¿Qué es el rotavirus?
El rotavirus es un virus estomacal que causa vómitos y diarrea. Es más frecuente en niños menores de 5 años. Muchas personas lo llaman “gripe estomacal”, pero no está relacionado con la influenza (gripe), que afecta los pulmones.
El rotavirus se propaga con facilidad, especialmente durante el invierno y la primavera. Los niños con sistemas inmunitarios debilitados tienen un mayor riesgo de contraer este virus, y la infección puede ser más peligrosa para ellos. El rotavirus puede causar deshidratación grave, que puede requerir hospitalización.
La mejor manera de proteger a los niños contra el rotavirus es mediante la vacuna contra el rotavirus. Esta vacuna suele administrarse a los bebés como parte de su calendario habitual de vacunación.
Los síntomas del rotavirus suelen comenzar aproximadamente entre 1 y 2 días después de la exposición al virus. Los signos y síntomas frecuentes del rotavirus incluyen:
Estos síntomas pueden durar entre 3 y 8 días.
En algunos casos, el rotavirus puede causar deshidratación, que puede ser grave. Los signos de deshidratación en bebés y niños pequeños incluyen:
- Sequedad de la boca, los labios, las fosas nasales o la piel
- Pocas lágrimas o ausencia de lágrimas al llorar
- Irritabilidad, fatiga, debilidad o confusión
- Ojos hundidos o hundimiento de la fontanela (punto blando) en la cabeza de un bebé
- Disminución de la cantidad de orina o presencia de orina de color oscuro
Diagnóstico del rotavirus
Con frecuencia, el diagnóstico del rotavirus se basa en los síntomas Su proveedor de atención médica puede recoger una muestra de heces para realizar pruebas que confirmen el diagnóstico. Otras pruebas, como análisis de sangre o de orina, pueden utilizarse para ayudar a detectar deshidratación u otros problemas de salud.
Virus estomacales frecuentes: Rotavirus y norovirus
El rotavirus y el norovirus son virus que causan enfermedades gastrointestinales. Pero no son lo mismo:
- El rotavirus afecta principalmente a los niños y dura más tiempo. Existe una vacuna que protege contra esta infección.
- El norovirus se propaga fácilmente entre personas de todas las edades, a menudo en lugares como escuelas o cruceros. Suele causar una enfermedad de menor duración que el rotavirus y no existe una vacuna para prevenirlo.
Tratamiento del rotavirus
No existe un medicamento específico para tratar el rotavirus. Los antibióticos y antivirales no son eficaces contra esta infección. La mayoría de los niños se recuperan por sí solos en un período de 3 a 8 días.
Algunas medidas que puede tomar para ayudar a su hijo(a) cuando tiene rotavirus incluyen:
- Administrar abundantes líquidos: ofrézcale agua o leche materna. Las bebidas de rehidratación oral, como Pedialyte®, también pueden ser útiles. Estas bebidas especiales están elaboradas con agua, sal y azúcar. Ayudan a reponer los líquidos y minerales que se pierden a causa de los vómitos y la diarrea. Pueden adquirirse en tiendas.
- Evitar las bebidas azucaradas: no le dé refrescos ni jugos de fruta, ya que pueden empeorar la diarrea.
- Seguir ofreciendo alimentos: ofrézcale alimentos saludables si puede comer. Es preferible ofrecer pequeñas porciones de comida a lo largo del día en lugar de comidas abundantes.
- Administrar acetaminofén para la fiebre si es necesario: no administre aspirina a los niños.
- Asegurarse de que descanse: asegúrese de que descanse lo suficiente para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Mantener a su hijo(a) en casa hasta que se recupere: esto ayudará a evitar la propagación de la infección.
No administre medicamentos antidiarreicos a menos que se lo indique su proveedor de atención médica. Estos medicamentos pueden empeorar la infección.
Si su hijo(a) presenta una deshidratación grave, es posible que necesite ser hospitalizado(a) para recibir tratamiento.
Vacuna contra el rotavirus
La vacuna contra el rotavirus es una forma segura y eficaz de proteger a su hijo(a) contra esta infección. La vacuna se administra por vía oral, en forma de gotas. Hay 2 vacunas disponibles:
- RotaTeq® (RV5): Esta vacuna se administra a los bebés en 3 dosis: a los 2, 4 y 6 meses de edad.
- Rotarix® (RV1): Esta vacuna se administra a los bebés en 2 dosis: a los 2 y 4 meses de edad.
