Jenny tiene una gran capacidad para mantener una actitud positiva ante la vida.
Se sintió muy feliz cuando su hija, Mabry, terminó la quimioterapia. Su pequeña pudo volver a jugar en el parque con otros niños. Pudo volver a comer arroz frito y tomar té preparado en restaurantes. A Mabry le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda, la forma más frecuente de cáncer infantil, en 2014, cuando tenía 2 años. Completó la terapia en 2017 y continúa libre de cáncer.
Sin embargo, incluso Jenny tuvo inquietudes cuando Mabry terminó el tratamiento contra el cáncer. ¿Volvería el cáncer? Le preocupaba sentirse preocupada.
“Les pedí a otras personas que oraran por mí para no preocuparme”, comentó Jenny. “No creo que la preocupación desaparezca por completo. Uno aprende a sobrellevarla a su manera, ya sea mediante la oración o hablando con alguien al respecto. Hay que buscar aspectos positivos. La fe fue lo que nos ayudó a atravesar esta experiencia”.
Aprender a manejar la ansiedad es importante. La preocupación puede convertirse en una compañera constante después de que su hijo(a) finaliza el tratamiento. Jenny comentó que la oración y enfocarse en lo positivo la han ayudado a mantener alejada la ansiedad.
“No me alegra que Mabry haya pasado por todo lo que pasó, pero, al mirar atrás, los aspectos positivos superan a los negativos”, señaló Jenny. “Ahora vemos la vida de otra manera. Nos ayudó a ser más compasivos. Aprendí que todas las personas tienen una historia. Todos atraviesan por algo. Se puede ver como una oportunidad de aprendizaje para enseñarles compasión a los niños”.
El consejo de Jenny para la transición luego de la finalización de la terapia es conocer los diferentes recursos disponibles para las familias y utilizarlos. Muchas organizaciones ofrecen programas que pueden resultar útiles, desde campamentos hasta organizaciones que conceden deseos y entregan juguetes especiales a pacientes con cáncer. El departamento de trabajo social de los centros oncológicos dispone de información sobre todo tipo de recursos.
Jenny y su familia han participado en varios campamentos para familias de pacientes con cáncer infantil. Durante el tratamiento de Mabry asistieron a The Lighthouse Family Retreat, en Florida. Después de que ella finalizó la terapia, la familia visitó Camp Sunshine, en Maine. (Para tener en cuenta: Juntos no promueve campamentos específicos. En nuestro sitio se incluyen muchos campamentos).
A Jenny y a su familia les encantó relacionarse con otras familias que habían atravesado experiencias similares. Los campamentos incluyen actividades exclusivas para los padres. Allí pueden compartir experiencias y conversar entre ellos.
“Durante un retiro, uno de los padres comentó que tal vez estamos atravesando esto por otras personas”, recordó Jenny. “Tenemos la posibilidad de iluminar el camino para otros. Uno pasa por algo difícil y, luego, puede ayudar a alguien que está atravesando una situación parecida. Puede ayudar a las personas a encontrar formas positivas de manejar lo que están viviendo”.
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Revisado: abril de 2019
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