Adaptarse a la vida con un solo ojo puede resultar aterrador y abrumador. Con tiempo y apoyo, su hijo(a) puede adaptarse a los cambios en la visión y aprender a desenvolverse satisfactoriamente.
La forma en que su hijo(a) se adapte a tener un solo ojo puede depender de su edad. Por ejemplo, un niño pequeño que ha tenido un solo ojo desde el nacimiento no notará la diferencia. Se desarrollará y aprenderá junto con otros niños de su misma edad.
Los niños mayores y los adolescentes que se someten a una cirugía de extracción del ojo (enucleación) necesitarán tiempo para adaptarse. Sin embargo, con el tiempo y la práctica, su hijo(a) comenzará a adaptarse y encontrará nuevas maneras de realizar las actividades cotidianas.
Cómo es la visión con un solo ojo
La visión con un solo ojo es diferente de la visión con dos ojos:
- Campo visual: su hijo(a) tendrá un campo visual más reducido que una persona que tiene dos ojos. El campo visual es la cantidad de espacio que su hijo(a) puede ver sin girar la cabeza para mirar.
- Percepción de profundidad: su hijo(a) tendrá una percepción de profundidad diferente. La percepción de profundidad es la capacidad de determinar qué tan cerca o lejos se encuentra algo. Por ejemplo, se utiliza la percepción de profundidad al lanzar una pelota o al servir jugo en un vaso.
Estos cambios en la visión pueden dificultar al principio que su hijo(a) realice actividades cotidianas. Con el tiempo, encontrará maneras de adaptarse a estos cambios visuales.
Adaptación a vivir con un solo ojo
Es posible que su hijo(a) se adapte de manera natural a tener un campo visual más reducido y una percepción de profundidad diferente. Los niños suelen aprender por sí solos nuevas formas de hacer las cosas. Sin embargo, hay algunas medidas sencillas que puede tomar para ayudarle a adaptarse más rápidamente, entre ellas:
- Colocar los objetos de uso frecuente al alcance de la mano.
- Utilizar el tacto para calcular la distancia a la que se encuentra un objeto. Por ejemplo, muéstrele a su hijo(a) cómo servir líquidos tocando el borde de la botella o de la jarra con el borde del vaso.
- Recuérdele que debe girar la cabeza más de lo habitual. Por ejemplo, su hijo(a) debe aprender a girar la cabeza más de una vez hacia ambos lados para observar el tránsito antes de cruzar la calle.
- Utilice cinta adhesiva de color para ayudar a su hijo(a) a distinguir el borde de los escalones. Elija un color que sea fácil de ver. Puede colocar la cinta en la parte superior, inferior y en el borde de cada escalón. Elija la opción que funcione mejor para su hijo(a).
- Enséñele a utilizar el pasamanos al subir y bajar escaleras. También puede deslizar un pie hasta el borde de cada escalón para aprender dónde debe apoyar el pie.
- Proteja el ojo que conserva la visión. Su hijo(a) debe usar anteojos siempre que esté despierto(a) y usar gafas de sol cuando esté al aire libre. También debe usar gafas de seguridad durante actividades de mayor riesgo, como deportes, manualidades y trabajos de jardinería.
Formas de ayudar a que el otro ojo se adapte
Con el tiempo, el ojo con el que aún puede ver se acostumbrará a ver las cosas. Esto se volverá más fácil, pero existen algunas maneras de ayudar a que el ojo se adapte.
Para niños y adolescentes
- Pídale que camine siguiendo una línea recta. Puede utilizar una grieta en la acera o una línea de cinta adhesiva en el piso.
- Jueguen a lanzarse una pelota. Utilice una pelota grande, blanda y fácil de ver y lanzar.
- Pídale a su hijo(a) que lance una pelota o una bolsa de semillas hacia un objetivo.
- Pídale que alcance distintos objetos. Esto le ayudará a practicar cómo calcular la distancia a la que se encuentran las cosas.
- Recuérdele que gire la cabeza hacia los lados con mayor frecuencia para ver lo que hay a su alrededor. Por ejemplo, puede practicar cómo cruzar primero una calle tranquila, girando completamente la cabeza hacia ambos lados para ver qué se aproxima.
- Anímelo(a) a practicar el equilibrio. Puede columpiarse, rodar, saltar o bailar. Realice estas actividades en un lugar seguro.
Para padres de bebés y niños pequeños
- Sostenga a su hijo(a) de manera que el ojo con visión quede orientado en dirección opuesta a su cuerpo. Esto hará que su hijo(a) gire la cabeza para mirar su cara.
- Coloque juguetes que se iluminen o hagan ruido del lado donde su hijo(a) perdió el ojo. Esto lo animará a girar la cabeza para ver qué está sucediendo.
- Juegue con juguetes que rueden por la habitación, como vehículos o pelotas. Anime a su hijo(a) a mover la cabeza para seguir el juguete con la mirada.
- Coloque los juguetes favoritos de su hijo(a) en estantes más altos, pero lo suficientemente bajos como para que pueda alcanzarlos, y en zonas alejadas de la habitación. Esto ayudará a su hijo(a) a aprender a observar las áreas que lo rodean.
- Anime a su hijo(a) a alcanzar sus juguetes. Trate de no entregárselos directamente. Alcanzar los juguetes ayuda a practicar la coordinación ojo-mano.
Preguntas para hacerle al equipo de atención médica