Hable con el proveedor de atención médica de su hijo(a) sobre la vacuna contra el rotavirus.
Rotavirus en niños con enfermedades o sistemas inmunitarios debilitados
Las infecciones por rotavirus pueden ser peligrosas en niños que tienen determinadas afecciones médicas o sistemas inmunitarios debilitados. Estos niños pueden presentar una enfermedad más grave o más prolongada a causa de la infección por rotavirus y pueden necesitar atención especializada.
Entre las afecciones o factores que pueden aumentar el riesgo de su hijo(a) se incluyen los siguientes:
Comuníquese con su proveedor de atención médica si su hijo(a) ha estado expuesto(a) al rotavirus o presenta síntomas.
Si su hijo(a) tiene un sistema inmunitario debilitado, es importante tomar medidas para prevenir la enfermedad. Es posible que un niño inmunodeficiente no pueda recibir la vacuna contra el rotavirus. Es importante vacunar a los hermanos y a otros niños que tengan contacto cercano con su hijo(a) para ayudar a protegerlo(a).
Cómo se propaga el rotavirus
El rotavirus se propaga con facilidad, especialmente entre los niños pequeños. Está presente en las heces de las personas infectadas. Las personas contraen el virus al tocar objetos contaminados y luego llevarse las manos a la boca. El rotavirus puede encontrarse en:
- Manos
- Juguetes y otros objetos
- Superficies como picaportes, grifos o encimeras
- Alimentos o bebidas
Cómo prevenir la propagación del rotavirus
Existen varias formas de proteger a su hijo(a) contra el rotavirus y ayudar a prevenir la propagación del virus.
Lávese las manos con agua y jabón
El lavado de manos es una de las mejores maneras de prevenir la propagación de gérmenes, incluido el rotavirus. Los desinfectantes para manos son menos eficaces contra el rotavirus.
Lávese las manos:
- Después de usar el baño o cambiar pañales
- Antes y después de preparar alimentos
- Antes y después de comer
- Antes y después de entrar en la habitación de su hijo(a)
Vacune a su hijo(a) contra el rotavirus
La mejor manera de proteger a su hijo(a) contra el rotavirus es mediante la vacuna contra el rotavirus. La vacuna ayuda al cuerpo a combatir el virus y reduce la probabilidad de enfermarse. Asegúrese de que todos los demás niños del hogar también reciban la vacuna contra el rotavirus.
Tome medidas para evitar la propagación del rotavirus
Cuando su hijo(a) tiene rotavirus, algunas medidas que puede tomar para reducir la propagación del virus incluyen:
- Use guantes desechables al manipular objetos que puedan contener el virus: lávese siempre las manos después de quitarse los guantes. Use guantes cuando:
- Toque objetos como chatas y sanitarios
- Manipule orina o deposiciones
- Cambie pañales
- Manipule ropa de cama, como sábanas, toallas o batas
- Limpie y desinfecte las superficies: limpie regularmente los juguetes, las manijas de las puertas y otras superficies de uso compartido con un desinfectante doméstico.
- Lave y seque bien la ropa: utilice la temperatura más alta recomendada para toallas, mantas, ropa y otros artículos que haya utilizado su hijo(a).
- Manipule los alimentos de manera segura: deseche los alimentos y bebidas abiertos después de 1 hora. Mantenga limpias las superficies donde se preparan los alimentos.
- Evite compartir artículos personales: no permita que su hijo(a) comparta artículos personales, como juguetes, dispositivos electrónicos o utensilios para comer o beber, especialmente si alguien está enfermo.
- Mantenga alejados de otras personas a los niños enfermos: si su hijo(a) tiene diarrea o vómitos, manténgalo(a) en casa y no lo(a) envíe a la escuela ni a la guardería para evitar la propagación del virus.
Cuándo llamar a su equipo de atención médica
El rotavirus puede causar deshidratación y otras complicaciones, por lo que es importante vigilar atentamente a su hijo(a). Llame a su proveedor de atención médica si su hijo(a):
- Tiene diarrea que dura más de unos pocos días
- Vomita durante más de 1 día o no puede retener líquidos
- Vomita sangre
- No bebe nada durante varias horas
- Está muy cansado(a), débil o es difícil despertarlo(a)
- Tiene fiebre alta que dura más de unos pocos días
- Tiene sangre o mucosidad en las heces
- Tiene orina de color oscuro
- No ha orinado durante 6 a 8 horas (o no ha mojado el pañal durante 4 a 6 horas en el caso de los bebés)
Preguntas para hacerle al equipo de atención médica