La analgesia controlada por el paciente (PCA) es una forma segura de que su hijo(a) reciba rápidamente un medicamento para el dolor. Una pequeña bomba administra este medicamento por una vía intravenosa o una vía central cuando su hijo(a) presiona un botón.
La PCA ayuda a mantener el dolor bajo control. También reduce la preocupación porque los pacientes pueden recibir el medicamento cuando lo necesitan.
Solo el paciente debe presionar el botón. Los familiares y amigos nunca deben presionarlo, a menos que un médico o enfermero indique que está permitido hacerlo.
Un control adecuado del dolor puede ayudar a que su hijo(a) descanse, se mueva y se recupere durante el tratamiento. Siga todas las instrucciones de su equipo de atención médica. No administre a su hijo(a) un medicamento diferente ni una cantidad mayor de la prescrita.
Cuando su hijo(a) siente dolor, presiona un botón conectado a una bomba de PCA. La bomba de PCA administra el medicamento para el dolor por una vía intravenosa o una línea central.
La bomba está programada para que su hijo(a) no reciba demasiado medicamento, incluso si presiona el botón muchas veces.
El equipo de atención médica de su hijo(a) elige el medicamento para el dolor y la configuración de la PCA. Opioides como la morfina, la hidromorfona (Dilaudid®), el fentanilo u otro medicamento pueden usarse para el manejo del dolor.
En ocasiones, el enfermero puede administrar una dosis adicional de medicamento para el dolor, denominada dosis de refuerzo o “en bolo”. Esto ayuda a controlar el dolor intenso o repentino según el puntaje de dolor de su hijo(a).
La bomba de PCA está programada para evitar que su hijo(a) reciba demasiado medicamento. Su hijo(a) puede presionar un botón para recibir una dosis de medicamento cuando comience el dolor. La bomba no permitirá administrar otra dosis del medicamento hasta que llegue el momento indicado, incluso si se presiona el botón.
Su equipo de atención médica programa la bomba para administrar una dosis segura de medicamento. Los cuidadores y familiares no deben cambiar la configuración de la bomba ni intentar administrar dosis adicionales.
El equipo de atención médica puede programar la bomba de PCA para administrar una cantidad pequeña y constante de medicamento para el dolor en todo momento. Esto se denomina infusión continua o basal. Su hijo(a) puede presionar el botón para recibir una dosis adicional si comienza el dolor.
El equipo de atención médica evaluará el nivel de dolor de su hijo(a) y la frecuencia con la que presiona el botón. También puede ajustar la dosis o cambiar el medicamento para lograr el mejor control posible del dolor con la menor cantidad de efectos secundarios.
Hable con su equipo de atención médica si le preocupa el nivel de dolor de su hijo(a) o si considera que no está obteniendo suficiente alivio del dolor.
Los medicamentos administrados mediante la bomba de PCA pueden causar efectos secundarios. Los efectos secundarios a menudo mejoran con el tiempo o después de ajustar la dosis. Informe a su equipo de atención médica si su hijo(a) presenta alguno de los siguientes síntomas:
Consulte a su equipo de atención médica antes de administrar medicamentos que puedan causar somnolencia o fatiga. Estos incluyen la difenhidramina (Benadryl®), el lorazepam (Ativan®), la prometazina (Phenergan®) u otros medicamentos contra las náuseas o con efecto calmante.
A algunos padres les preocupa la adicción a los opioides. El riesgo de adicción es bajo cuando estos medicamentos se utilizan para el dolor y se administran según las indicaciones.
Una bomba de PCA cuenta con funciones de seguridad que ayudan a proteger a su hijo(a) mientras utiliza medicamentos opioides para el dolor.
La bomba tiene una configuración de bloqueo.
Después de que su hijo(a) presione el botón, la bomba no administrará otra dosis hasta que haya transcurrido suficiente tiempo. Esto ayuda a mantener la dosis dentro de un nivel seguro.
Solo su hijo(a) debe presionar el botón de la PCA.
La familia y los amigos no deben presionar el botón por su hijo(a). Esto ayuda a evitar que reciba demasiado medicamento.
Su hijo(a) será monitoreado(a) con frecuencia.
Los medicamentos opioides a veces pueden hacer que la respiración se vuelva más lenta. Los enfermeros controlarán la respiración de su hijo(a), su nivel de oxígeno, su puntaje de dolor y su estado de alerta. Algunos niños pueden necesitar un monitoreo más estrecho si tienen apnea del sueño, problemas pulmonares o toman otros medicamentos que causan somnolencia.
El equipo de atención médica revisa la configuración de la bomba.
El equipo de atención médica revisará periódicamente el medicamento, la dosis, los intervalos de administración y la colocación de la vía.
Los efectos secundarios más graves requieren atención inmediata. Llame a su equipo de atención médica si su hijo(a) tiene los siguientes síntomas:
Una respiración muy lenta, muy superficial o la ausencia de respiración constituyen una emergencia médica. Los medicamentos opioides utilizados en la PCA a veces pueden hacer que la respiración se vuelva más lenta. Es importante actuar rápidamente.
Si su hijo(a) deja de respirar:
Si su hijo(a) va a utilizar una bomba de PCA en el hogar o en un alojamiento para pacientes, su equipo de atención médica le enseñará a usar la bomba correctamente.
Asegúrese de comprender cuáles son los posibles efectos secundarios y qué signos o síntomas requieren atención médica inmediata.
Mantenga a mano los números de teléfono importantes, incluidos los de su equipo de atención médica y los servicios de emergencia. Siga atentamente todas las instrucciones de su equipo de atención médica para ayudar a mantener seguro(a) a su hijo(a).
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El recurso en línea Juntos by St. Jude™️ no avala ningún producto de marca que se mencione en este artículo.
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Revisado: abril del 2026
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