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Conozca los signos de la sepsis: podría salvarle la vida a su hijo

Lee este artículo en inglés.

Padre que le toma la temperatura a su hija en el sofá mientras hace una videollamada con el médico mediante una tableta

Una fiebre de 100.4 °F (38 °C) o más es uno de los signos de sepsis. Es importante que los padres conozcan los signos y síntomas de la sepsis.

Lo más importante que debe recordar de este artículo es lo siguiente: Todos los padres de niños con cáncer u otra enfermedad grave deben conocer los signos y síntomas de la  sepsis.

Entre ellos, se incluyen los siguientes:

  • Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o más
  • Escalofríos o temblores
  • Respiración acelerada
  • Presión arterial baja
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Dolor o malestar
  • Piel pálida o azulada
  • Piel fría, pegajosa o enrojecida
  • Confusión, somnolencia o dificultad para despertarse
  • Irritabilidad, inquietud o un comportamiento "diferente" del habitual

Si observa alguno de estos síntomas, comuníqueselo de inmediato al equipo de atención médica de su hijo

¿Por qué es tan importante? La sepsis conlleva un alto riesgo de enfermedad grave. También conlleva un alto riesgo de muerte si evoluciona a un choque séptico. Estos riesgos son especialmente altos en los niños con cáncer, trastornos de la sangre y otras enfermedades graves.

Cualquier enfermedad, afección o tratamiento que debilite el sistema inmune de un niño puede aumentar su riesgo de presentar sepsis. Los niños que reciben quimioterapia o se someten a un trasplante de médula ósea corren un mayor riesgo de contraer todo tipo de infecciones. Si estos niños contraen una infección, corren un mayor riesgo de que esta evolucione a sepsis.

La sepsis es una de las reacciones más peligrosas que puede tener el organismo ante una infección.

Por qué la sepsis es mortal

La sepsis ocurre cuando el organismo tiene una reacción extrema ante una infección. Puede provocar un flujo sanguíneo insuficiente hacia los tejidos y órganos (hipoperfusión), lo que impide que reciban suficiente oxígeno (hipoxia). Si no se trata de inmediato, puede provocar daño tisular, insuficiencia orgánica, choque séptico y la muerte.

  • En los Estados Unidos, más de 75,000 niños reciben un diagnóstico de sepsis cada año. Aproximadamente 7,000 de ellos mueren.
  • De los niños que sobreviven en los Estados Unidos, entre el 25% y el 40% presentan problemas de salud a largo plazo.
  • En todo el mundo, casi la mitad de los 49 millones de casos de sepsis que se producen cada año afectan a niños.
  • Aproximadamente 2.9 millones de niños menores de 5 años mueren en todo el mundo.

Es posible prevenir estas muertes. ¿Cómo? Al reconocer los signos y actuar con rapidez.

El riesgo de morir por sepsis aumenta en un 8% por cada hora de retraso en el tratamiento.

Los tratamientos para la sepsis incluyen los siguientes:

  • Antibióticos
  • Administración de líquidos intravenosos
  • Medicamentos para reducir la fiebre
  • Medicamentos para restablecer la presión arterial a un rango normal
  • Oxígeno mediante una mascarilla o pequeños tubos colocados en la nariz
  • Monitoreo del ritmo cardíaco y de los signos vitales

Para diagnosticar la sepsis, el médico puede analizar la sangre, la orina, el líquido cefalorraquídeo o una muestra de las heces de su hijo. También puede solicitar una radiografía de tórax.

Si observa síntomas de sepsis, avise a alguien

Como padre, madre o cuidador, usted es la persona que mejor conoce a su hijo. Es posible que usted sea la primera persona en detectar los signos de una infección o de sepsis. Si su hijo presenta alguno de los síntomas, informe de inmediato a un miembro del equipo de atención médica.

Reconocer los signos, informar al equipo de atención médica y conseguir que su hijo reciba tratamiento a tiempo puede evitar las consecuencias más graves. Podría salvar la vida de su hijo.

Para obtener más información sobre la sepsis, visite el recurso en línea Juntos by St. Jude™.