias produzcan efectos perjudiciales. Sin embargo, algunas pueden provocar emociones negativas o empeorar problemas de salud mental ya existentes.
Es posible que algunos métodos funcionen mejor para unos niños que para otros. Consulte a su equipo de atención antes de probar cualquier técnica de relajación.
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El recurso en línea Juntos by St. Jude™ no avala ningún producto de marca u organización que se mencione en este artículo.
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Revisado: noviembre de 2023
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