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Hepatitis

¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis es una inflamación del hígado. Por lo general, es causada por una infección viral. También puede deberse a otras causas, como una enfermedad autoinmunitaria,a medicamentos o al consumo de alcohol. 

La hepatitis puede ser aguda (de aparición repentina) o crónica (de larga duración). El tratamiento de la hepatitis depende del tipo o de la causa específica.

Cómo funciona el hígado

El hígado es un órgano grande ubicado en la parte superior derecha del abdomen. El hígado ayuda a eliminar las toxinas y los desechos de la sangre. Ayuda a digerir las grasas y las proteínas. El hígado produce bilis, un fluido que ayuda a descomponer las grasas. También almacena glucógeno, una forma de glucosa (azúcar) que el cuerpo utiliza como fuente de energía.

Ilustración médica que muestra la ubicación del hígado

La hepatitis es una inflamación del hígado que, con frecuencia, es causada por una infección viral.

 

Síntomas de la hepatitis

Entre los signos y síntomas de la hepatitis se incluyen los siguientes:

  • Fatiga
  • Falta de apetito
  • Náuseas o vómitos
  • Fiebre
  • Ictericia (color amarillento en la piel o de los ojos)
  • Dolor abdominal (en la barriga)
  • Orina oscura
  • Comezón grave
  • Dolor en las articulaciones
  • Heces pálidas

Las personas que se infectan con hepatitis B o C durante la infancia pueden presentar hepatitis crónica. Al principio, la mayoría de las personas con hepatitis crónica no presentan síntomas. Sin embargo, la infección crónica puede dañar el hígado y causar cicatrización hepática (cirrosis) y otros problemas. En casos poco frecuentes, el daño puede provocar insuficiencia hepática. 

Entre los signos de daño hepático se incluyen los siguientes:

  • Aumento del tamaño del hígado y del bazo
  • Hinchazón o retención de líquidos en el abdomen
  • Ictericia
  • Problemas con la coagulación de la sangre

Causas de la hepatitis

Existen diferentes tipos de hepatitis según la causa subyacente.

Hepatitis viral

Los virus son la causa más frecuente de hepatitis. Estas incluyen las siguientes:

  • Hepatitis A: el virus de la hepatitis A se transmite por el contacto con las heces de una persona infectada. Esto sucede a menudo a través de alimentos o agua contaminados, o por no lavarse las manos. La infección por el virus de la hepatitis A puede causar hepatitis aguda, pero puede durar varios meses. En algunos casos, la infección puede provocar insuficiencia hepática. Las personas con hepatitis A, por lo general, se recuperan por sí solas sin necesidad de tratamiento. La hepatitis A puede prevenirse con una vacuna.
  • Hepatitis B: este tipo de hepatitis se transmite por el contacto con sangre o fluidos corporales. Puede transmitirse de la madre al bebé durante el parto. El virus de la hepatitis B puede causar una infección aguda o crónica. Los niños con hepatitis B tienen un mayor riesgo de presentar hepatitis crónica. Es posible que no se sientan enfermos ni presenten síntomas hasta que aparezcan problemas hepáticos años después. La hepatitis B puede prevenirse con una vacuna.
  • Hepatitis C: este tipo de hepatitis se transmite por la sangre. Puede causar una infección aguda o crónica. La hepatitis C es la forma más frecuente de hepatitis crónica. Es posible que las personas con hepatitis C crónica no presenten ningún síntoma hasta que aparezcan problemas hepáticos años después. La hepatitis C puede causar cáncer de hígado o insuficiencia hepática. No existe una vacuna para prevenir la hepatitis C. 
  • Hepatitis D: este virus solo infecta a las personas con hepatitis B. Si usted no tiene hepatitis B, no puede contraer hepatitis D. En las personas con hepatitis B, pueden empeorar los síntomas y los problemas hepáticos. La hepatitis D es poco frecuente en los Estados Unidos.
  • Hepatitis E: el virus de la hepatitis E se transmite por el contacto con las heces de una persona infectada. Se encuentra principalmente en regiones del mundo donde las condiciones sanitarias son deficientes o el agua potable no es segura. Es muy poco frecuente en los Estados Unidos.  
  • Virus de Epstein-Barr (VEB): el VEB puede causar mononucleosis infecciosa (mononucleosis) y hepatitis aguda.
  • Citomegalovirus (CMV): la infección por CMV puede causar hepatitis aguda, especialmente en personas con el sistema inmunitario debilitado. 

