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Anemia hemolítica

¿Qué es la anemia hemolítica?

La anemia hemolítica es una afección en la que los glóbulos rojos se destruyen más rápido de lo que pueden reemplazarse. La destrucción de los glóbulos rojos se denomina hemólisis. Los glóbulos rojos normalmente viven alrededor de 120 días. En la anemia hemolítica, los glóbulos rojos sobreviven solo 30 días o menos. Esto provoca una disminución de la cantidad de glóbulos rojos (anemia).

Síntomas de la anemia hemolítica 

Los signos y síntomas de la anemia hemolítica incluyen los siguientes:

  • Sensación de cansancio o debilidad
  • Piel, encías o lechos ungueales pálidos
  • Dolor de cabeza
  • Sensación de mareo o vértigo
  • Manos o pies fríos
  • Frecuencia cardíaca rápida o irregular
  • Dificultad para respirar
  • Color amarillo de la piel y los ojos (ictericia)
  • Aumento del tamaño del bazo
  • Cálculos biliares
Ilustración de anemia con glóbulos rojos normales y glóbulos rojos afectados por anemia

La anemia hemolítica es una afección de la sangre que provoca una cantidad de glóbulos rojos inferior a la normal.

Causas de la anemia hemolítica

Anemias hemolíticas intrínsecas o hereditarias

La mayoría de las anemias hemolíticas son causadas por afecciones hereditarias. Esto significa que el trastorno se transmite de padres a hijos. Pero su hijo(a) podría ser la primera persona en la familia en tener esta afección. Su hijo(a) también podría transmitirlo a sus propios hijos.

Las afecciones hereditarias que pueden causar anemia hemolítica incluyen:

  • Trastornos de la hemoglobina: estas afecciones incluyen la enfermedad de células falciformes, la talasemia y la enfermedad por hemoglobina C. La hemoglobina es una proteína presente en los glóbulos rojos que transporta oxígeno. En estos trastornos, el cuerpo no produce hemoglobina de manera normal y los glóbulos rojos se destruyen antes de lo que deberían.
  • Trastornos de la membrana celular: estos trastornos incluyen la esferocitosis y la eliptocitosis. Los glóbulos rojos presentan una membrana celular anormal. Esto hace que tengan una forma diferente y que se dañen con facilidad.
  • Deficiencias enzimáticas: entre ellas se encuentran la deficiencia de G-6-PD y la deficiencia de piruvato quinasa. En estas afecciones, falta una enzima que ayuda a proteger los glóbulos rojos. La ausencia de estas enzimas hace que los glóbulos rojos se destruyan con mayor facilidad.

Anemia hemolítica extrínseca o adquirida

La anemia hemolítica también puede ser causada por afecciones que se desarrollan más adelante en la vida y dañan glóbulos rojos sanos. Estas incluyen las siguientes:

  • Anemia hemolítica autoinmunitaria (AHAI)
  • Esplenomegalia (bazo de mayor tamaño de lo normal)
  • Determinadas infecciones y enfermedades
  • Determinados medicamentos o toxinas

Diagnóstico de la anemia hemolítica

La anemia hemolítica se diagnostica a partir de los antecedentes médicos de su hijo(a), un examen físico y pruebas de laboratorio. Es posible que el médico derive a su hijo(a) a un hematólogo, un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de trastornos de la sangre.

Se pueden llevar a cabo las siguientes pruebas de laboratorio:

  • Hemograma completo (CBC, por sus siglas en inglés) para buscar signos de anemia. Un análisis de CBC determina lo siguiente:
    • La cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas
    • El tamaño de los glóbulos rojos
    • Hematocrito, que muestra qué cantidad de la sangre está compuesta de glóbulos rojos
    • Hemoglobina, una proteína en la sangre que lleva el oxígeno
  • Frotis de sangre periférica para ver las células sanguíneas con un microscopio.
  • Recuento de reticulocitos para medir la cantidad de glóbulos rojos jóvenes en el cuerpo de su hijo. Un recuento elevado de reticulocitos significa que la médula ósea tiene que crear más células para reemplazar las dañadas.
  • Prueba de bilirrubina para medir los niveles de bilirrubina. La bilirrubina es una sustancia que produce el hígado cuando los glóbulos rojos se destruyen.
  • Prueba de antiglobulina directa (prueba de Coombs) para determinar si el cuerpo está produciendo anticuerpos contra los glóbulos rojos
  • Prueba de haptoglobina para medir los niveles de haptoglobina, una proteína que elimina las sustancias producidas por los glóbulos rojos dañados. Los niveles de su hijo(a) serán bajos si el cuerpo está utilizando haptoglobina para esta función.
  • Análisis de orina para detectar hemoglobina y hierro en la orina

