Defienda los intereses de su hijo(a) en la escuela
Durante la enfermedad y el tratamiento, es importante que su hijo(a) reciba la mejor educación posible. Como defensor de sus intereses, usted comunica las necesidades de su hijo(a) y trabaja con la escuela para asegurarse de que se satisfagan.
A continuación, se presentan algunas maneras de defender los intereses de su hijo(a) en la escuela y en otros entornos educativos.
Los cuidadores familiares pueden trabajar junto con el equipo de atención médica de su hijo(a) y con la escuela para elaborar un plan que responda a sus necesidades educativas.
Informe a otras personas sobre la afección de su hijo(a)
Entregue a los representantes de la escuela y a los maestros un resumen de los antecedentes médicos de su hijo(a). Proporcióneles recursos que les ayuden a comprender la enfermedad y el tratamiento de su hijo(a), incluidos los efectos secundarios. Explíqueles cómo las afecciones médicas de su hijo(a) pueden afectar el aprendizaje. Muéstrese dispuesto a responder las preguntas que puedan tener. Asegúrese de que cuenten con la información necesaria para apoyar a su hijo(a).
Explique que, en ocasiones, los niños con enfermedades graves tienen un aspecto saludable. Pero eso no significa que estén sanos. A veces pueden sentirse demasiado enfermos para asistir a la escuela o solo pueden hacerlo durante una parte del día. Hable con los maestros sobre la capacidad de su hijo(a) para completar las tareas escolares. Mantenga a la escuela informada sobre los cambios en la afección de su hijo(a) o en el cronograma de tratamiento.
La privacidad de la información médica de su hijo(a) es importante. Indique al maestro de su hijo(a) qué información puede compartir con otras personas. Hable sobre cualquier preocupación que pueda tener su hijo(a). Trabajen juntos para asegurarse de que su hijo(a) se sienta seguro y protegido.
Es posible que los amigos y compañeros de clase de su hijo(a) quieran saber sobre su enfermedad. Hable con su hijo(a) sobre la información que se siente cómodo compartiendo. Ayude a su hijo(a) a aprender cómo hablar con otras personas sobre su enfermedad y cómo responder a preguntas que tal vez no quiera contestar.
Asegúrese de que se satisfagan las necesidades de su hijo(a)
Como defensor de sus intereses, usted ayuda a comunicar las necesidades de su hijo(a). Trabajará con el equipo de atención de la salud y con la escuela para elaborar un plan.
Una vez que se haya elaborado un plan de aprendizaje, trabajará con la escuela para supervisar el progreso de su hijo(a) y asegurarse de que el plan esté dando resultados. Podrá realizar cambios cuando sea necesario.
Revise el plan periódicamente. Evalúe qué está funcionando bien y qué no. Si surge algún problema, trabaje con la escuela y el equipo de atención médica para encontrar una solución.
Si el representante de la escuela no se comunica con usted, póngase en contacto con un supervisor. Puede ser útil presentar las solicitudes por escrito, por ejemplo, mediante un correo electrónico. Esto puede ayudar a garantizar que todos reciban la misma información y facilitar el seguimiento cuando sea necesario.
Pida ayuda
Criar a un hijo(a) con una enfermedad grave es estresante. Además, requiere mucho tiempo. Es recomendable pedir ayuda a un familiar o amigo de confianza. Su lugar de culto o centro comunitario también puede brindarle apoyo.
También puede solicitar ayuda al personal del hospital y de la escuela. Con frecuencia, pueden ofrecer servicios de defensa de los intereses del paciente. Su trabajador social también puede ser un recurso muy valioso. Puede defender tanto sus intereses como los de su hijo(a). Además, podrá darle consejos sobre cómo contactarse con la escuela de su hijo(a) y mantener una buena comunicación con ella.
Hable con otros padres y cuidadores que hayan pasado por situaciones similares. O considere unirse a un grupo de apoyo o a una comunidad en línea. Aprender de las experiencias de otras personas, tanto de lo que les dio resultado como de lo que no, puede ser de gran ayuda.
Sea flexible
Sea flexible y razonable al trabajar con la escuela de su hijo(a). Recuerde que los maestros tienen otros estudiantes y responsabilidades. Mantenga una buena comunicación con ellos y adopte una actitud positiva.
Dé tiempo al personal de la escuela y a los maestros para responder sus preguntas o atender sus solicitudes. Esto facilitará el trabajo conjunto de todas las personas involucradas.
Ayude a su hijo(a) a defender sus propios intereses
Enseñar a los niños a defender sus propios intereses es una habilidad importante para la vida. Esto puede ayudarlos a identificar y expresar sus necesidades, además de resolver problemas.
Con frecuencia, los niños aprenden con el ejemplo. Hágales saber que está bien pedir ayuda cuando la necesiten. Muéstreles cómo comunicarse con claridad y respeto. Bríndeles un espacio seguro para hacer preguntas, compartir ideas y expresar sus inquietudes.
Siempre que sea posible, incluya a su hijo(a) en las conversaciones y en la planificación. Permítale defender sus propias necesidades y hablar por sí mismo(a) cuando esté preparado(a). Esto le ayudará a desarrollar el autoconocimiento, la confianza en sí mismo(a) y la independencia.
Preguntas para hacerle a su equipo de atención médica
¿Quién puede ayudarme a defender los intereses de mi hijo(a)?
¿Cómo puedo obtener esa ayuda?
¿Qué información tendré que proporcionar a la escuela?
¿Mi hijo(a) necesita un Programa de educación individualizada (Individualized Education Program, IEP) o un plan 504?
¿Hay otros padres con quienes pueda hablar o algún grupo de apoyo al que pueda unirme?
Puntos clave sobre cómo defender los intereses de su hijo(a) en la escuela
Como defensor de los intereses de su hijo(a) en la escuela, es importante colaborar con los maestros y el personal escolar para apoyar sus necesidades educativas.
Trabaje con el equipo de atención médica para asegurarse de que la escuela comprenda cómo la enfermedad y el tratamiento de su hijo(a) pueden afectar la asistencia escolar y el aprendizaje.
Monitoree el plan de aprendizaje de su hijo(a) y trabaje con la escuela para ajustarlo cuando sea necesario.
Busque apoyo en el equipo de atención médica, en los recursos de la comunidad y en otras familias que hayan atravesado una situación similar.
Ayude a su hijo(a) a desarrollar habilidades para defender sus propios intereses incluyéndolo(a) en la planificación y animándolo(a) a expresar sus necesidades cuando sea apropiado.
Los niños y adolescentes que regresan a la escuela después del cáncer, la enfermedad de células falciformes u otra enfermedad pueden necesitar apoyo. Obtenga información sobre cómo un plan 504 o Programa de educación individualizada (Individualized Education Program, IEP) pueden ayudar.
Los servicios educativos domiciliarios son programas educativos destinados a estudiantes que no pueden asistir a la escuela de forma habitual por motivos médicos. Obtenga información sobre la enseñanza domiciliaria.