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Amigdalectomía, adenoidectomía y adenoamigdalectomía

¿Qué son la amigdalectomía, la adenoidectomía y la adenoamigdalectomía?

Anatomía de las adenoides y las amígdalas

Si las amígdalas o las adenoides se infectan con frecuencia o causan problemas, puede ser necesario extirparlas.

Estas son cirugías frecuentes para extirpar las amígdalas y las adenoides, tejidos ubicados en la garganta y detrás de la nariz que pueden causar problemas de salud en los niños.

  • La amigdalectomía es una cirugía (operación) para extirpar las amígdalas, dos pequeñas masas de tejido ubicadas en la parte posterior de la garganta. 
  • La adenoidectomía es una cirugía para extirpar las adenoides, pequeñas glándulas ubicadas más arriba, detrás de la nariz. 
  • La adenoamigdalectomía es una cirugía para extirpar tanto las amígdalas como las adenoides durante la misma operación.  

Las amígdalas y las adenoides forman parte del sistema inmunitario del cuerpo, que ayuda a combatir las infecciones.  

Los gérmenes ingresan al cuerpo de su hijo(a) por la boca y la nariz. Las amígdalas y las adenoides atrapan los gérmenes y ayudan a proteger a su hijo(a) contra las infecciones. Sin embargo, las amígdalas y las adenoides también pueden inflamarse o infectarse. Algunos ejemplos de estas infecciones son la faringitis estreptocócica y la amigdalitis. 

Las infecciones pueden:

  • Provocar inflamación y dolor en las amígdalas o las adenoides
  • Dificultar la deglución o la respiración
  • Causar problemas de oído y audición

En algunos casos, puede ser necesario extirpar las amígdalas, las adenoides o ambas.

Motivos para una cirugía de amígdalas y adenoides 

Los medicamentos, como los antibióticos, pueden curar una infección de las amígdalas o las adenoides. Sin embargo, si su hijo(a) presenta estas infecciones con frecuencia o tiene problemas respiratorios, puede necesitar una cirugía. El proveedor de atención médica de su hijo(a) puede recomendar una cirugía si su hijo(a): 

  • Presenta 7 o más infecciones en 1 año
  • Presenta 5 o más infecciones por año durante 2 años consecutivos
  • Presenta 3 o más infecciones por año durante 3 años consecutivos
  • Tiene dificultad para respirar, especialmente durante la noche (como ronquidos fuertes o apnea del sueño)
  • Tiene dificultad para tragar porque las amígdalas o las adenoides son demasiado grandes
  • Presenta infecciones que no mejoran con medicamentos
  • Tiene otros problemas, como dolor de oído frecuente o dificultades auditivas causadas por adenoides inflamadas

Antes de la cirugía

El equipo de atención médica de su hijo(a) hablará con usted sobre los riesgos y beneficios de la cirugía. También se reunirá con los miembros del equipo quirúrgico. Ellos le explicarán el procedimiento quirúrgico y le darán instrucciones sobre cómo prepararse para la cirugía.

  • Vacunas: al menos 2 semanas antes de la cirugía, su hijo(a) recibirá las vacunas que necesite. 
  • Guías de ayunoel equipo de atención médica le dará instrucciones sobre cuándo su hijo(a) deberá dejar de comer y beber antes de la cirugía. Estas indicaciones también se conocen como instrucciones NPO
  • Medicamentos: el equipo de atención médica le informará si es necesario realizar cambios en los medicamentos de su hijo(a).

Durante la cirugía

A su hijo(a) se le administrará anestesia general antes de la cirugía. Esto provocará una pérdida total de la consciencia, como un sueño profundo. Su hijo(a) no sentirá dolor durante la cirugía. La cirugía dura entre 30 minutos y una (1) hora. Tenga previsto permanecer en el hospital o centro quirúrgico durante aproximadamente 5 o 6 horas. 

Amigdalectomía

Existen 2 formas principales de extirpar las amígdalas:

  • Amigdalectomía tradicional: el cirujano extirpa completamente ambas amígdalas.
  • Amigdalectomía intracapsular: el cirujano extirpa la mayor parte del tejido amigdalino, pero deja una capa delgada para proteger los músculos de la garganta.  

Durante la cirugía, el cirujano utilizará instrumentos especiales para mantener suavemente abierta la boca de su hijo(a). Luego, extirpará las amígdalas mediante uno de varios métodos habituales:  

  • Calor (electrocauterio): el cirujano utiliza un instrumento especial que alcanza temperaturas muy altas para extirpar las amígdalas y detener el sangrado.
  • Bisturí (disección en frío): el cirujano extirpa las amígdalas con un bisturí especial y utiliza calor o suturas para detener el sangrado.
  • Asa quirúrgica: un asa de alambre delgada extirpa suavemente las amígdalas, lo que ayuda a reducir el sangrado.
  • Instrumento ultrasónico (bisturí armónico): este instrumento utiliza vibraciones de alta frecuencia para extirpar las amígdalas y detener el sangrado al mismo tiempo.

