Saltar al contenido principal

Leucemia mieloide crónica (LMC)

También llamada leucemia mielógena crónica, leucemia mielocítica crónica o leucemia granulocítica crónica.

¿Qué es la leucemia mieloide crónica (LMC)?

Ilustración en 3D que muestra los cromosomas 9 y 22 defectuosos.

El cromosoma Filadelfia se produce cuando parte del cromosoma 9 se transfiere al cromosoma 22.

La leucemia mieloide crónica (LMC) es un cáncer en la sangre y lamédula ósea.

La leucemia se produce cuando la médula ósea genera demasiadas células cancerosas. Estas células se denominan blastos. A medida que los blastos crecen y se dividen rápidamente, las células sanguíneas sanas no pueden cumplir su función. La sangre no funciona correctamente. El paciente no puede combatir bien las infecciones.

La LMC es una leucemia crónica. Se desarrolla lentamente con el paso del tiempo. Los síntomas pueden tardar semanas o meses en aparecer. Crónica también significa que la leucemia puede durar mucho tiempo. Las leucemias agudas hacen que los niños se enfermen rápidamente.

La LMC es poco frecuente en niños. Solo se registran entre 110 y 120 casos al año en los Estados Unidos y Canadá.

Entre el 90 y el 95% de los niños con LMC presentan una alteración genética denominada cromosoma Filadelfia. El cromosoma Filadelfia no se transmite de padres a hijos. Ocurre al azar.

Los medicamentos denominados inhibidores de la tirosina cinasa (ITC) son la primera línea de tratamiento. Actúan sobre las enzimas de la tirosina cinasa, que hacen que las células de la leucemia crezcan y se dividan rápidamente.

Síntomas de la LMC

La LMC se desarrolla lentamente. Los niños con LMC pueden no presentar síntomas al principio.

Los síntomas comunes de la LMC incluyen:

  • Fatiga
  • Dolor o sensación de opresión debajo de la caja torácica
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Sudores nocturnos
  • Dolor en los huesos y en las articulaciones

Diagnóstico de la leucemia mieloide crónica

Las pruebas para diagnosticar la LMC pueden incluir:

  • Historia clínica y examen físico
  • Hemograma completo para contar el número de glóbulos blancos.
  • Pruebas de la médula ósea para ver si hay células leucémicas en la médula ósea. 
  • Pruebas para examinar los cromosomas y los cambios genéticos.

Durante el examen físico, el médico revisará los signos generales de salud. El médico hará lo siguiente: 

  • Buscar signos de enfermedad, como bultos o cualquier otra cosa que parezca inusual.
  • Palpar el abdomen del paciente para detectar signos de agrandamiento del bazo o el hígado.
  • Examinar ojos, boca, piel y oídos.

El médico puede realizar un examen del sistema nervioso para evaluar el funcionamiento del cerebro, la columna vertebral y los nervios. En ocasiones, solicitará pruebas por imágenes. Las pruebas por imágenes permiten obtener imágenes de los tejidos blandos, los órganos y los huesos del cuerpo. 

Si las pruebas indican cáncer, los médicos solicitarán más pruebas para determinar el tipo de cáncer. 

Fases de la LMC

La LMC tiene 3 fases. La fase depende de la cantidad de células de la leucemia (blastos) que haya en la sangre y la médula ósea.

  • Crónica: menos del 10% de blastos.
  • Acelerada: del 10 al 19% de blastos.
  • Blástica: 20% o más de blastos. Durante una crisis blástica, el paciente se siente cansado, tiene fiebre y presenta un agrandamiento del hígado y el bazo.

Tratamiento para leucemia mieloide crónica

El tratamiento depende de la fase del cáncer.

El tratamiento de primera línea para la LMC suele ser el fármaco imatinib (Gleevec®). Este medicamento es un tipo de terapia dirigida conocida como inhibidor de la tirosina cinasa (ITC). La tirosina cinasa es una propiedad de ciertas enzimas producidas por el organismo. La actividad de la tirosina cinasa puede aumentar demasiado cuando hay cáncer y provocar el crecimiento de células cancerosas. El imatinib bloquea la actividad de la tirosina cinasa y ayuda a detener el crecimiento de las células cancerosas.

Otros fármacos ITC llamados dasatinib, nilotinib y ponatinib se utilizan en ocasiones si los pacientes no toleran el imatinib. Estos fármacos se denominan a veces ITC de segunda generación.

