Un sangrado nasal, o epistaxis, se produce cuando la sangre proviene de la nariz. Ocurre cuando vasos sanguíneos diminutos dentro de la nariz se rompen y sangran. Existen 2 tipos de sangrados nasales:
Los sangrados nasales anteriores comienzan en la parte frontal de la nariz. La sangre brota hacia la cavidad nasal (el espacio dentro de la nariz) y fuera de las fosas nasales (las 2 aberturas al final de la nariz por las que respira). Este es el tipo de sangrado nasal más frecuente. Generalmente se puede atender en el hogar.
Los sangrados nasales posteriores se producen más profundo en la nariz, cerca de la garganta. Son poco frecuentes, pero pueden dar lugar a un sangrado más abundante y puede necesitar de atención médica.
Causas de los sangrados nasales
Existen muchos motivos por los que una nariz podría comenzar a sangrar. Algunos son frecuentes y pueden ocurrir como parte de la vida diaria. Entre ellos, se incluyen los siguientes:
Algunas personas tienen sangrados nasales con mayor frecuencia que otras. Conocer qué causa los sangrados nasales puede ayudarle a prepararse para ellos y prevenirlos.
Los factores que pueden aumentar el riesgo de sangrados nasales incluyen los siguientes:
Trastornos de la sangre o afecciones que disminuyen la capacidad de coagulación de la sangre
Antecedentes familiares o rasgos heredados que hacen que sea más probable que los vasos sanguíneos sangren
Medicamentos, como anticoagulantes o algunos aerosoles nasales
Presión arterial alta
Cirugía en la nariz o cerca de esta
Opciones de estilo de vida, como fumar, beber mucho alcohol o usar ciertos fármacos
Tabique desviado o cambios en la estructura de la nariz que causa sequedad
Alergias o infecciones que irritan la nariz
Factores climáticos, como altitud alta, humedad baja o viento
Tratamiento de un sangrado nasal
Para tratar un sangrado nasal, pararse derecho e inclinar la cabeza levemente hacia adelante. Apretar la parte externa de la nariz y aplicar presión durante unos 10 minutos.
Tomar medidas simples para detener el sangrado:
Haga que su hijo(a) se ponga de pie y se incline levemente hacia delante. Esto ayuda a evitar que la sangre baje por la garganta. No debe recostarse ni inclinar la cabeza hacia atrás.
Apriete la parte externa de las fosas nasales. Use el pulgar y el dedo para apretar la parte blanda de la nariz. Haga que su hijo(a) respire por la boca. Mantenga una presión suave durante unos 10 minutos. También puede usarse una pinza nasal para mantener las fosas nasales cerradas. Libere la presión lentamente para ver si se ha detenido el sangrado.
Use una compresa fría. Coloque una compresa de hielo o un paño frío en la nariz y las mejillas para ralentizar el sangrado. Existen compresas de hielo reutilizables, diseñadas especialmente para la nariz.
Cuidados después de un sangrado nasal
Después de un sangrado nasal, la nariz de su hijo(a) podría tardar varios días o más en sanarse por completo. Después de un sangrado nasal, tome medidas para prevenir un mayor sangrado:
Descansar y evitar correr o hacer juegos rudos hasta que esté seguro de que el sangrado se haya detenido.
No hurgar, frotar ni sonar la nariz con fuerza.
No hacer fuerza para defecar (hacer caca).
No agacharse ni levantar objetos pesados.
Mantener la nariz húmeda. Usar un rociador o gel de solución salina para evitar que se seque.
Mantenerse alejado de bebidas calientes, duchas calientes y sorbetes durante al menos 24 horas.
Usar un humidificador para mantener la humedad del aire.
Atención médica para sangrados nasales frecuentes o graves
Si su hijo(a) sigue teniendo sangrados, el médico puede sugerir otros tratamientos. Estos pueden incluir:
Taponamiento nasal: se puede colocar material especial en la nariz para detener el sangrado que no se detendrá por sí mismo.
Sellar los vasos sanguíneos: un médico puede usar una sustancia química o calor para sellar (cauterizar) los vasos sanguíneos diminutos en la nariz para prevenir sangrados nasales.
Medicamentos: su proveedor de atención médica puede sugerir cambios en los medicamentos o recetar medicamentos para ayudar con los sangrados nasales. Los medicamentos para tratar los sangrados nasales incluyen los siguientes:
El aerosol nasal Afrin estrecha los vasos sanguíneos en la nariz para detener el sangrado.
Tratamiento de problemas de salud subyacentes: ocuparse de problemas como trastornos de sangrado, presión arterial alta o infecciones sinusales puede prevenir los sangrados nasales.
Sangrados nasales en niños(as) con trastornos hemorrágicos
Algunos niños(as), como aquellos con recuento bajo de plaquetas, trastornos de sangrado, cáncer o que toman medicamentos anticoagulantes, podrían tener mayor riesgo de sangrados nasales. Los sangrados nasales pueden ser frecuentes, abundantes o difíciles de detener.
