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Apoyo escolar durante una enfermedad crónica

La escuela es importante para el desarrollo físico, social, emocional y cognitivo de su hijo(a). Pero si su hijo(a) tiene una afección médica o una enfermedad crónica, como cáncer o un trastorno de la sangre, mantenerse al día con la escuela puede resultar difícil.

Es posible que su hijo(a) esté demasiado cansado(a) o enfermo(a) para asistir a la escuela. O tal vez no pueda asistir a clases presenciales debido al debilitamiento del sistema inmunitario. Aunque su hijo(a) asista a la escuela, es posible que falte con mayor frecuencia debido a las consultas médicas o los tratamientos.

Paciente joven con cáncer sentado a una mesa mientras realiza tareas escolares.

Haga un plan para la escuela al principio del tratamiento y reevalúelo regularmente.

Mantenerse al día con la escuela puede ser un desafío, pero existen estrategias que pueden ayudar a su hijo(a) a seguir participando en las actividades escolares mientras afronta la enfermedad. Las claves para lograrlo son las siguientes:

  • Haga preguntas y busque recursos.
  • Elabore un plan.
  • Mantenga una comunicación abierta.
  • Sea el defensor de su hijo(a).
  • Mantenga una actitud positiva.

Haga preguntas y busque recursos

Desarrollar un plan escolar comienza con hacer las preguntas correctas. Hable con el equipo de atención médica y con la escuela para obtener más información sobre las necesidades de su hijo(a) y los recursos disponibles.

Preguntas para hacerle a su equipo de atención médica:

  • ¿Puede mi hijo(a) asistir a la escuela durante el tratamiento?
  • ¿Qué servicios escolares ofrece el hospital?
  • ¿Hay alguien que pueda ayudar con la planificación y la comunicación?
  • ¿Quién será la persona de contacto dentro del equipo de atención médica?
  • ¿Qué documentos debo solicitar al equipo de atención médica?
  • ¿El proveedor de atención médica de mi hijo(a) debe firmar algún formulario?
  • ¿De qué manera podrían la enfermedad o el tratamiento de mi hijo afectar los siguientes aspectos?
    • Capacidad para pensar, aprender o prestar atención
    • Salud emocional o social
    • Visión, audición o habla
    • Capacidades físicas, como escribir o caminar

Preguntas que debe hacer en la escuela de su hijo(a):

  • ¿Quién será nuestra principal persona de contacto en la escuela?
  • ¿Qué servicios escolares están disponibles?
  • ¿Quién puede ayudarme a gestionar los servicios escolares o las adaptaciones en el aula?
  • ¿Cómo puede mi hijo(a) mantenerse al día con las tareas escolares?
  • ¿Cómo puede mi hijo(a) mantenerse en contacto y colaborar con sus compañeros de clase?
  • ¿Qué opciones de aprendizaje a distancia están disponibles?
  • ¿Qué apoyo médico está disponible en la escuela?
  • ¿Cuál es el método de comunicación preferido con el personal de la escuela y los maestros?

Elabore un plan de apoyo escolar

Elabore un plan para ayudar a su hijo(a) a mantenerse al día con la escuela lo antes posible durante el proceso de tratamiento.

Los hospitales pediátricos de gran tamaño suelen contar con servicios escolares para brindar apoyo a los pacientes. La modalidad dependerá del hospital, pero puede incluir lo siguiente:

  • Un programa escolar que funciona dentro del hospital
  • Un programa de enseñanza domiciliaria o recursos proporcionados por el sistema escolar local
  • Un nexo que pueda ayudar a coordinar los servicios En ocasiones, esa persona puede ser un trabajador social o un enfermero.

Obtenga apoyo del equipo de atención médica de su hijo(a) y de los miembros de la escuela de su hijo(a). Al planificar el apoyo escolar, puede ser útil involucrar a distintas personas que puedan colaborar:

  • Miembros del equipo de atención médica
  • Un administrador o consejero escolar
  • Un representante del programa escolar hospitalario
  • Los maestros de su hijo(a)
  • Su hijo(a)
  • Otros padres que hayan pasado por una experiencia similar

El plan de apoyo escolar de su hijo(a) puede incluir lo siguiente:

Mantenga una comunicación abierta

Comuníquese periódicamente con la escuela de su hijo(a) para ayudar a que el proceso se desarrolle sin inconvenientes. Mantenga informada a la escuela sobre el estado de salud de su hijo(a), el cronograma de tratamiento y cualquier cambio en su condición que pueda afectar su capacidad para asistir a clases o completar las tareas escolares.