Durante el tratamiento, los médicos observan atentamente cómo responden los pacientes a la terapia. Esto se denomina monitoreo. El monitoreo puede incluir una historia clínica, un examen físico, un hemograma completo y pruebas moleculares.

Las pruebas moleculares pueden medir el número de células leucémicas en la sangre. Puede encontrar una célula leucémica en entre 10,000 y 100,000 células normales. Las pruebas moleculares se realizan cada 3 a 6 meses después del inicio del tratamiento.

Las pruebas también pueden mostrar cambios en las células de la LMC. Después de tomar un medicamento ITC, las células de la LMC pueden cambiar. El cambio puede significar que el medicamento no funcione tan bien. Los médicos utilizan esta información para orientar el tratamiento.

Los niños pueden sufrir efectos secundarios que no se observan en adultos, como problemas del crecimiento. Esto se debe a que los niños están creciendo durante el tratamiento con medicamentos ITC. Hable con el equipo de atención médica de su hijo(a) sobre los posibles efectos secundarios.

Trasplante de células madre

El trasplante de células madre (también conocido como trasplante de médula ósea o trasplante de células hematopoyéticas) es otra opción de tratamiento para la LMC.

Un trasplante puede curar la LMC. Pero el paciente debe tener un donante de células adecuado.

Un trasplante puede tener efectos secundarios graves.

Pronóstico de la LMC

Al hablar del pronóstico, los médicos suelen referirse a la tasa de supervivencia a 5 años. Esta tasa es el porcentaje de pacientes que viven al menos 5 años después del diagnóstico.

En el caso de las leucemias crónicas, las tasas de supervivencia a 5 años son menos útiles. Los niños pueden vivir mucho tiempo con leucemia sin curarse. Las tasas de supervivencia a 5 años para la LMC pediátrica son del 90% en los Estados Unidos.

Apoyo para pacientes con LMC

Pacientes que toman medicamentos ITC

Es posible que los pacientes tengan que tomar medicamentos ITC para tratar su LMC durante el resto de sus vidas. Se desconocen los efectos secundarios a largo plazo de estos medicamentos, tales como los efectos sobre la pubertad y la fertilidad. Los investigadores intentan averiguar si es posible dejar de tomar los medicamentos ITC o reducir su dosis.

Pacientes que se sometieron a trasplantes de células madre

Los trasplantes de células madre también pueden tener efectos secundarios a largo plazo. Estos pueden incluir problemas de crecimiento, pubertad, fertilidad y funcionamiento de los órganos. Hable con su equipo de atención médica para obtener más detalles.

Es importante acudir a las citas de seguimiento periódicas. Los pacientes también deben tener buenos hábitos de salud. Esto incluye comer alimentos saludables, realizar actividad física con regularidad y dormir lo suficiente. Hable con su equipo de atención médica para obtener más información. 

Preguntas que debe hacerle a su equipo de atención médica

  • ¿Qué opciones de tratamiento tiene mi hijo(a)?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios del tratamiento?
  • ¿Qué se puede hacer para controlar los efectos secundarios?
  • ¿Mi hijo(a) necesitará estar internado en el hospital para recibir tratamiento?
  • ¿Dónde está disponible el tratamiento? ¿Está cerca de casa o tendremos que viajar?
  • ¿El tratamiento afectará la capacidad de mi hijo(a) para tener hijos en el futuro? ¿Cuáles son las opciones de preservación de la fertilidad?

Puntos clave sobre la LMC

  • La leucemia mieloide crónica (LMC) es un cáncer en la sangre y la médula ósea. La LMC es poco frecuente en niños.
  • La mayoría de los niños con LMC presentan una alteración genética denominada cromosoma Filadelfia.
  • Los medicamentos denominados inhibidores de la tirosina cinasa (ITC) son la primera línea de tratamiento para la LMC. Actúan sobre una enzima que provoca que las células leucémicas crezcan y se dividan rápidamente.
  • Los médicos observan atentamente cómo responden los pacientes a la terapia.
  • Hable con el equipo de atención médica de su hijo(a) sobre los posibles efectos secundarios.


El recurso en línea Juntos by St. Jude no avala ningún producto de marca que se mencione en este artículo.


Revisado: agosto de 2023

Contenido relacionado