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Tos ferina (pertussis)

¿Qué es la tos ferina?

La tos ferina, también conocida como pertussis, es una enfermedad respiratoria causada por una bacteria llamada Bordetella pertussis. Afecta los pulmones y dificulta la respiración.  

 La tos ferina provoca episodios prolongados e intensos de tos. Después de toser, las personas suelen emitir un sonido agudo característico al intentar inspirar. 

Es importante tratar la tos ferina lo antes posible. El tratamiento temprano puede ayudar a que su hijo(a) se sienta mejor, evitar que la enfermedad empeore y prevenir la propagación de la infección a otras personas. Los bebés menores de 6 meses son quienes tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente y requerir hospitalización. En algunos casos, la tos ferina puede poner en peligro la vida.  

La tos ferina se propaga fácilmente de una persona a otra. La mejor manera de protegerse contra la tos ferina es recibir la vacuna DTaP o Tdap. Para tratar la tos ferina, se utilizan medicamentos antibióticos. También pueden administrarse antibióticos a las personas que han tenido contacto cercano con alguien infectado para ayudar a prevenir la enfermedad.  

Síntomas de la tos ferina

La tos ferina a menudo comienza con síntomas similares a los de un resfriado común. Los síntomas iniciales son leves. Durante las primeras 2 semanas, los signos y síntomas de la tos ferina pueden ser:

  • Secreción nasal
  • Sensación de cansancio o irritabilidad
  • Ojos enrojecidos y llorosos
  • Estornudos
  • Fiebre baja, inferior a 100.4 °F (38.0 °C)
  • Tos leve y ocasional

Después de 2 semanas, el resfriado mejora, pero la tos empeora. Los síntomas pueden ser:

  • Episodios intensos de tos seca que duran 1 minuto o más
  • Un sonido agudo característico al inspirar después de toser
  • Dificultad para recuperar el aliento
  • Vómitos durante la tos o después de toser
  • Cansancio extremo
  • Problemas para dormir
  • Rotura de vasos sanguíneos en los ojos
  • Costilla fracturada o rota

Los bebés con tos ferina pueden no presentar mucha tos. En cambio, pueden tener:

  • Pausas en la respiración (apnea)
  • Coloración roja, azulada o violácea de la piel, los labios o las uñas
  • Dificultad para comer o beber

Estos síntomas pueden durar semanas o incluso meses. A veces, la pertussis se conoce como la “tos de los 100 días”.  

Diagnóstico de la tos ferina 

Para determinar si su hijo(a) tiene tos ferina, el proveedor de atención médica generalmente comenzará preguntando sobre los síntomas y escuchando cómo tose. El equipo de atención médica también puede evaluar cuánto tiempo ha estado tosiendo su hijo(a), cómo suena la tos y si ha estado en contacto con alguien que tenga tos ferina.  

A menudo, la tos ferina se diagnostica en función de los síntomas. El proveedor de atención médica puede realizar un hisopado de la nariz o la garganta para obtener una muestra para análisis. Una prueba de laboratorio confirma el diagnóstico. El equipo de atención médica puede realizar otras pruebas, como análisis de sangre o radiografías de tórax. 

Tratamiento de la tos ferina 

Para tratar la tos ferina, se utilizan antibióticos. Estos medicamentos pueden incluir:   

Si los antibióticos se administran de manera temprana, pueden reducir la gravedad de los síntomas y ayudar a detener la propagación de la infección. Las personas que han tenido contacto cercano con alguien que tiene pertussis pueden recibir tratamiento con antibióticos para ayudar a prevenir la infección. Asegúrese de administrar el medicamento exactamente como fue recetado.

Además de tomar antibióticos, los niños también necesitan mucho descanso y líquidos. Procure mantener a su hijo(a) tranquilo(a) y cómodo(a). Monitoree la aparición de síntomas que empeoren o de signos de alarma, como deshidratación, convulsiones o problemas respiratorios.

Los bebés y los niños pequeños pueden necesitar atención adicional. En algunos casos, necesitarán ver al médico con mayor frecuencia. Si los síntomas son muy graves, es posible que necesiten permanecer hospitalizados.

Vacuna contra la tos ferina 

La mejor manera de protegerse contra la tos ferina es vacunarse contra esta enfermedad. Existen 2 vacunas principales que protegen contra 3 enfermedades: difteria, tétanos y pertussis. 

  • Vacuna DTaP: se administra a bebés y niños pequeños. Los bebés normalmente reciben la primera dosis a los 2 meses de edad. Luego recibirán 4 dosis más a medida que crecen.
  • Vacuna Tdap: es una inyección de refuerzo para niños mayores (generalmente a los 11 años), adolescentes y adultos. Las mujeres embarazadas también deben recibir una inyección de Tdap durante cada embarazo para proteger a su recién nacido.

