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Cuidado de heridas

¿Qué es una herida? 

Una herida es una lesión que daña la piel o los tejidos del cuerpo. Las heridas pueden localizarse en la superficie de la piel, debajo de la piel o en ambas áreas. 

El cuidado adecuado de las heridas ayuda a prevenir infecciones, acelera la cicatrización y reduce otros problemas, como cicatrices, daño tisular, dolor y dificultad para moverse. 

Revise la piel de su hijo(a) con regularidad e informe cualquier cambio o problema a su equipo de atención médica.

Tipos de heridas

Existen varios tipos de heridas con diferentes causas. Estas incluyen las siguientes:

  • Abrasiones (raspones): cuando se desprende la capa superior de la piel
  • Cortes: interrupciones de la continuidad de la piel causadas por objetos afilados o por una cirugía
  • Laceraciones: heridas irregulares causadas por objetos romos o por el desgarro de la piel
  • Quemaduras: lesiones causadas por calor, sustancias químicas o radiación
  • Punciones: heridas causadas por un objeto puntiagudo que produce una abertura pequeña y profunda
  • Lesiones por presión (úlceras por presión o escaras): llagas o daño tisular causados por presión prolongada y disminución del flujo sanguíneo, lo que puede suceder al permanecer en una misma posición durante demasiado tiempo o debido a dispositivos médicos que ejercen presión sobre la piel. 

Heridas en niños con cáncer u otras enfermedades graves

Ciertas afecciones médicas y tratamientos pueden hacer que su hijo(a) tenga una mayor probabilidad de desarrollar heridas. También pueden hacer que las heridas cicatricen más lentamente o sean más graves. Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de su hijo(a) se incluyen los siguientes:

  • Afecciones médicas, como cáncer, diabetes, trastornos del sistema inmunitario u otras enfermedades crónicas
  • Quimioterapia, radioterapia, medicamentos esteroides y otros tratamientos
  • Neutropenia o debilitamiento del sistema inmunitario
  • Uso de dispositivos médicos, como una sonda de alimentación, una línea central, dispositivos ortésicos u otros equipos
  • Reposo en cama o movilidad limitada
  • Cirugías o procedimientos repetidos

Hable con su equipo de atención médica sobre las formas de ayudar a proteger la piel de su hijo(a) y prevenir infecciones.

Síntomas de las heridas

Algunas heridas pueden tardar varios días en desarrollarse. Otras pueden aparecer rápidamente. Asegúrese de informar a su equipo de atención médica sobre cualquier cambio en la piel de su hijo(a).

Los signos y síntomas de las heridas incluyen los siguientes:

  • Piel escamosa, descamada, agrietada o lesionada  
  • Costras o llagas
  • Ampollas o áreas elevadas de la piel
  • Sangrado, incluido el sangrado en los pliegues de la piel de los nudillos, los codos u otras articulaciones
  • Secreción de líquido o pus
  • Erupción cutánea o comezón
  • Hinchazón o aumento de la temperatura de la piel
  • Dolor, sensibilidad, ardor, entumecimiento u hormigueo
  • Cambios en el color de la piel, como enrojecimiento, hematomas de color violáceo o decoloración

En los tonos de piel más oscuros, los moretones o las heridas pueden tener una apariencia diferente. Por ejemplo, pueden presentarse como áreas más oscuras o más claras que la piel circundante. 

Cómo cicatrizan las heridas

Diferentes etapas de la cicatrización de las heridas

Las heridas cicatrizan a través de una serie de etapas o fases.