En algunos casos, los cirujanos también pueden utilizar láseres, ondas de radio o instrumentos especiales que cortan y aspiran al mismo tiempo. El cirujano corta, cauteriza o rasura las amígdalas. Por lo general, las heridas cicatrizan sin necesidad de suturas.

Los niños que se someten a una amigdalectomía intracapsular suelen recuperarse más rápido, sienten menos dolor, necesitan menos medicamentos para el dolor y tienen menos probabilidades de presentar sangrado. Además, pueden comer y beber con mayor facilidad después de la cirugía. Sin embargo, el tejido que permanece puede volver a crecer o infectarse. Si esto sucede, es posible que su hijo(a) necesite otra cirugía.

El cirujano elegirá el método más seguro para su hijo(a). Si tiene preguntas, consulte al equipo de atención médica.

Adenoidectomía

Si es necesario extirpar las adenoides, el cirujano generalmente lo hará durante la misma cirugía. El cirujano utilizará instrumentos especiales para mantener suavemente abierta la boca de su hijo(a). El cirujano puede:

  • Extirpar las adenoides mediante una cureta, un microdesbridador u otro instrumento que permita cortar tejido blando.
  • Utilizar electricidad para calentar el tejido, extirparlo y detener el sangrado. Esto se denomina electrocauterización
  • Utilizar energía de radiofrecuencia (RF) (coblación) para extirpar el tejido adenoideo. 

El equipo quirúrgico puede utilizar material de taponamiento para controlar el sangrado. El equipo quirúrgico verificará que todo sangrado se haya detenido antes de finalizar la cirugía. Por lo general, no se necesitan suturas para la extirpación de las adenoides.

Después de la cirugía

Después del procedimiento, su hijo(a) permanecerá en la sala de recuperación hasta que despierte. 

Cuando su hijo(a) despierte y pueda beber líquidos claros, por lo general podrá regresar a casa. Es posible que su hijo(a) deba permanecer una noche o más en el hospital si:

  • Tiene menos de 3 años
  • Presenta otras enfermedades graves
  • Tiene apnea del sueño grave (deja de respirar mientras duerme)

Posibles riesgos de la cirugía

Como ocurre con cualquier cirugía, la extirpación de las amígdalas o las adenoides conlleva algunos riesgos. Durante el procedimiento, los principales riesgos son los problemas relacionados con la anestesia o las lesiones en órganos cercanos. Después del procedimiento, los problemas más frecuentes son: 

  • Sangrado: su hijo(a) no debería presentar una cantidad importante de sangrado por la nariz o la boca. En algunos casos, puede presentar una pequeña cantidad de sangrado lento por la nariz. El sangrado abundante requiere atención médica inmediata.
  • Dolor: el dolor de garganta y de oído es frecuente, especialmente entre los días 3 y 7 después de la cirugía.  El dolor de oído (conocido como dolor referido) se debe a un nervio que se conecta con las amígdalas y los oídos. Este dolor suele ser más intenso entre los días 5 y 7 después de la cirugía. Asegúrese de que su hijo(a) beba abundantes líquidos durante este período.
  • Dificultad para comer y beber: algunos niños pueden no querer comer o beber debido al dolor.
  • Estreñimiento: los medicamentos para el dolor o una ingesta reducida de alimentos pueden causar estreñimiento.
  • Fiebre: su hijo(a) puede presentar fiebre leve después de la cirugía.
  • Mal aliento: su hijo(a) puede tener mal aliento debido a una “costra” blanca o amarillenta en el lugar de la cirugía. 

Atención en el hogar

Puede hacer varias cosas para ayudar a su hijo(a) a recuperarse en el hogar después de la cirugía. La mayoría de los niños comienzan a sentirse nuevamente como de costumbre después de unos días, aunque la recuperación completa puede tardar hasta 2 semanas.

Descanso y regreso a las actividades

Anime a su hijo(a) a descansar durante los primeros días después de la cirugía. Es posible que esté menos activo(a) de lo habitual durante varios días. También puede tener dificultades para conciliar el sueño por la noche o no dormir bien. 

Su hijo(a) debe evitar la actividad física intensa durante 14 días después de la cirugía, ya que puede provocar sangrado. La actividad intensa incluye correr, saltar, jugar de forma brusca, andar rápido en bicicleta o practicar deportes. Siga las instrucciones del equipo de atención médica sobre cuándo puede retomar sus actividades habituales. 