Puede ser útil elegir a dos personas para mantener el contacto, como un representante de la escuela y alguien del programa escolar hospitalario. En la escuela primaria, el representante suele ser el maestro de su hijo(a) o el director. En la escuela secundaria, el representante suele ser el consejero escolar.

Es útil realizar una reunión inicial en la que participen los padres, los maestros de la escuela de su hijo(a), un representante del programa escolar hospitalario y el niño o la niña (si tiene la capacidad de comprender la situación). Si su familia se encuentra lejos, pueden realizar una llamada en conferencia o una reunión en línea.

Los temas por tratar incluyen los siguientes:

  • Con qué frecuencia su hijo(a) o adolescente podría faltar a la escuela
  • Cómo la enfermedad o los tratamientos pueden afectar el rendimiento escolar, las habilidades para pensar, la capacidad de prestar atención y el bienestar emocional
  • Reuniones periódicas de seguimiento entre la familia y los representantes de la escuela y del hospital
  • La carga escolar adecuada para que su hijo(a) pueda pasar al siguiente grado
  • Cómo manejará su hijo(a) las tareas escolares si no puede completarlas debido a la enfermedad
  • Programa de enseñanza domiciliaria si su hijo(a) no puede asistir a la escuela de manera presencial
  • Adaptaciones en el aula incluidas como parte de un IEP o un Plan 504

Con el tiempo, las necesidades de su hijo(a) pueden cambiar. Revise el plan con frecuencia para monitorear el progreso, establecer metas y hacer los ajustes necesarios.

Sea el defensor de su hijo(a)

Defienda las necesidades de su hijo(a) dentro del sistema escolar para asegurarse de que reciba el apoyo que necesita. Converse con el equipo de atención médica y con la escuela de su hijo(a) para conocer los servicios escolares, las adaptaciones y los recursos disponibles.

Haga preguntas y manténgase informado. Trabaje con el personal de la escuela y los maestros para abordar cualquier inquietud o dificultad.

No tenga miedo de pedir ayuda. Puede pedirle ayuda a un familiar o amigo de confianza. Es posible que otros padres que hayan pasado por una situación similar también puedan brindarle apoyo. Un representante del programa escolar hospitalario o un trabajador social también pueden ayudarle a identificar las necesidades y elaborar un plan.

Fomente un entorno de aprendizaje positivo

Cree un entorno de aprendizaje que brinde apoyo y favorezca el desarrollo de su hijo(a). Algunas maneras de apoyar a su hijo(a) incluyen las siguientes:

  • Establezca una rutina escolar constante, ya sea que asista a la escuela de manera presencial o estudie desde el hogar.
  • Prepare un espacio de estudio tranquilo, organizado y cómodo.
  • Ayude con las tareas escolares cuando sea necesario.
  • Sea flexible. Las necesidades de su hijo(a) pueden cambiar con el tiempo.

La escuela puede representar un desafío, incluso cuando su hijo(a) está sano(a). Anime a su hijo(a) a establecer metas realistas y celebre sus logros, por pequeños que sean.

Puntos clave sobre mantenerse al día con la escuela

  • Los niños con una afección médica o una enfermedad crónica pueden enfrentar dificultades para mantenerse al día con la escuela.
  • Los niños que asisten a la escuela durante el tratamiento y la recuperación pueden conservar una sensación de normalidad, tener un mejor desempeño académico y desarrollar mejores habilidades sociales y emocionales.
  • Trabaje con el equipo de atención médica de su hijo(a) y con la escuela para elaborar un plan e identificar los recursos disponibles.
  • Mantenga una comunicación abierta y defienda las necesidades de su hijo(a) para favorecer su éxito académico durante la enfermedad.

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Revisado: julio de 2024

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