La cicatrización de una herida ocurre a través de una serie de pasos o fases. En general, esto incluye lo siguiente:

  1. Sangrado y coagulación: el flujo sanguíneo disminuye debido a la contracción de los vasos sanguíneos y a la coagulación de la sangre. Las plaquetas presentes en la sangre se activan y se adhieren entre sí para disminuir y detener el sangrado.
  2. Inflamación: los glóbulos blancos se desplazan hacia la herida para eliminar células muertas, gérmenes y residuos. Las células inmunitarias también liberan sustancias que estimulan el crecimiento de tejido nuevo para ayudar a cicatrizar la herida y prevenir infecciones.  
  3. Reparación de la piel y crecimiento de tejido: comienzan a formarse nuevos vasos sanguíneos, colágeno y células cutáneas. Los bordes de la herida se aproximan para cerrarla.
  4. Fortalecimiento: a medida que la herida cicatriza, el tejido se fortalece. Puede formarse una cicatriz. La formación de cicatrices depende de la profundidad de la herida. Las cicatrices pueden verse más pequeñas o desaparecer con el tiempo a medida que su hijo(a) crece.

El tiempo que tarda una herida en cicatrizar depende del tipo de herida, de su tamaño y profundidad, y de la parte del cuerpo de su hijo(a) donde se encuentre. La cicatrización también depende de la afección médica de su hijo(a), de los tratamientos que reciba y del funcionamiento de su sistema inmunitario.

Algunas afecciones médicas y tratamientos pueden provocar retrasos en la cicatrización o hacer que las heridas cicatricen de forma lenta o incompleta. Hable con su equipo de atención médica sobre lo que puede esperar durante el proceso de cicatrización.

Tratamiento de las heridas

La mayoría de las heridas cicatrizan con el tiempo cuando reciben los cuidados adecuados. Sin embargo, cada herida es diferente. Su proveedor de atención médica seleccionará el tratamiento más adecuado según el tipo de herida y las necesidades de salud de su hijo(a).

Para tratar la herida de su hijo(a), su equipo de atención médica generalmente seguirá los siguientes pasos: 

  • Examinar la herida: su equipo de atención médica evaluará el tipo de herida y su gravedad. También puede hacer preguntas sobre la salud y los antecedentes médicos de su hijo(a), cuánto tiempo lleva presente la herida y cómo la ha tratado.
  • Limpiar la herida: su equipo de atención médica limpiará el área con agua y jabón, solución salina estéril o una solución antiséptica. En algunos casos, puede realizarse un desbridamiento para eliminar tejido muerto, suciedad o residuos presentes en la herida.
  • Cerrar la herida: si es necesario, la herida se cerrará con puntos de sutura, grapas, adhesivo cutáneo o tiras adhesivas. Algunas heridas pueden dejarse abiertas para que cicatricen.
  • Administrar medicamentos: su equipo de atención médica puede administrar medicamentos para el dolor o para prevenir o tratar infecciones. También puede aplicar una pomada u otro medicamento sobre la herida para favorecer la cicatrización.
  • Aplicar un apósito: su equipo de atención médica puede colocar un vendaje o un apósito estéril sobre la herida para protegerla de los gérmenes y ayudar a su cicatrización.
  • Proporcionar instrucciones para el cuidado de la herida: su equipo de atención médica le indicará cómo cuidar la herida de su hijo(a) y qué atención de seguimiento será necesaria.  

Su equipo de atención médica también puede utilizar otros tratamientos, como la terapia de presión negativa para heridas (bomba de succión­­­ que se utiliza en la curación de las heridas).

Cómo cuidar las heridas en casa

Su equipo de atención médica le enseñará cómo cuidar las heridas de su hijo(a). Lávese siempre las manos con agua y jabón o utilice un desinfectante para manos antes y después de realizar cualquier tarea de atención al paciente.

No aplique ninguna pomada, polvo ni otro producto sobre la herida sin consultar a su equipo de atención médica. 