Asegúrese de lo siguiente:
Hable con el equipo de atención. Conozca el riesgo de su hijo(a) y pida consejos si tiene preguntas.
Siga el plan de atención de su hijo(a). Controlar la afección médica subyacente puede ayudar a controlar el sangrado.
Sepa cuándo llamar al médico. Reciba ayuda si un sangrado nasal dura más de 20 minutos, es muy abundante o sucede con frecuencia.
Prepárese para emergencias. Mantenga suministros o medicamentos especiales que le recomiende el proveedor de atención médica.
Esté alerta a otros problemas. Busque atención médica si su hijo(a) tiene muchos moretones, sangrado o se siente cansado o débil.
Informe a los maestros y entrenadores. Asegúrese de que otros adultos sepan acerca de la afección médica de su hijo(a) y qué hacer si su hijo(a) tiene un sangrado nasal u otro sangrado.
Trabajar de cerca con su equipo de atención es la mejor manera de manejar los sangrados nasales y mantener a su hijo(a) seguro(a).
Cuándo contactar a su equipo de atención médica
A veces, tragar sangre durante un sangrado nasal puede causar malestar estomacal y vómitos. También es posible que vea heces (caca) oscuras y pegajosas más tarde. Esto generalmente es normal después de un sangrado nasal.
Busque atención médica si su hijo(a):
Tiene un sangrado nasal que dura más de 20 minutos.
Pierde mucha sangre (más del equivalente a 1 taza).
Vomita sangre o algo que parece ser posos de café.
Tiene dificultad para respirar.
Está mareado o pierde la consciencia.
Cómo prevenir sangrados nasales
Las formas de reducir el riesgo de sangrados nasales incluyen las siguientes:
Controlar problemas de salud. Realice chequeos, especialmente si su hijo(a) tiene muchos sangrados nasales o una afección médica subyacente. Conozca los factores de riesgo, como medicamentos, presión arterial alta y alergias.
Mantener la nariz húmeda. Use un aerosol o gel de solución salina. También puede colocar vaselina dentro de la nariz. Use una bufanda sobre la nariz para protegerla del aire frío, seco o polvoriento. Usar un humidificador para mantener la humedad del aire.
Evitar los desencadenantes de sangrado nasal. Evite el humo de cigarrillos, sustancias químicas u otras cosas que irritan el revestimiento de la nariz.
Prevenir lesiones en la nariz. Tenga cuidado durante los deportes y actividades, y use equipo de seguridad. Mantenga las uñas de su hijo(a) cortas. Recuerde a su hijo(a) no frotarse ni sonarse la nariz muy fuerte o con mucha frecuencia y evitar inclinarse durante largos períodos.
Comer alimentos saludables. Se necesitan ciertas vitaminas y minerales para tener células sanguíneas y vasos sanguíneos saludables. Los alimentos que pueden disminuir el riesgo de sangrado nasal incluyen los siguientes:
Alimentos ricos en hierro, como espinaca, legumbres y carnes rojas.
Alimentos con alto contenido de vitamina C, como frutas cítricas y bayas.
Alimentos con alto contenido de vitamina K, como hojas verdes.
Preguntas que debe hacer a su equipo de atención médica
¿Qué puedo hacer para prevenir los sangrados nasales?
¿Mi hijo(a) tiene mayor riesgo de tener sangrado nasal?
¿Existen pasos especiales que debo seguir si mi hijo(a) tiene un trastorno de sangrado o toma anticoagulantes?
¿Qué tratamientos hay si los sangrados nasales siguen ocurriendo o si son difíciles de detener?
¿Cómo puedo tratar los sangrados nasales en el hogar?
¿Qué debo decirle al maestro de mi hijo(a) u otros acerca de cómo controlar los sangrados nasales si ocurren en la escuela o durante las actividades?
¿Cuándo debo llamar al médico o acudir a la sala de emergencias por un sangrado nasal?
Puntos clave de los sangrados nasales
La mayoría de los sangrados nasales no son graves y se pueden tratar en el hogar.
Los desencadenantes frecuentes incluyen aire seco, alergias, pellizcarse la nariz y lesiones.
Los niños(as) con trastornos de sangrado o ciertas afecciones médicas tienen mayor riesgo de sangrado nasal y pueden necesitar atención especial.
Para tratar un sangrado nasal, pararse derecho e inclinarse ligeramente hacia delante. Aplicar presión constante en la parte exterior de cada fosa nasal, justo debajo del puente nasal durante unos 10 minutos.
Mantener la nariz húmeda y evitar irritantes que puede prevenir sangrados nasales.
Hable con su equipo de atención si los sangrados nasales ocurren con frecuencia o duran mucho tiempo.
Si su hijo(a) tiene un trastorno hemorrágico, es importante que sepa qué hacer cuando se produce un sangrado. Sepa cómo tratar los sangrados leves en casa.
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