Manejo del dolor

El equipo de atención médica le proporcionará medicamentos para reducir el dolor y ayudar a que su hijo(a) se sienta más cómodo(a). Administre los medicamentos para el dolor según las indicaciones. También puede ayudar a aliviar el dolor de su hijo(a) de las siguientes maneras:

  • Aplicando compresas de hielo o paños fríos y húmedos sobre el cuello, la mandíbula o las mejillas
  • Permitiéndole consumir alimentos fríos, paletas heladas Popsicle® o chupar trocitos de hielo, si tiene edad suficiente para hacerlo 

Gárgaras con agua salada

Su hijo(a) puede hacer gárgaras con una solución suave de agua salada para ayudar a limpiar la boca y refrescar el aliento. Puede preparar esta solución mezclando 1 cucharadita de sal de mesa común en 8 onzas de agua fría. Pídale a su hijo(a) que haga gárgaras suavemente durante 15 a 30 segundos y luego escupa la solución.

Hidratación

Beber abundantes líquidos es importante para prevenir la deshidratación (falta de líquidos en el cuerpo). Mientras su hijo(a) esté despierto(a), ofrézcale pequeñas cantidades de líquido cada hora. Comience con líquidos claros y fríos, como:

  • Jugo de frutas
  • Bebidas deportivas, como Gatorade®
  • Soluciones de rehidratación, como Pedialyte®
  • Paletas heladas

La tabla a continuación muestra la cantidad de líquido que su hijo(a) debería beber cada día. La cantidad depende del peso de su hijo(a). Puede utilizar una taza medidora marcada en onzas para llevar un registro de cuánto bebe.

Si su hijo(a) pesa... Debería beber al menos esta cantidad de onzas de líquido por día:
Más de 20 libras 34 onzas (oz)
Más de 30 libras  42 oz
Más de 40 libras  50 oz
Más de 50 libras  58 oz
Más de 60 libras 68 oz

Si su hijo(a) no bebe suficientes líquidos, es posible que deba regresar al hospital hasta que pueda beber una cantidad adecuada.

Alimentos

Después de una amigdalectomía o una adenoidectomía, es importante comenzar con alimentos blandos para ayudar a reducir el dolor y favorecer la cicatrización. Comience con líquidos e incorpore alimentos de manera gradual cuando el dolor y las náuseas estén controlados.

  • Al principio, ofrézcale pequeñas cantidades de alimentos blandos, como puré de papas, huevos revueltos, pudín o puré de manzana
  • Los alimentos fríos (como helado, yogur, batidos o gelatina JELL-O) pueden ayudar a aliviar la garganta
  • Pase gradualmente a una alimentación normal
  • Evite los alimentos duros o crujientes (como papas fritas, pretzels, palomitas de maíz o vegetales crudos) durante aproximadamente 2 semanas después de la cirugía

Regreso a la escuela

Cada niño(a) es diferente. Su hijo(a) puede regresar a la escuela cuando tenga una alimentación casi normal y pueda realizar sus actividades habituales (por lo general, entre 7 y 10 días después de la cirugía). Consulte al equipo de atención médica si tiene preguntas sobre las actividades que puede realizar su hijo(a).

Cuándo llamar a su equipo de atención médica

Debe buscar atención médica si su hijo(a) presenta fiebre y signos de infección. Una infección puede poner en peligro la vida si no se trata inmediatamente.

Comuníquese con el equipo de atención médica si observa alguno de estos signos en su hijo(a):

  • Fiebre
  • Sangrado inusual
  • Problemas para beber líquidos
  • Dificultad para respirar
  • Dolor que no mejora

Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

  • ¿Por qué necesita mi hijo(a) esta cirugía y cuáles son sus beneficios?
  • ¿Qué debemos hacer para preparar a mi hijo(a) para la cirugía?
  • ¿Qué puedo esperar durante la cirugía e inmediatamente después de ella?
  • ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo(a) a sentirse mejor y recuperarse en el hogar?
  • ¿Qué signos debo vigilar y cuándo debo comunicarme con el equipo de atención médica?

Puntos clave sobre la amigdalectomía, la adenoidectomía y la adenoamigdalectomía

  • La amigdalectomía es una cirugía (operación) para extirpar las amígdalas. 
  • La adenoidectomía es una cirugía para extirpar las adenoides. 
  • La adenoamigdalectomía es una cirugía en la que se extirpan tanto las amígdalas como las adenoides.  
  • Las amígdalas y las adenoides ayudan a proteger a su hijo(a) contra las infecciones.
  • Cuando las amígdalas y las adenoides se infectan con frecuencia o causan problemas, el médico puede extirparlas.
  • Su hijo(a) puede presentar una pequeña cantidad de sangrado y dolor después de la cirugía.
  • Cuando regrese a casa después de la cirugía, podrá beber líquidos claros y, cuando esté preparado(a), comenzar a consumir alimentos blandos. 
  • Si su hijo(a) presenta un sangrado que no se detiene, llame a su médico de inmediato o acuda a la sala de emergencias.


Revisado: abril del 2026

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