Las vacunas no previenen todos los casos de tos ferina. Sin embargo, pueden ayudar a reducir los síntomas. También disminuyen el riesgo de complicaciones graves, especialmente en los bebés. Mantener el esquema de vacunación al día también ayuda a evitar la propagación de la tos ferina a otras personas.  

Cómo se propaga la tos ferina

Los gérmenes que causan la tos ferina viven en la boca y la nariz de la persona enferma. La enfermedad se propaga fácilmente de una persona a otra a través del aire cuando alguien tose o estornuda. Cuando otras personas inhalan las bacterias, pueden enfermarse. 

Tos ferina en niños con sistemas inmunitarios debilitados

La tos ferina puede ser muy grave, especialmente en bebés y niños pequeños. La mayoría de los niños pueden recuperarse con tratamiento, pero la tos ferina puede ser peligrosa para algunos pacientes. Las personas con mayor riesgo de presentar una enfermedad grave por tos ferina incluyen:

  • Bebés menores de 6 meses
  • Niños con sistemas inmunitarios debilitados
  • Niños con problemas pulmonares o cardíacos

En bebés y niños, la tos ferina puede causar:

  • Episodios intensos de tos que dificultan la respiración
  • Dificultad para comer o beber
  • Interrupciones breves de la respiración
  • Neumonía y otras infecciones pulmonares

Si su hijo(a) estuvo expuesto(a) a la pertussis o presenta signos de tos ferina, comuníquese con su médico de inmediato. El tratamiento temprano puede ayudar a proteger a su hijo(a) y evitar que la enfermedad empeore.

Cuándo llamar a su equipo de atención médica

Si cree que su hijo(a) podría tener tos ferina, comuníquese con el equipo de atención médica de inmediato. Es especialmente importante si su hijo(a) es un bebé. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir una enfermedad grave. También puede ayudar a evitar que la infección se propague a otras personas.

Póngase en contacto con su equipo de atención médica si su hijo(a):

  • Hace un sonido agudo característico al inhalar después de un episodio de tos
  • Tiene dificultad para respirar
  • Se pone azul o rojo en la cara mientras tose
  • Vomita después de toser
  • Parece muy cansado(a) después de toser
  • Ha estado en contacto con una persona que tiene tos ferina
  • Tiene menos de 1 año de edad y presenta cualquier signo de enfermedad

Si su hijo(a) tiene dificultad para respirar, no come ni bebe, o parece muy somnoliento(a) o difícil de despertar, llame al 911 o acuda inmediatamente a la sala de emergencias.

Cómo prevenir la tos ferina

Puede protegerse y proteger a los demás vacunándose contra la tos ferina. Todos los bebés, niños y adolescentes deben recibir esta vacuna como parte de sus controles médicos de rutina. Las personas de 19 años o más que no hayan recibido la vacuna durante la preadolescencia o la adolescencia deben recibir 1 dosis de Tdap.

Las mujeres embarazadas deben recibir 1 dosis de Tdap durante cada embarazo, generalmente entre las semanas 27 y 36. La protección de la vacuna se transmite al bebé.

Otras medidas que pueden ayudar a detener la propagación de la enfermedad incluyen:

  • Lavarse las manos con frecuencia
  • Cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar
  • Mantener a su hijo(a) en casa cuando esté enfermo(a)
  • Mantener a su hijo(a) alejado(a) de personas enfermas

Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

  • ¿Cuáles son los signos de tos ferina a los que debo prestar atención?
  • Si mi hijo(a) tiene tos ferina, ¿necesitará antibióticos?
  • ¿Cuánto tiempo durará la tos?
  • ¿Cuándo debemos acudir al médico?
  • ¿Las vacunas de mi hijo(a) están al día?
  • ¿Qué debo hacer si mi hijo(a) está expuesto(a) a una persona con pertussis?

Puntos clave sobre la tos ferina

  • La tos ferina es una infección respiratoria contagiosa que al principio se parece a un resfriado.
  • El diagnóstico y el tratamiento tempranos son importantes para ayudar a que su hijo(a) se sienta mejor y para evitar la propagación de la infección.
  • Las personas con esta enfermedad tosen con frecuencia. Entre los episodios de tos, emiten un sonido agudo característico al intentar recuperar el aliento.
  • Los bebés y los niños pequeños tienen el mayor riesgo de presentar complicaciones graves por la tos ferina.
  • Si su hijo(a) tiene una tos que empeora, presenta dificultad para respirar o ha estado en contacto con una persona con tos ferina, comuníquese de inmediato con el equipo de atención médica.
  • La mejor manera de prevenir la tos ferina es recibir la vacuna contra la pertussis.


Revisado: julio de 2025

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