Es posible que su proveedor de cuidado le pida más exámenes para determinar el tipo de anemia y su causa.

Tratamiento de la anemia hemolítica

El tratamiento más adecuado para su hijo(a) dependerá de la causa y la gravedad de la anemia hemolítica, así como de sus necesidades médicas. Si la afección no es grave, es posible que su hijo(a) no necesite tratamiento y que, en su lugar, se realice un monitoreo estrecho mediante análisis de sangre periódicos. Si la anemia está relacionada con otra afección, es importante identificar y tratar la causa subyacente.

Los tratamientos para controlar o tratar la anemia hemolítica incluyen:

  • Transfusiones de sangre para reemplazar los glóbulos rojos
  • Medicamentos para ayudar al cuerpo de su hijo a producir más glóbulos rojos o para evitar que el sistema inmune ataque las células madre
  • Cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía). La esplenectomía puede reducir la cantidad de glóbulos rojos que se eliminan del cuerpo.
  • Cirugía para extirpar la vesícula biliar. Algunos niños con anemia hemolítica desarrollan cálculos biliares. Si los cálculos causan dolor abdominal u otros síntomas, puede ser necesario extirpar la vesícula biliar mediante cirugía.
  • Trasplante de células madre (médula ósea) para reemplazar células madre hematopoyéticas dañadas por células madre sanas provenientes de un donante. El trasplante se utiliza en muy pocas ocasiones para tratar la anemia hemolítica.

Pronóstico de la anemia hemolítica

El pronóstico de la anemia hemolítica depende del tipo de anemia y de su causa. La mayoría de los niños con anemia hemolítica evoluciona favorablemente. La anemia hemolítica grave que no recibe tratamiento o no se controla adecuadamente puede causar arritmias, cardiomegalia (corazón de mayor tamaño de lo normal) e insuficiencia cardíaca.

Cuándo llamar a su equipo de atención médica

Comuníquese con el equipo de atención médica si su hijo(a):

  • Presenta palidez
  • Tiene un aumento de la coloración amarillenta de la piel
  • Tiene la orina oscura
  • Está más cansado(a) de lo habitual

Hable con el equipo de atención médica si tiene alguna pregunta o inquietud.

Preguntas que debe hacerle a su equipo de atención médica

  • ¿Cuál es la causa de la anemia de mi hijo(a)?
  • ¿Qué opciones de tratamiento tiene mi hijo?
  • ¿Cómo afectará la anemia hemolítica la vida diaria de mi hijo(a)?
  • ¿Qué síntomas debo vigilar e informar inmediatamente?
  • ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo para mi hijo?
  • ¿Qué citas de seguimiento y atención médica necesitará mi hijo?

Puntos clave sobre la anemia hemolítica

  • La anemia hemolítica es una afección en la que los glóbulos rojos se destruyen. Esto provoca una disminución de la cantidad de glóbulos rojos sanos (anemia).
  • Los síntomas incluyen debilidad o cansancio, mareos, dificultad para respirar, frecuencia cardíaca acelerada, palidez y agrandamiento del bazo.
  • La anemia hemolítica puede ser hereditaria o estar causada por otras afecciones médicas o determinados medicamentos.
  • La anemia hemolítica puede no requerir tratamiento. En algunos casos, puede requerir transfusiones de sangre, medicamentos, trasplante de células madre (médula ósea) o extirpación del bazo.
  • La mayoría de los niños con anemia hemolítica evoluciona favorablemente, pero es fundamental recibir una atención médica adecuada para prevenir problemas graves de salud.


Revisado: octubre de 2024

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