A continuación, se presentan algunos consejos sencillos para el cuidado de las heridas en casa:

  • Mantenga la herida limpia y seca: limpie el área según las instrucciones de su equipo de atención médica. Por lo general, las heridas menores pueden limpiarse con agua y jabón suave. No utilice peróxido de hidrógeno ni alcohol sobre las heridas. Utilice únicamente los productos recomendados por su equipo de atención médica.
  • Proteja la herida: mantenga la herida cubierta con un vendaje o apósito si así se lo recomiendan.
  • Cambie los apósitos según las indicaciones: su equipo de atención médica le indicará con qué frecuencia debe cambiar los vendajes o apósitos. Cambie los apósitos si se humedecen, ensucian o aflojan.
  • Siga las instrucciones sobre los medicamentos: administre los antibióticos si el equipo de atención médica los receta. Asegúrese de que su hijo(a) tome todas las dosis, incluso si la herida ha mejorado. Aplique las pomadas o cremas sobre la herida según las indicaciones. Utilice únicamente los productos aprobados por el equipo de atención médica.
  • Evite irritar el área: ayude a su hijo(a) a evitar rascarse o manipular la herida, ya que esto puede retrasar la cicatrización y aumentar el riesgo de infección.
  • Siga las restricciones de actividad: consulte a su equipo de atención médica acerca de las actividades que su hijo(a) debe evitar mientras cicatriza la herida, como nadar o practicar deportes.
  • Manejo del dolor: administre los medicamentos para el dolor según las indicaciones o recomendaciones del médico de su hijo(a) para ayudar a que se sienta cómodo(a). Informe a su equipo de atención médica si el dolor de su hijo(a) empeora o no mejora a medida que la herida cicatriza.
  • Vigile los signos de infección: llame a su equipo de atención médica si observa enrojecimiento, hinchazón, aumento de la temperatura de la piel, pus, mal olor, o si su hijo(a) presenta fiebre o escalofríos.

Si no está seguro(a) de cómo cuidar la herida de su hijo(a), comuníquese con un proveedor de atención médica.  

Cuándo llamar a su equipo de atención médica

Póngase en contacto con su equipo de atención médica si observa alguno de los siguientes síntomas:

  • Una herida nueva o cambios en la piel  
  • Aumento del dolor, enrojecimiento, aumento de la temperatura de la piel o hinchazón alrededor de la herida
  • Secreción, pus o mal olor procedente de la herida (amarillo o verde)
  • Fiebre, escalofríos o náuseas
  • Suciedad o residuos en la herida
  • Dolor, enrojecimiento, hinchazón, aumento de la temperatura de la piel o secreción alrededor de un dispositivo médico (catéter, sonda de alimentación)

Preguntas para hacerle a su equipo de atención médica

  • ¿Cómo debo limpiar y cuidar la herida en casa?
  • ¿Debo utilizar alguna pomada o crema sobre la herida?
  • ¿Necesito mantener la herida cubierta?
  • ¿Mi hijo(a) corre riesgo de tener un retraso en la cicatrización de las heridas?
  • ¿Existen formas de ayudar a prevenir las cicatrices?
  • ¿Mi hijo(a) necesita evitar o limitar alguna actividad?
  • ¿Qué signos y síntomas debo vigilar?

Puntos clave sobre el cuidado de las heridas

  • Una herida es una lesión que daña la piel o los tejidos del cuerpo. Las heridas pueden encontrarse en la superficie de la piel, debajo de la piel o en ambas áreas.
  • Los diferentes tipos de heridas requieren distintos tratamientos y cuidados.
  • Algunos niños tienen un mayor riesgo de presentar heridas. Comprender los factores que afectan la cicatrización puede ayudarle a manejar mejor el cuidado de las heridas y de la piel. 
  • Revise la piel de su hijo(a) con regularidad e informe a su equipo de atención médica sobre cualquier signo de herida o cambio en la piel.
  • Mantenga las heridas limpias y secas, y siga las instrucciones de su equipo de atención médica sobre cómo cuidar la herida de su hijo(a).
  • Si observa cualquier signo de infección o algún problema, informe de inmediato a su equipo de atención médica.


Revisado: abril del 2026

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