Hepatitis tóxica

En algunos casos, las sustancias tóxicas pueden causar hepatitis. Entre ellas se incluyen sustancias químicas, venenos y medicamentos. Las dosis altas de medicamentos de venta libre y de suplementos pueden sobrecargar el hígado y causar daño hepático.  

Hepatitis autoinmunitaria

En casos poco frecuentes, puede desarrollarse hepatitis crónica cuando el sistema inmunitario ataca el hígado.  

Hepatitis alcohólica 

El consumo excesivo de alcohol puede causar hepatitis con el tiempo.

Factores de riesgo para la hepatitis

Las formas virales de hepatitis pueden transmitirse por el contacto con sangre u otros fluidos corporales. Algunos tipos se transmiten por alimentos o agua contaminados, o por no lavarse las manos. Ciertos factores aumentan el riesgo de contraer hepatitis viral. 

Transfusión de productos sanguíneos  

Si una persona recibió productos sanguíneos que no fueron analizados para detectar infecciones, tiene un mayor riesgo de contraer hepatitis. En la actualidad, en la mayoría de los países del mundo, los productos sanguíneos se analizan de forma sistemática para detectar hepatitis B y C. Los productos sanguíneos incluyen sangre entera, plaquetas, plasma fresco congelado, concentrados de glóbulos rojos, granulocitos (glóbulos blancos), crioprecipitado, preparados de inmunoglobulinas (IVIG, VZIG) y médula ósea o células madre provenientes de otra persona (trasplante alogénico).

En los Estados Unidos, el análisis sistemático de los donantes de sangre para detectar el virus de la hepatitis B comenzó en 1971. En el caso de la hepatitis C, las pruebas de detección precisas comenzaron en 1992. 

Otros factores de riesgo para la hepatitis

Los factores de riesgo varían según el tipo de hepatitis, pero, en general, incluyen los siguientes:

  • Exposición a sangre o fluidos corporales en el trabajo
  • Vivir con una persona que tiene hepatitis o compartir con ella artículos de uso personal
  • Prácticas sexuales de riesgo
  • Tratamiento con proteínas de la coagulación elaboradas antes de 1987
  • Haberse sometido a un trasplante de órgano sólido antes de 1993
  • Diálisis renal a largo plazo
  • Consumo de drogas recreativas, especialmente si se comparten agujas
  • Colocarse perforaciones corporales o hacerse tatuajes 
  • Falta de agua potable segura o condiciones sanitarias deficientes 
  • Viajar a áreas con altas tasas de infección por hepatitis
  • Haber nacido de una madre con hepatitis

Diagnóstico de la hepatitis

Su proveedor de atención médica realizará un examen físico y recopilará su historia clínica. Es posible que le pregunte acerca de factores de riesgo y posibles exposiciones, incluidos los viajes, los productos sanguíneos, el consumo de alcohol y drogas, y el posible contacto con otras personas con hepatitis. 

Las pruebas de laboratorio pueden incluir pruebas para detectar infecciones virales, inflamación y evaluar la función hepática. 

Las pruebas de diagnóstico por imágenes del hígado pueden incluir una ecografía, una tomografía computarizada (TC) o una imagen por resonancia magnética (IRM)

Puede realizarse una biopsia hepática para confirmar el diagnóstico y evaluar el daño hepático.

Tratamiento de la hepatitis

La hepatitis aguda suele desaparecer por sí sola. El tratamiento de la hepatitis incluye descanso, beber abundantes fluidos y seguir una dieta saludable.

Algunos tipos de hepatitis pueden tratarse con medicamentos antivirales. 

La hepatitis autoinmunitaria puede tratarse con medicamentos que inhiben el sistema inmunitario.

Las personas con alto riesgo deben someterse a pruebas de detección para la hepatitis. El diagnóstico y el tratamiento tempranos de la hepatitis pueden ayudar a prevenir complicaciones más graves. La hepatitis crónica puede causar problemas hepáticos, como cirrosis, cáncer de hígado e insuficiencia hepática. En algunos casos, los pacientes pueden necesitar un trasplante de hígado.  

Prevención de la hepatitis

Hay medidas que puede tomar para prevenir la propagación de los gérmenes, incluido el virus que causa la hepatitis. Algunas maneras de reducir el riesgo de contraer hepatitis incluyen las siguientes:

  • Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón, especialmente después de usar el baño o cambiar pañales.
  • Use guantes si va a manipular sangre o atender heridas abiertas.
  • Asegúrese de que se utilicen agujas estériles para hacer tatuajes y perforaciones corporales.
  • No comparta agujas y protéjase de los pinchazos con agujas. Busque atención médica de inmediato si se pincha accidentalmente con una aguja.
  • No comparta cepillos de dientes, rasuradoras ni cortaúñas.
  • Use preservativo durante las relaciones sexuales.
  • Tenga cuidado cuando viaje a áreas donde las condiciones sanitarias sean deficientes. Beba agua embotellada y evite consumir alimentos crudos o poco cocidos.
  • Vacúnese contra la hepatitis A y la hepatitis B si su proveedor de atención médica lo recomienda.

Consejos para las familias

Para mantener una buena salud hepática, los pacientes deben hacer lo siguiente:

  • Beber mucha agua.
  • Seguir una alimentación saludable rica en fibra.
  • Reducir el consumo de alimentos grasos, salados, ahumados y curados.
  • No tome medicamentos con mayor frecuencia de la necesaria ni en dosis superiores a las prescritas.  
  • Tenga cuidado al usar hierbas medicinales y suplementos naturales.
  • Evite consumir alcohol, usar drogas ilegales o mezclar drogas con alcohol.
  • Evite la exposición a sustancias químicas, como limpiadores domésticos, insecticidas y diluyentes de pintura.

Preguntas para hacerle a su equipo de atención médica

  • ¿Cuál es el tipo específico de hepatitis?
  • ¿La afección es aguda o crónica?
  • ¿Qué tratamientos existen para la hepatitis?
  • ¿La hepatitis puede transmitirse a otras personas?
  • ¿Qué cambios en el estilo de vida o qué precauciones son necesarios?
  • ¿Qué problemas a largo plazo debo vigilar?
  • ¿Qué pruebas de detección se recomiendan para la hepatitis?

Puntos clave sobre la hepatitis

  • La hepatitis es una inflamación del hígado. Puede ser aguda (de aparición repentina) o crónica (de larga duración).
  • Por lo general, es causada por un virus. Los virus de la hepatitis A, B y C son los más frecuentes en los Estados Unidos. 
  • La hepatitis se diagnostica mediante análisis de sangre. En algunos casos, su hijo(a) puede necesitar pruebas de diagnóstico por imágenes o una biopsia hepática para obtener una muestra de tejido del hígado para su análisis. 
  • La hepatitis aguda puede desaparecer por sí sola. La hepatitis crónica puede causar daño hepático con el tiempo. Algunos pacientes pueden necesitar un trasplante de hígado. 
  • Hable con su proveedor de atención médica sobre las vacunas contra la hepatitis, las pruebas de detección de la hepatitis y los síntomas de problemas hepáticos que debe vigilar.   

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Revisado: Octubre de 2024

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